Fragmentos de Heráclito.html
HERÁCLITO

Fragmentos escogidos


(Tomados de Conrado Eggers Lan y Victoria E. Juliá: Los filósofos presocráticos. Editorial Gredos, Madrid 1978)

1. Aunque esta razón existe siempre, los hombres se tornan incapaces de comprenderla, tanto antes de oírla como una vez que la han oído. En efecto, aun cuando todo sucede según esta razón, parecen inexpertos al experimentar con palabras y acciones tales como las que yo describo, cuando distingo cada una según la naturaleza y muestro cómo es; pero a los demás hombres les pasan inadvertidas cuantas cosas hacen despiertos, del mismo modo que les pasan inadvertidas cuantas hacen mientras duermen.

2. Por lo cual es necesario seguir a lo común; pero aunque la razón es común, la mayoría viven como si tuvieran una inteligencia particular.

5. En vano se purifican manchándose con sangre, como si alguien, tras sumergirse en el fango, con fango se limpiara: parecería haber enloquecido, si alguno de los hombres advirtiera de qué modo obra. Y hacen sus plegarias a ídolos, tal como si alguien se pusiera a conversar con casas, sin saber qué pueden ser dioses ni héroes.

6. El sol es nuevo cada día.

7. Si todas las cosas se convirtieran en humo, las narices discernirían.

8. Todo sucede según discordia.

10. Acoplamientos: cosas íntegras y no íntegras, convergente divergente, consonante disonante; de todas las cosas una y una de todas las cosas.

12. Sobre quienes se bañan en los mismos ríos afluyen aguas distintas y otras distintas.

13. Los cerdos se regocijan más en el cielo que en agua limpia.

14. A los bacantes que danzan de noche, magos y celebrantes de Dioniso, iniciados en los misterios; a unos los amenaza con lo que les sucederá tras la muerte, a otros les profetiza el fuego: pues sacrílega es la iniciación en lo que pasa por misterios entre los hombres.

17. La mayoría no comprende cosas tales como aquellas con que se encuentran, ni las conocen aunque se las hayan enseñado, sino que creen haberlas entendido por sí mismos.

18. Si no se espera lo inesperado, no se lo hallará, dado lo inhallable y difícil de acceder que es.

21. Muerte es cuantas cosas vemos al despertar, sueño cuantas vemos al dormir.

25. Muertes más grandes obtienen suertes más grandes.

27. A los hombres que mueren les aguardan cosas que no esperan ni se imaginan.

28. El más digno de fe conoce y custodia las cosas que le parece. Y no obstante, Dike condenará también a los procreadores y testigos de cosas falsas.

29. Los mejores escogen una cosa en lugar de todas: gloria perpetua en lugar de cosas mortales; pero la mayoría es saciada como el ganado.

30. Este mundo, el mismo para todos, ninguno de los dioses ni de los hombres lo ha hecho, sino que existió siempre, existe y existirá en tanto fuego siempre-vivo, encendiéndose con medida y con medida apagándose.

31. Fases del fuego: en primer lugar, mar; del mar, la mitad tierra y la mitad torbellino ígneo. El mar se dispersa y es medido con la misma razón que había antes de que se generase la tierra.

32. Uno, lo único sabio, quiere y no quiere ser llamado con el nombre de Zeus.

33. Es ley, también, obedecer la voluntad de lo Uno.

34. Incapaces de comprender tras escuchar, se asemejan a sordos; de ellos da testimonio el proverbio: aunque estén presentes, están ausentes.

36. Para las almas es muerte convertirse en agua; para el agua es muerte convertirse en tierra; pero de la tierra nace el agua y del agua el alma.

40. Mucha erudición no enseña comprensión; si no, se la habría enseñado a Hesíodo y a Pitágoras y, a su turno, tanto a Jenófanes como a Hecateo.

41. Una sola cosa es lo sabio: conocer la Inteligencia que guía todas las cosas a través de todas.

44. El pueblo debe combatir más por la ley que por los muros de su ciudad.

45. Los límites del alma no los hallarás andando, cualquiera sea el camino que recorras; tan profundo es su fundamento.

47. No hagamos conjeturas al azar acerca de las cosas supremas.

48. Nombre del arco es vida; su función es muerte.

49. Uno solo es para mí como miles, si es el mejor.

50. Cuando se escucha, no a mí, sino a la Razón, es sabio convenir en que todas las cosas son una.

51. No entienden cómo, al divergir, se converge consigo mismo: armonía propia del tender en direcciones opuestas, como la del arco y de la lira.

52. El tiempo es un niño que juega, buscando dificultar los movimientos del otro: reinado de un niño.

53. Guerra es padre de todos, rey de todos: a unos ha acreditado como dioses, a otros como hombres; a unos ha hecho esclavos, a otros libres.

54. La armonía invisible vale más que la visible.

56. Se equivocan los hombres respecto del conocimiento de las cosas manifiestas, como Homero, quien pasó por ser el más sabio de todos los griegos. A éste, en efecto, lo engañaron unos niños que mataban piojos y le decían: cuantos vimos y cogimos, a éstos los dejamos; cuantos no vimos ni cogimos, a ésos los llevamos.

57. Maestro de muchos es Hesíodo: consideran que sabe muchas cosas éste, quien no conoció el día y la noche, ya que son una sola cosa.

60. El camino hacia arriba y hacia abajo es uno y el mismo.

61. El mar es el agua más pura y más contaminada: para los peces es potable y saludable; para los hombres, impotable y mortífera.

62. Inmortales mortales, mortales inmortales, viviendo la muerte de aquéllos, muriendo la vida de éstos.

66. A todas las cosas, al llegar el fuego, las juzgará y condenará.

67. El dios: día noche, verano invierno, guerra paz, saciedad hambre; se transforma como fuego que, cuando se mezcla con especias, es denominado según el aroma de cada una.

73. No se debe hacer ni decir como los que duermen.

75. Los que duermen son hacedores y colaboradores de lo que sucede en el mundo.

78. El carácter humano no cuenta con pensamientos inteligentes, el divino sí.

79. El hombre puede ser llamado niño frente a la divinidad, tal como el niño frente al hombre.

80. Es necesario saber que la guerra es común, y la justicia discordia, y que todo sucede según discordia y necesidad.

82-83. El más bello de los monos, al compararlo con la especie de los hombres, es feo... pero también el más sabio de los hombres en relación con Dios parece un mono, tanto en sabiduría como en belleza y en todo lo demás.

85. Difícil es combatir con el corazón: pues lo que desea se compra al precio de la vida.

86. La mayoría de las cosas divinas escapan al conocimiento por falta de fe.

88. Como una misma cosa está en nosotros los viviente y lo muerto, así como lo despierto y lo dormido, lo joven y lo viejo; pues éstos, al cambiar, son aquéllos, y aquéllos, al cambiar, son éstos.

89. Para los despiertos hay un mundo único y común, mientras que cada uno de los que duermen se vuelve hacia uno particular.

90. Con el fuego tienen intercambio todas las cosas y con todas las cosas el fuego, tal como con el oro las mercancías y con las mercancías el oro.

93. El Señor, cuyo oráculo está en Delfos, no dice ni oculta, sino indica por medio de signos.

94. El sol no traspasará sus medidas; si no las Erinias, asistentes de Dike, lo descubrirán.

95. La ignorancia es mejor disimularla.

100. Las estaciones llevan todas las cosas.

102. Para el dios todas las cosas son bellas y justas, mientras los hombres han supuesto que unas son injustas y otras justas.

104. ¿Qué es lo que comprenden o se proponen? ¿Hacen caso a los aedos del pueblo y toman como maestro a la masa, ignorando que muchos son los malos, pocos los buenos?

107. Malos testigos son para los hombres los ojos y los oídos cuando se tienen almas bárbaras.

108. De cuantos he escuchado discursos, ninguno llega hasta el punto de comprender que lo sabio es distinto de todas las cosas.

111. La enfermedad hace a la salud agradable y buena; el hambre, a la saciedad; la fatiga, al reposo.

112. El comprender es la suprema perfección, y la verdadera sabiduría hablar y obrar según la naturaleza, estando atentos.

114. Es necesario que los que hablan con inteligencia confíen en lo común a todos, tal como un Estado en su ley, y con mucha mayor confianza aún; en efecto, todas las leyes se nutren de una sola, la divina.

119. El carácter es para el hombre su demonio.

123. A la naturaleza le place ocultarse.

126. Las cosas frías se calientan, lo caliente se enfría, lo húmedo se seca, lo reseco se humedece.



Volver a la página de Heráclito.

Filósofos: lista alfabética.
Filósofos: lista cronológica.