Trainspotting History
Tema: “Lust For life”, Iggy Pop
(Dos
guardias de seguridad persiguen corriendo a Renton y Spud, que van soltando
las cosas robadas) Renton Narrador: Elige la vida. Elige un empleo. Elige
una familia. Elige un televisor grande que te cagas. Elige coches, lavadoras,
equipos de compact disc y abrelatas eléctricos. Elige la salud: colesterol
bajo y seguros dentales. Elige pagar hipotecas a interés fijo. Elige un piso
piloto. Elige a tus amigos. (Al cruzar una calle un coche pilla a Renton.
Al levantarse, Mark mira al conductor del coche, riéndose. Se para la imagen
de Renton descojonándose y aparece en pantalla la palabra “Renton”) (En una
pista de fútbol sala se enfrentan los protagonistas de Trainspotting a otro
equipo, al que destrozan a faltas. Se van presentando a los protagonistas
como con Renton. En orden, Sick, Begbie, Spud y Tommy) Renton Narrador: Elige
ropa deportiva y maletas a juego. Elige pagar a plazos un traje de marca en
una amplia gama de putos tejidos. Elige el bricolage y pregúntate quién coño
eres los domingos por la mañana. Elige sentarte en el sofá, ver teleconcursos
que embotan la mente y aplastan el espíritu mientras llenas tu boca de puta
comida basura. (lizzy, Gill y Alison con su bebé animan a los tíos) Lizzy:
-¡Vamos Tommy! Renton Narrador: Elige pudrirte de viejo cagándote y meándote
encima en un asilo miserable siendo una carga para los niñatos egoístas y
hechos polvo que has engendrado para reemplazarte. Elige tu futuro. Elige
la vida. (En el saque de una falta, Renton recibe un pelotazo en la frente,
que le hace caer al suelo) (La escena se hace simultánea a la de Renton dándole
una calada a un cigarro y cayendo al suelo) (Al caer, Mark deja salir todo
el humo) Renton Narrador: Pero... ¿Porqué querría yo hacer algo así?. Yo elegí
no elegir la vida. Yo elegí otra cosa. ¿Y las razones? No hay razones. ¿Quién
necesita razones cuando tienes heroína?. (Entra en escena el convento de las
Madres Superioras, un piso destartalado decorado con todo tipo de dibujos.
Sick Boy, Alison, Spud y Suani preparan los chutes) Sick Boy: -“Goldfinger”
es mejor que el “Doctor No”. Las dos son mucho mejores que “Diamantes para
la eternidad”, valoración que se refleja en sus más bien pobres resultados
de taquilla. Campo en el que, claro está, “Operación Trueno” fue un éxito
notable. Renton Narrador: La gente se cree que esto no es más que miseria
y desesperación y muerte y toda esa mierda que no hay que olvidar. (Spud besa
en los labios a Sick Boy): Sick Boy: -¡Será maricón! ¡Capullo envidioso!.
Renton Narrador: Pero lo que olvidan es el placer que supone. Spud: (Con voz
de yonkie absoluto) -¡Estamos fatal! (Cae al suelo). Renton Narrador: De lo
contrario no lo haríamos. Sick Boy: (Hablando con Alison): -¿Lo hago yo?.
Alison: (Asintinedo): -Sí. Suani: (Hablando con Spud): -¡Te has metido mierda
más pura que la nieve!. (Se ríe). Renton Narrador: Después de todo no somos
gilipollas, joder. Bueno, o al menos no tan gilipollas. (Sick Boy le mete
un chute a Alison, quien pone una cara de éxtasis total). Renton Narrador:
Coge el mejor orgasmo que hayas tenido, multiplícalo por mil, y ni siquiera
andarás cerca. Alison: -¡Este polvo es mejor que cualquier otro!. ¡Y supera
a la mejor puta polla del mundo!. (mira a su bebé y se ríe) Renton Narrador:
Cuando estás enganchado tienes una única preocupación: pillar. Y cuando te
desenganchas de pronto tienes que preocuparte de un montón de otras mierdas:
no tengo dinero, no puedo ponerme pedo. Tengo dinero, bebo demasiado. No consigo
una piva, no echo un polvo. Tengo piva, demasiado agobio. Tienes que preocuparte
de las facturas, de la comida, de algún puto equipo de fútbol que nunca gana,
de las relaciones personales y de todas las cosas que en realidad no importan
cuando estás auténtica y sinceramente enganchado al caballo. Sick Boy: -En
esa época Connery era un actor musculoso, con toda la presencia de alguien
como Cooper o Lancaster pero combinado con un genio malicioso, lo que hacía
de él un gran galán romántico, y más parecido en ese aspecto a Cary Grant.
(Suani le mete un chute a Sick Boy y los dos empiezan a fliparlo) Renton Narrador:
El único inconveniente, o al menos el mayor inconveniente, es que tienes que
aguantar a todo tipo de capullos diciéndote: (Aparece Begbie en un bar dándole
tiza al taco de billar) Begbie: -Jamás envenenaría mi organismo con esa mierda.
Todo puta química. ¡No jodas!. (La cámara enfoca entonces a Tommy, sentado
con Lizzy) Tommy: -¡Es desperdiciar tu vida, tío! ;Emponzoñarte el cuerpo
con esa mierda... (La escena se sitúa entonces en casa de Renton, con sus
padres y él comiendo) Padre de Renton: -¡Las oportunidades que has tenido,
hijo, las has cagado!. ¡Llenándote las venas con esa porquería!. (Se vuelve
al Convento de las Madres Superioras) Renton Narrador: (tumbado): De vez en
cuando incluso yo he pronunciado las palabrass mágicas: (Se levanta y avanza
hacia la mesa de Suani, que está untando mantequillla en una tostada): Renton:
-Nunca más, Suani. Me quito de este rollo. Suani: -¿Hablas en serio?. Renton:
-Sí, se acabó, he terminado con esta mierda. Suani: -Allá tú, tío. Renton:
-Esta vez lo haré bien, voy a llegar hasta el final, desengancharme para siempre.
Suani: -Estoy seguro de haber oído eso antes. Renton: -¡El método Sick Boy!.
Suani: -A él si que le dio resultado, ¿eh?. (La cámara enfoca a Sick, que
yace en el suelo en el Séptimo Cielo) Renton: -Bueno, a él siempre le faltó
carácter. Suani: -¡Sabe mucho sobre Sean Connery!. Renton: -Una cosa no quita
la otra. Suani: -¿Necesitas un chute de despedida?. Renton: -No, no creo.
Suani: -Tienes una larga noche por delante. (Renton se va, y la cámara sigue
enfocando a Suani) Renton Narrador: Le llamábamos la madre superiora por el
tiempo que llevaba con el hábito. ¡Claro que iba a meterme otro chute!. Después
de todo, tenía trabajo por hacer. (Secuencia de presentación de Trainspotting)
Tema: “Carmen”, Habañera (La escena se centra en el piso de Renton, que abre
la puerta y deja las bolsas que trae consigo en la cama. Deja las llaves en
la mesita de noche) Renton Narrador: Renunciando al caballo. Fase primera.
Preparación. (Renton clava unos tablones a la puerta de la casa). Renton Narrador:
Hará falta una habitación que no abandonarás. Música relajante. Sopa de tomate:
diez latas. (Va sacando todo de las bolsas y lo pone en la mesa) Renton Narrador:
Sopa de champiñón, ocho latas.-para tomar en frío. Helado de vainilla-tamaño
familiar. Evacuol, un frasco. Paracetamol, enjuage bucal, vitaminas. Agua
mineral. Bebida isotónica. Pornografía. Un colchón. Un cubo para la orina,
otro para las heces y otro para los vómitos. Una televisión... y un bote de
Valium, que ya he obtenido previamente de mi madre, que es a su modo casero
y socialmente respetable, una drogadicta. (Se toma el valium y se mira al
espejo) Renton Narrador: Y ahora estoy listo. Sólo necesito un último chute
para aliviar el dolor mientras el valium hace efecto. (Los tablones aparecen
en el suelo, y en el pasillo Renton habla por teléfono con alguien) Renton:
-¿Miky?. Sí, aquí Mark Renton. Mira, me pregunto si podrías echarme una mano...
(La escena se sitúa en el apartamento de Mike Forrester, que está situado
frente a Renton, que mira los dos supositorios que tiene en la mano) Renton
Narrador: eso era típico de Mike Forrester. Renton: -¡¿Pero qué coño es esto?!.
Renton Narrador: Bajo circunstancias normales no habría querido saber nada
de este cabrón, pero aquello no eran circunstancias normales. Mike Forrester:
-¡Supositorios de opio! ¡Ideales para tus propósitos! Se deshacen lentamente,
la bajada es gradual... ¡Diseñados para tus necesidades!. (Se tumba) Renton:
-¡Quiero un puto chute!. Mike Forrester: -Eso es todo lo que tengo. Lo tomas...
o lo dejas. (Renton se mete la mano en el pantalón y se mete los supositorios,
escena que la cámara capta desde atrás, dejando ver entre las piernas de Renton
a Mike Forrester tumbado y sonriendo) Mike Forrester: -Qué, ¿a qué ya te sientes
mejor?. Renton: -¡Estupendo!. ¡Deberías meterte unas cuantas por tu culo a
ver que tal!. (Renton camina por la calle) Renton Narrador: La heroína te
estriñe. La heroína de mi último chute se está desvaneciendo y los supositorios
de opio aún no se han derretido. Ya no estoy estreñido. (Entra en un garito
de apuestas lleno de viejos) Renton Narrador: Sueño con unos enormes aseos
recién estrenados. Lustrosos grifos dorados. Mármol blanco virgen. Una taza
tallada en ébano. Una cisterna llena de Channel Nº5 y un lacayo que me pasa
hojas de papel higiénico de seda pura. (Renton avanza por un pasillo con muestras
de dolor por las ganas de cagar) Renton Narrador: Pero dadas las circunstancias,
me apaño con cualquier cosa. (Se mete en una puerta de la que cuelga el cartel:
“TOILET”, mientras una voz en off dice: “El peor retrete de Escocia”) (Se
apagan las luces) (Los baños están en unas condiciones deplorables, llenos
de suciedad, humedad, moscas, etc. Renton avanza tras un retortijón hacia
la puerta de un retrete, abriéndola. Hace un gesto de asco al ver que el váter
está completamente cubierto de mierda. Tras otro retortijón, cierra la puerta
y se mete. Tira de la cadena para limpiar el agua del váter, absolutamente
oscura, y la cadena se parte. Renton tras un último retortijon se sienta en
la taza y defeca entre sonidos diarréicos y gemidos de placer. Al terminar,
la cámara enfoca directamente a la cara de Mark, que se levanta rápidamente
de la taza y se pone de rodillas frente al váter, metiéndo la mano en éste
para tratar de buscar los supositorios que se le han caído. Renton tiene continuas
arcadas mientras remueve con la mano el agua fecal. Mete entonces las dos
manos en el agua, momento en que comienza a sonar de nuevo el Tema: “Carmen”.
Renton se va metiéndo cada vez más en el váter, y cuando acaba de meter los
pies, acaba la música. Tema: “Deep Blue Day”, Brian Eno (Renton aparece nadando
en un agua oceánica cristalina. Los rayos del sol se filtran a través del
agua. Renton, en su inmersión, deja atrás una mina. Buscando en el fondo,
Renton encuentra por fin los supositorios. Los coge y dice: Renton: (Con voz
acuática): -¡Sí!. ¡De puta madre!. (Renton vuelve a subir y sale del váter,
tirando al suelo los supositorios) (Aparece en su casa, completamente mojado.
Tira las llaves en la cama y abre el puño, que contiene dos supositorios)
Renton Narrador: Ahora. Ahora estoy preparado. (Cambio de escena: un parque
en el que aparecen Sick Boy por la derecha y Renton por la izquierda.) Renton
Narrador: Lo malo de desengancharme del caballo es que sabía que tendría que
volver a ver a mis amigos otra vez en un estado de consciencia plena. Era
horrible. Me recordaban tanto mí mismo que casi no soportaba verlos. Sick
Boy, por ejemplo: Se desengachó del caballo al mismo tiempo que yo no por
que quisera hacerlo, sino sólo por fastidiarme, sólo para mostrarme lo fácil
que era quitándole mérito a mi propia lucha. Vaya un cabronazo retorcido,
¿no os parece?. Tema: “Trainspotting”, Primal Scream (desde el minuto 1:30)
(Aparecen los dos tumbados, Renton mirando con unos prismáticos y Sick Boy
apuntando con un rifle de aire comprimido) Renton Narrador: Y cuando yo lo
que quería era estar tirado sintiendo lástima de mí mismo, él insistía en
contarme por enésima vez una de sus múltiples teorías sobre la vida. Sick
Boy: -Es sin duda un fenómeno común a todas las facetas de la vida. Renton:
-¿Qué quieres decir?. Sick Boy: -Pues hay un momento en que se tiene, y después
se pierde, y se ha ido para siempre. En todas las facetas de la vida. Georgie
Best por ejemplo lo tuvo y lo perdió. O David Bowie, o Lou Reed... Renton:
Lou Reed en solitario no está mal. Sick Boy: -No, no está mal, pero tampoco
está de puta madre, ¿verdad?. Y en tu fuero interno sabes más o menos que
aunque no suene mal, en realidad no es más que... caca. Renton: (Riendo):
-Bueno, ¿Quién más?. Sick Boy: -Charlie Nicolas, David Niven, Malcom McLaren,
Melvin Speacy... Renton: - Vale, vale, vale... Entonces, ¿qué estás intentando
demostar?. Sick Boy: -Lo único que trato de hacer, Mark, es ayudarte a comprender
que “El nombre de la rosa” no es más que una chispa en lo que por lo demás
es una ininterrumpida trayectoria descendente. Renton: -¿Y qué me dices de
“Los Intocables”? Sick Boy: -No la tengo en cuenta para nada. Renton: -¿A
pesar del Óscar de la Academia? Sick Boy: -Sigue siendo una mierda, era un
voto de caridad. Renton: -Así que todos envejecemos, dejamos de molar y se
acabó. Sick Boy: -Sí. Renton: -¿Esa es tu teoría? Sick Boy: -¡Sí! ¡Cojonudamente
bien expuesta!. (Se muestra la visión de Renton a través de los prismáticos:
un skin-head tumbado con su perro) Renton: Dame la escopeta. ¡Dame la escopeta!.
Sick Boy: ¿Puedes ver a la bestia? ¿La tienes en el punto de mira?. Renton:
Con claridad, señorita Monypenny. Esto no debería presentar ningún problema
significativo. (Renton dispara al trasero del perro, quien se abalanza con
fiereza sobre su amo) Sick Boy: Para ser vegetariano, Rents, eres un tirador
de lo más sanguinario. Renton Narrador: Al dejar la heroína intenté llevar
una vida útil y satisfactoria como ciudadano de bien. (Cambio de escena: Spud
y Renton, en un bar, sorben con ansiedad un batido) (Al terminar, Renton eructa)
Renton: -Buena suerte, Spud. Spud: -Gracias, socio. Renton: -Ahora recuerda:
Spud: -¿Qué?. Renton: -Si creen que no te estás esforzando, tendrás problemas.
Al más leve indicio irán de cabeza a los del paro: “Este cabrón no se está
esforzando”, y se acabó el puto subsidio, ¿entiendes?. Spud: -Verdad. Renton:
-Pero por otra parte, si te esfuerzas demasiado... Spud: -¡Podrían darme el
puto curro!. Renton: -¡Exacto!. Spud: -Una pesadilla. Renton: -Estás en la
cuerda floja. En la puta cuerda floja. Spud: -A mí lo que me pasa es que me
corto con los mendas de la entrevista. Me pongo nervioso, y no contesto a
ninguna pregunta, como si fuera un futbolista ante una gran oportunidad, tío.
Renton: (Saca de su chaqueta un papelito) -Prueba un poco de esto, Spud. (La
cámara enfoca al papel, que está relleno de spitz) Spud: -Sí, una pizca de
spitz es justo lo que me hace falta. (Aparece una sala de entrevistas con
tres entrevistadores sentados en una mesa y en el otro extremo aparece Spud
sentado, que habla con muestras de estar espitzado) Spud: -¡No! ¡Yo fui a
Craegy, Crage Newton!. Sólo puse lo del Royal Edimburg College para ayudarme
a conseguir empleo. Hay demasiada discriminación en esta ciudad, tío. Porque
las dos son escuelas, ¿no?. ¡Y estamos todos en el mismo barco!. Y yo quería
hacer incapié en la idea general, evitando los detalles y tal, porque la gente
se obsesiona con los detalles, como ¿a qué colegio fui, cuántos aprobados
tengo?.Podrían ser 6, podrían ser 0... ¡Es... Eso no importa! Lo que importa
es que yo existo, ¿no?. Entrevistador1: -Señor Murphy, quiere usted decir
que mintió en su solicitud?. Spud: -No. ... Ehhh, bueno, sí. Sólo para meter
el pie en la puerta. (Se ríe). Demostrando que tengo iniciativa. Entrevistador1:
-Pero a usted le ha enviado aquí la oficina de empleo. No tenía necesidad
de meter el pie en la puerta. Spud: -Sí, de acuerdo. Lo que tu digas, tío.
Lo siento. Tú eres el menda del sillón. Yo me limito a estar aquí. Bueno,
es obvio que estoy aquí, y tal. Entrevistador3: -Señor Murphy: ¿Qué es lo
que le atrae exactamente de la industria del ocio?. (Spud mira un cartel con
una playa que tiene a su derecha) Spud: -Que mi... placer... ¡mi placer está
en el ocio de los demás!. Entrevistador2 (mujer): -¿Considera que tiene usted
algún defecto?. Spud: (Sacudiendo la cabeza en señal de negación) -¡Ahh, sí!.
Porque de hecho soy un pelín perfeccionista, y tal. Sssí, lo soy. Verá: para
mí todo tiene que ser lo mejor o si no nada. Como si, en cuanto las cosas
se pusieran un pelín chungas, entonces todo me la sudara. Sin embargo hoy
tengo buenas vibraciones con lo de la entrevista, tío. Buen rollete, todo
bien, ¿no?. Entrevistador1: -Gracias, señor Murphy. Ya le informaremos. Spud:
-Oh, el placer ha sido mío, tío. (Se levanta de la silla y saluda a los tres
entrevistadores) Renton Narrador: Spud lo había hecho muy bien. Estaba orgulloso
de él. La había cagado como está mandado. Había que reconocérselo. Spud: (antes
de irse): -¡Nos vemos!. (En la siguiente escena aparecen de izquierda a derecha
Tommy, Spud, Begbie, Sick Boy, Renton, Lizzy y , que están sentados en la
parte de arriba de un garito) Begbie: -Imagínate el cuadro: ¡toda la puta
peña ahí!. Estaba en el volley, jugando al billar con Tommy, ¡jugando como
el puto Paul Newman!. Por cierto, dándole aquí al chaval la paliza de su vida.
(En una escena se ve a Begbie en el billar metiendo una bola en una de las
esquinas) Begbie: -Así que la cosa llega a su fin: el último tiro. La bola
divisoria de todo el campeonato. Yo estoy sobre la negra, y éste sentado en
la esquina con un careto que te cagas. (Sick Boy se ríe) Cuando entra el tipo
duro ese. Era descarao, se lo tenía creidísimo. Me mira fijamente, mirándome
a la puta cara como diciendo: “Venga, adelante, tú y yo solos”. Ya me conocéis.
No soy uno de esos cabrones que va buscando problemas, pero a fin de cuentas,
el menda con el taco en la mano era yo. ¡Él podía llevarse un trallazo en
la puta cara en cuanto yo quisiera!. Así que... me pongo en posición, ¡tranquilo!.
¿Y qué hace el tío duro?. ¿O el supuesto tío duro?. ¡Cagarse!. ¡Así que deja
su refresco y se va a tomar por culo de allí!. Después de eso, la partida
fue mía. (Begbie dá un trago a su jarra de cerveza y la tira hacia atrás,
para que caiga en el piso de abajo) (Se congela la escena en el mismo momento
en que Begbie tira la jarra) Renton Narrador: - Y eso fue todo. Ésa era la
historia de Begbie. O al menos ésa era la versión de Begbie. (Aparece la foto
de Tommy) Renton Narrador: Pero un par de días más tarde Tommy me dijo la
verdad. Tommy siempre te decía la verdad. Era uno de sus principales puntos
débiles. Nunca contaba mentiras, nunca tomaba drogas y nunca engañaba a nadie.
(La escena se sitúa en casa de Tommy, que está levantando pesas. Renton está
mirando su colección de vídeos, y examina uno que dice: “100 grandes goles”.
Tommy: -Era el Miércoles por la mañana. Y estábamos en el volley jugando al
billar, hasta ahí todo es verdad. Pero Begbie estaba jugando absolutamente
de culo. Tenía una resaca tan bestial que casi no podía sujetar el puto taco,
no digamos meter una bola. Yo hacía todo lo posible por perder, tratando de
seguirle el rollo, pero no estaba resultando. (Tommy aparece en el volley
jugando al billar. Tiene una bola a huevo para poder meterla, pero al mirar
a Begbie, que está sentado y con cara de mala hostia, desvía el taco a la
izquierda, pero al tirar la bola hace carambola y mete la roja) Tommy: -Cada
vez que yo tocaba una bola, tenía que meter algo. Cada vez que Begbie se acercaba
a la mesa, la cagaba. Tommy: -Así que estaba de mala hostia, ¿no?. Pero al
final me lo conseguí montar de manera que Begbie sólo tenía que meter la negra,
ganar la partida, salvar un poquitín de orgullo y a lo mejor no inflarme a
hostias, ¿sabes?. (Mientras Tommy ha dicho esto, Renton ha descubierto una
carátula que dice: Tommy y Lizzy. La abre, coge la cinta de dentro y la mete
en la carátula de los 100 mejores goles, sonriendo) Tommy: -Así que estaba
encima de la negra, tiro decisivo. (Se ve a Begbie apuntando para meter la
negra. En la barra del bar, un gordito con gafas abre una bolsa de patatas,
haciendo mucho ruido. Begbie se cabrea) Tommy: -Y entonces todo salió mal.
Follón al canto. (Begbie, al tirar, rompe el tapiz y manda la bola hacia Tommy,
que la coge con la mano) Begbie: (muy cabreado) -¡Mierda!. Tommy: -¡Se ensaña
con el mindungi gafotas de la barra y le acusa de haberle desconcentrado al
mirarle!¡Y créeme, el pobre tío ni siquiera había mirado en nuestra dirección!.
(Mientras Tommy dice esto, la escena muestra a Begbie cabreadísimo con el
palo en la mano yendo a por el gordo. Al llegar le rompe el palo en el cuerpo,
y cuando el gafotas cae al suelo, Begbie se ensaña con él a patadas. Entonces
saca de su bolsillo trasero la navaja, pero Tommy le retiene diciendo: “Tranquilo,
tío”.) Tommy: -¡Iba a rajarle, Mark, te lo juro!. Después pensé que iba a
tomarla conmigo. (Deja las pesas). -¡Frankie es un puto psicópata, tío!. Pero...
es un amiguete, así que... ¿qué puedes hacer?. Renton: (levanta la carátula
de “100 grandes goles”) -¿Puedo llevármelo?. (Aparece de nuevo la escena que
antes se quedó congelada: la cerveza de Begbie a punto de caer abajo) Renton
Narrador: En efecto. ¿Qué se podía hacer?. ¿Mantenerse al margen mirando e
intentando no involucrarse?. (La imagen se vuelve a mover. Se ve como cae
la cerveza. Suena cómo se rompe y el chillido de la gente) Renton Narrador:
Begbie tampoco le pegaba a las drogas. Sólo le pegaba a la gente. Eso era
lo que le daba marcha. Su propia adicción sensorial. (Begbie deja su cuchillo
en la mesa y baja al piso inferior) Begbie: (gritando) -¡Vale!. ¡Vale, vale!.
¡A esa tía le han abierto la cabeza y de aquí no se va ningún menda hasta
que sepamos quién fue el cabrón que lo hizo!. Macarra: (señalando a Begbie
con el dedo) -¡Tú!. ¿Quién cojones eres?. Begbie: -¡Sii!. (Begbie le pega
una patada en los huevos al macarra, que grita de dolor, y se forma en el
garito la que no está escrita. Los demás observan la escena desde el piso
de arriba) (En la siguiente escena Renton y Sick Boy están sentados en el
sofá viendo el vídeo de Tommy y Lizzy) Renton Narador: -Y mientras estaba
sentado viendo el vídeo íntimo y muy personal que había robado hacía tan sólo
unas horas de la casa de uno de mis mejores amigos, me di cuenta de que en
mi vida faltaba algo importante. Tema: “Temptation”, Heaven 17 (En la siguiente
escena Renton y los demás están en una discoteca) (Se oye la voz de Tommy)
Tommy: -¿Qué tal te va con Gill?. (Tommy y Spud están sentados en un banco
hablando) Spud: (gritando, casi no se le oye) -¡Un montón de tiempo sin mojar!.
Tommy: (gritando por el sonido de la música): -¿Cuánto llevas así?. Spud:
(también gritando): -¡Seis semanas! Tommy: -¿Seis semanas?. Spud: (gritando)
-Una pesadilla, ¿no?. Me dijo que no quería que tuviésemos una relación sobre
una base exclusivamente sexual porque así es como se desintegraría principalmente
a partir de entonces. Tommy: (gritando) -¿Y eso de dónde lo ha sacado?. Spud:
(gritando) -Lo leyó en “Cosmopolitan”, tío. Tommy: (gritando) -¿Seis semanas
y nada de sexo?. Spud: (gritando) -¡Tengo los huevos como un par de putas
sandías, tío, te lo juro!. (La escena cambia a los cuartos de baño de las
tías. Salen de unas puertas Lizzy y Gill) Gill: -Lo leí en Cosmopolitan. Lizzy:
(sonriendo): -Parece una toría interesante. Gill: -En realidad es una pesadilla.
Estoy desesperada por echar un polvo, pero verle sufrir era demasiado divertido.
(Ambas ríen) Gill: -Pruébalo con Tommy. Lizzy: -¿Cómo?. ¿Quieres que me prive
del único placer que me dá?. ¿Te dije lo de mi cumpleaños?. Gill: -No. ¿Qué
pasó?. Lizzy: -Se olvidó el inútil hijo de perra. (La escena vuelve a cambiar
para centrarse en Tommy y Spud, que continúan hablando dando gritos por la
música) Tommy: -¡Inútil hijo de perra!. ¡Así me llamó la tía!. Le dije: “Oye,
mira, lo siento. Son cosas que pasan, vamos a olvidarlo”. Spud: -Me parece
razonable. Tommy: -Sí, pero entonces se enteró de que tenía una entrada para
ver a Iggy Pop esa misma noche. Spud: -¿Se rebotó mucho?. Tommy: -¡Mogollón,
un cabreo de la hostia!. “O yo, o Iggy Pop, tú decides”. Spud: -¿Entonces
qué piensas hacer?. (Lizzy y Gill se aproximan hacia Tommy y Spud) Tommy:
-¡Es que la entrada ya está pagada!. Gill y Lizzy: -¡Vosotros dos!. ¿De qué
habláis?. (Ambos se miran a la cara un momento y responden a la vez): Tommy
y Spud: -¡De fútbol!. ¿Vosotras de qué habláis?. Gill y Lizzy: -¡De compras!.
(La acción se centra ahora en Renton) Renton Narrador: La cosa se estaba poniendo
seria. (Mira para todos los lados y ve a Begbie, Sick Boy y Tommy con sus
tías) Renton Narrador: El joven Renton tomó nota de la rapidez con que los
triunfadores en la esfera sexual como en las otras, se escindían de los fracasados.
La heroína le había arrebatado a Renton su deseo sexual, pero ahora había
vuelto con intereses. (Renton intenta ligar con alguna tía, pero todas le
ignoran) Renton Narrador: Y al desvanecerse en el olvido la impotencia de
aquellos días, una horrible desesperación hizo mella en su mente sexualmente
perturbada. Su lípido poscaballo alimentada por el alcohol y la anfetamina
le provocaba sin piedad para acabar con su deseo insatisfecho. Punto, punto,
punto. (De repente se para, y se queda mirando fijamente a una chica) Tema:
“Atomic”, Sleeper. (desde el minuto 00:13) (La chica tiene una expresión triste
y sostiene en la mano un cigarrillo. Dá una calada y comienza a andar. Es
entonces cuando le asalta un panoli con dos copas en la mano. No se oye la
conversación, pero se intuye que el hombre le está diciendo que vuelva con
él. Renton observa detenidamente. La chica entonces coge una copa y se la
bebe. La vuelve a dejar en la mano del tío y coge la otra, bebiéndosela también.
La vuelve a dejar en la mano y se vá. Renton Narrador: Y entonces, Mark Renton
se enamoró. (La escena se sitúa fuera de la discoteca, en la salida. La chica
sale y Renton la persigue) (mientras caminan tienen esta conversación): Renton:
-¡Eh!. Perdona, no quiero agobiarte, pero me impresionó mucho el estilo y
la elegancia con que resolviste esa situación. Y pensé para mis adentros:
“He aquí una chica especial.” Diane: -Gracias. Renton: -¿Cómo te llamas?.
Diane: -Diane. Renton: -¿Y a dónde te diriges, Diane?. Diane: -Voy a casa.
Renton: -¿Y eso dónde es?. Diane: -Es donde vivo. Renton: -¡Estupendo!. Diane:
-¿Por qué?. Renton: -Bueno, porque volveré contigo si quieres, pero no te
prometo nada, ¿sabes?. Diane: -¿Encuentras que este sistema funciona bien?.
O déjame adivinarlo: nunca lo has probado antes. En realidad tú no le entras
a las chicas normalmente, ¿me equivoco?. La verdad es que eres uno de esos
chicos silenciosos y delicados. Pero si estoy dispuesta a arriesgarme quizá
podría llegar a conocerte mejor. Ingenioso, aventurero, apasionado, cariñoso,
leal... (levantando un brazo para pedir un taxi) -¡Taxi!... Un poquito chiflado,
un poquito malo... pero... ¿acaso no es eso lo que a las chicas nos vuelve
locas?. (Diane vá a subirse al taxi) Renton: (con cara de pasmao): -¡Eh!.
Diane: -Bueno, ¿qué pasa, chaval?. ¿Te ha dado un pasmo?. Renton: -Me he dejado...
(señalando a la discoteca) Taxista: -¿Vas a montar o qué, colega?. (Renton
sale disparado a montarse en el taxi, y Renton y Diane se besan con locura
en su interior) (En la siguiente escena Gill empuja contra la pared de la
parte exteriror de la disco a Spud, que está totalmente borracho y sostiene
dos botellas, una en cada mano) Gill: -¿Te has enterado?. Espero que seas
un amante considerado y atento, generoso y pertinaz. ¡En caso de no estar
a la altura de tan razonables expectativas, regresaríamos al ya conocido estado
de abstinencia sexual!. (Gill coge de la mano a Spud y se lo lleva) (En la
siguiente escena, Tommy y Lizzy están enrrollándose en el rellano del piso
de Tommy, que mientras que besa a Lizzy intenta abrir la puerta) (La escena
cambia a la casa de Diane) Renton: -¡Diane!. Diane: -¡Shhh!. Renton: -¿Qué?.
Diane: (hablando en voz baja) -¡No hagas ruido!. (La escena se centra ahora
en casa de Tommy, que está besándose con Lizzy a la vez que ambos se van quitando
la ropa y acaban cayendo al sofá) (De nuevo en casa de Diane, ahora en su
habitación. Después de dejar unas cosas en su mesita, Diane se pone frente
a Renton y se quita su vestido, viéndose sus pechos. Renton sale disparado
hacia ella) (La acción transcurre ahora en casa de Gill: ella está al fondo
y Spud tumbado en la cama. Gill se quita una bata y va a por Spud, que parece
estar dormido. Gill le levanta la cabeza y dice): Gill: -Despierta Spud, despierta...
Sexo... ¡Sexo por la cara!. (Gill deja la cabeza de Spud, al que se le ven
unos ojos totalmente en blanco) (Otra vez en casa de Tommy. Lizzy y él están
quitándose la ropa en el sofá) Lizzy: -¡Tommy, pon la cinta!. Tommy: -¿Ahora?.
Lizzy: -¡Quiero vernos mientras follamos!. (Otra vez en casa de Gill) Gill:
-Veamos lo que me estoy perdiendo. (Le desabrocha los pantalones a Spud) (La
escena está ahora en casa de Tommy. Tommy busca la cinta y la pone y Lizzy
mientras sujeta el mando del vídeo. Los dos sonríen) (Se vuelve a casa de
Diane. Renton y ella lo están haciendo, Diane encima de Mark) (De nuevo en
casa de Gill, Spud tiene los pantalones quitados y se le ven unos huevos del
cagarse) Gill: -¡Bah!. ¡Poca cosa!. (Casa de Tommy: Tommy y Lizzy también
lo están haciendo, Tommy mirando la cinta y Lizzy no) (Se oye la retrasmisión
de un partido de fútbol. Tommy mira con cara de sorpresa la tele: es un partido
de fútbol. Lizzy mira también la tele, y se le pone cara de terror) (Ahora
se simultanean dos escenas: el gol del partido y el orgasmo al que llegan
Diane y Renton. Justo al marcar el gol, Renton lo alcanza) Renton: -¡Pheuw!.
¡No me sentía tan bien desde que Archie Gremmil marcó gol a Holanda en 1978!.
Diane: (que ya se ha levantado y se ha vestido): -¡No puedes dormir aquí!.
Renton: -¿Qué?. Diane: -¡Lárgate!. (Renton se levanta de la cama) Renton:
-¡Venga ya!. Diane: -Esto es lo que hay: puedes dormir en el sofá del pasillo
o irte a casa; eso es cosa tuya. (Diane echa a Renton de la habitación en
bolas) Diane: -¡No hagas ruido!. Renton: -¡Joder!. (la escena cambia a la
casa de Tommy, que está buscando en medio de un montón gigante de cintas de
video) Lizzy: -¿Qué no sabes dónde está la cinta?. ¿Adónde ha ido a parar,
Tommy?. Tommy: (gritando): -¡Estará por aquí, en algún sitio!. La habré devuelto
por error. Lizzy: -¿Qué la has devuelto?. ¿Adónde Tommy, al videoclub?. ¿Al
puto videoclub?. ¡Así que toda clase de Edimburgo se está pajeando con nuestro
vídeo!. ¡Oh, Dios, Tommy!. ¡Voy a vomitar!. (Tommy para de buscar la cinta)
(La escena está ahora en casa de Gill. La cámara muestra a Spud dormido con
una mancha negra en las sábanas. Spud se despierta y hace un gesto de asco
al oler) (De nuevo en casa de Diane, Renton está tumbado en el sofá del pasillo.
Se oye cantar de lejos a Diane una canción. Renton se despierta, y ve pasar
a un tío que le saluda, y él hace lo mismo) (Casa de Gill: Spud está tocando
por debajo de las sábanas la mancha negra, con cara de asco, y cuando saca
la mano, la tiene llena de mierda. Es entonces cuando mira a su alrededor
y descubre que ésa no es su casa) Spud: -¿Eiin?. (La siguiente escena es muy
corta, sólo dura unos segundos y en ella aparecen Tommy y Lizzy esperando
en la puerta del videoclub a que lo abran) Tema: “Temptation”, New order (desde
el minuto 3:52) (Se oye de lejos, como en una radio) (Renton pasa una puerta
y encuentra a un hombre y una mujer desayunando en una mesa) Mujer: -Pasa,
y siéntate. Hombre: -¿Quieres un café?. Renton: -¡Sí!. (Se sienta en la mesa)
Mujer: -Tú debes de ser Mark. Renton: -Sí, ése soy yo. Mujer: (después de
una pausa): -¿Eres amigo de Diane?. Renton: -Más bien amigo de un amigo. Hombre:
-Ya. Renton: -Sois sus compañeros de piso, ¿no?. (El hombre y la mujer se
ríen) Mujer: -¿Compañeros de piso?. ¡Eso sí que tiene gracia!. Diane: -¡Buenos
días!. (Renton gira la cabeza hacia atrás y ve, atónito, a Diane vestida con
el uniforme del colegio) (Volvemos a casa de Gill. Spud abre la puerta de
la habitación donde están desayunando Gill y sus padres. Spud tra en las manos
las sábanas rosas) Gill: -Buenos días, Spud. Spud: -Bu... Bu... Buenos días,
Gill. Señor Houston, señora Houston,... Sra. Houston: -¡Buenos días, Spud!.
Siéntate, y desayuna algo. (Spud mira su desayuno: un plato de huevos fritos,
una salchicha, bacon y habas cocidas. Spud: -¡Por cierto!. Si... Siento lo
de anoche. Gill: No te preocupes. Dormí muy bien en el sofá. Spud: -Ehhh...
Bebí un poquitín de más, tuve un pequeño accidente con... (Señala las sábanas)
Sr. Houston: ¡Bah!. No te preocupes, son cosas que ocurren. ¡Sienta bien soltarse
las riendas de vez en cuando!. Gill: (Con cara de mala leche) -Sólo que a
éste le sentaría mejor estar atado siempre. Sra. Houston: -Meteré las sábanas
en la lavadora. (La mujer intenta coger las sábanas, y Spud se las esconde)
Spud: (Muy nervioso) -¡No, no, no, no, no, no!. ¡Yo... yo... yo las lavaré!.
Sra. Houston: -¡Bah!. ¡No hace falta!. (Lo intenta de nuevo) Spud: -¡No, no
es problema!. Sra. Houston: -¡Para mí tampoco lo es!. (Coge las sábanas por
un lado y Spud por otro) Spud: -¡Preferiría ocuparme de esto yo mismo!. Sra.
Houston: -¡En serio, no hay problema!. (Se produce un forcejeo) Spud: -¡No,
de verdad!. Sra. Houston: ¡Spud son mis sábanas!. (El forcejeo se hace más
violento, hasta que las sábanas se abren y dejan soltar toda la mierda, que
cae a Gill, su padre y su madre, y en la mesa del desayuno. Todos se quedan
alucinados) (En la escena siguiente, Renton anda por la calle que está al
lado del colegio de Diane con ésta al lado vestida de uniforme) Diane: -No
veo porqué no. Renton: (cabreado) -Porque es ilegal, ¡por eso!. (Diane intenta
coger la mano de Renton, pero éste no se deja) Diane: -¿Qué?. ¿Hacer manitas?.
Renton: ¡No, hacer manitas no!. Diane: ¡Pues entonces podemos hacerlo!. (Diane
pone voz sexy) -Anoche no te cortaste en hacerme muchísimo más... (Diane le
da un pellizco en el culo a Renton, que le quita la mano rápidamente) Renton:
¡Eso es lo ilegal!. ¿Sabes lo que hacen con los tipos como yo en el trullo?.
Les cortan los huevos y los tiran al váter. Diane: -¡Tranquilízate!. No irás
a la cárcel. Renton: -Sí, claro, para ti es fácil decirlo, Diane. Diane: -¿Volveré
a verte?. Renton: -¡Je!. Desde luego que no. (Renton se vá y Diane se queda
parada) Diane: Si te niegas a volver a verme se lo diré a la policía. (Renton
se queda inmóvil de espaldas, y le echa una mirada de odio a Diane) Diane:
-Entonces nos vemos. (Renton se vá mientras suena la campana del colegio)
(En la siguiente escena, aparece un tren que cubre la pantalla. Se marcha,
y deja ver detrás a Spud, Tommy, Renton y Sick Boy, que están en el campo)
Sick Boy: -¿Y ahora qué?. Tommy: -Nos vamos de excursión. Spud: -¿Qué?. Tommy:
-¡De excursión!. Spud: -¿Adónde?. Tommy: (Señalando con el dedo el pico de
una montaña) -¡Allí!. (Tommy se vá, y todos le siguen. Pero cuando emprende
la marcha hacia el pico, Renton, Spud y Sick Boy se quedan en un tablón de
madera. Renton se sienta) (Tommy se dá la vuelta) Tommy: (gritando) -¿A qué
estáis esperando?. Spud: -Tommy. Esto... no es normal, tío. Tommy: (abriendo
los brazos) -¡Es la inmensidad natural!. ¡Mirad, aire puro!. Sick Boy: -Mira,
Tommy, ya sabemos que lo estás pasando muy mal con Lizzy, ¡pero no hace falta
que lo pagues con nosotros!. Tommy: -¿Es que no te enorgulleces de ser Escocés?.
Renton: (gritando muchísimo) -¡Es una mierda ser Escocés!. ¡Somos lo más bajo
de entre lo más bajo!. ¡La escoria de la puta tierra!. ¡La basura más servil,
más miserable y más patética jamás salida del culo de la civilización!. Algunos
odian a los ingleses. ¡Yo no!. ¡Sólo son soplapollas!. ¡Estamos colonizados
por unos soplapollas!. ¡Ni siquiera encontramos una cultura digna que nos
colonice!. ¡Estamos gobernados por unos gilipollas!. ¡Esto es una grandísima
mierda, Tommy, y todo el aire puro del mundo no cambiará las putas cosas!.
(Renton dá un trago a la botella, se levanta y se vá) (Tommy se acerca a los
demás para irse) Spud: (dirigiéndose a Tommy) -Lo siento, tío. De verdad que
lo siento. Renton Narrador: -Más o menos por entonces Spud, Sick Boy y yo
tomamos la saludable, documentada y democrática decisión de volver a engancharos
a la heroína lo antes posible. (Aparecen en el Convento de las Madres Superioras)
Renton Narrador: Nos tomó unas 12 horas. (Suani está hablando de Paul Newman,
aunque no se le oye bien. Mientras, el bebé deambula entre jeringillas, sangre
y pastillas) Renton Narrador: Esto parece fácil, pero no lo es. Parece que
está tirado, que es una opción blanda. Pero vivir así exige dedicación explosiva.
(Renton cae al suelo tras su chute) Tema: “Nightclubbing”, Iggy Pop (Siguiente
escena: Renton rompe el cristal de un coche, del que salta una alarma. Se
ve como se va con el motor entre las manos) (En la siguiente, se muestra cómo
alguien echa en una cuchara con agua la heroína, y la disuelve utilizando
el palo de una cerilla) (Ahora se muestra a Renton sentado en una silla, después
de haberse metido un pico. Sick Boy está de pie con él, poniéndose un traje
de chaqueta) Sick Boy: -¡Ursula Andrews!. La chica Bond por excelencia. ¡Todo
el mundo lo dice!. La encarnación de su superioridad con respecto a nosotros,
¿no?. Bella, exótica, altamente sexual y sin embargo totalmente inaccesible
para cualquiera de nosotros. ¡Mierda!. Quiero decir, admitámoslo: si se folló
a uno de Edimburgo es capaz de follarnos a todos. (Ahora se vé como Renton
llega a su casa y entra en el cuarto de su madre, sacando dinero de debajo
de la cama. Tras esta escena se muestra a los padres de Tommy comiendo y viendo
la tele. Se escucha que el presentador del programa dice: ¡Conseguido!, y
el padre dice): Padre de Renton: -¿Lo ves?. ¡Sabía que iba a hacer eso!. (En
la siguiente escena está hirviendo la mezcla de heroína y agua de antes al
poner unas cerillas debajo) (Renton aparece apoyado en la pared, tumbado,
con cara de yonkie. Tommy le está hablando, con cara de pena) Tommy: -Lizzy
es historia, Mark. ¡Me ha dejado tirado, joder!. Fue la cinta de vídeo esa
y lo de Iggy Pop y mierdas por el estilo. Me mandó a tomar por culo y no era
broma. Le dije: “¿Hay alguna posibilidad de estar juntos?”, Pero... ¡qué va!.
Ni de coña. (Vuelta a la escena de Tommy y Sick Boy) Sick Boy: -¡Connor Blastman!,
Es decir, Pussy Galó, ¿no?. ¡Vaya un nombre más gilipollas!. ¡Vamos, yo no
me la follaría ni con la tuya!. (De nuevo la ecena de Tommy) Tommy: -Quiero
probarlo, Mark. ¡Siempre estás dale que te pego con cómo es el máximo colocón
que hay, mejor que el sexo!. (Renton gira la cabeza para otro lado) Tommy:
-¡Venga, tío, soy un adulto, joder!. ¡Puedo averiguarlo por mí cuenta!. (Renton
parece ignorarle. Tommy se mete la mano en el bolsillo y saca unos billetes)
Tommy: -Tengo el dinero. (Renton vuelve a mirarle) (Escena de Sick de nuevo)
Sick Boy: -Personalidad. Quiero decir, ¿eso es lo que importa, ¿no?. Personalidad,
eso es lo que mantiene viva una relación a lo largo de los años. Como la heroína.
Sick levanta un zapato y abre su suela, que contiene un “kit” completo para
chutarse) Sick Boy: - Quiero decir, la heroína tiene una personalidad acojonante.
(En las siguientes escenas se ve cayendo al suelo tras chutarse a Renton,
Tommy y Sick Boy) (Ahora aparece Suani en la barra del Convento de las M.S.
y Renton que se acerca, pagándole por la droga) Renton Narrador: Suani nos
enseñó a adorar y a respetar a la Seguridad Social porque era la principal
fuente de nuestro coloque. Robábamos drogas. (En la siguiente esena Renton
está en la consulta de un médico, y cuando éste se pone de espaldas, le quita
el taco de hojas para recetas) Renton Narrador: Robábamos recetas, o las comprábamos,
las vendíamos, las cambiábamos, las falsificábamos, las fotocopiábamos...
O intercambiábamos drogas con víctimas del cáncer, alcohólicos, pensionistas,
enfermos del SIDA, epilépticos y amas de casa aburridas. (Renton entra con
Spud en un asilo en el que varios ancianos están viendo la televisión. Renton
la desenchufa y entre los dos se la llevan) Renton Narrador: Tomábamos morfina,
diamorfina ciclocina, codeína, temazepam, nitrazepam, fenobarbitona, amital
sódico, destropopoxifeno, metadona, analbufina, pecinina, pentazofina, buprenalfina,
dextromoramida, clorometiozol... (Ahora sale cómo una jeringa absorbe el líquido
de la cuchara y Mark chutándose) Renton Narrador: Las calles rebosan drogas
que puedes tomar para combatir la infelicidad, ¡y nosotros las tomábamos todas!.
(En la siguiente, Alison le está metiendo un pico a Suani por una vena cercana
al pene) Renton Narrador: -¡Joder!. ¡Nos habríamos inyectado vitamina C si
hubiera sido ilegal!. (Ahora aparecen Spud, Tommy, Begbie, Renton y Sick Boy
en la barra de un bar, cuando llega un turista que pregunta): Turista: -¿Perdón,
monseour, podría utilizar su servicio?. (Y al irse el turista al servicio,
los cinco le siguen. Begbie le da una paliza en el retrete, y cuando saca
la navaja para rajarle, Renton le sujeta la mano y Spud grita): Spud: -¡Frankie
no!. (Ahora se ve a los cinco sentados y Begbie repartiendo el dinero mangado.
Primero se lo da a Sick, y después sigue con Renton, que se levanta) Begbie:
-¡Eh, Renti!. ¡Nada de jaco!. (Mientras que Rents se va, el camarero del bar
se está probando el chaleco mangado al francés) (Aparece ahora la cara de
Renton tumbado y en la gloria) Renton Narrador: Pero los buenos tiempos no
iban a durar para siempre. (Se oyen los gritos de Alison) (La escena se centra
en el Convento de las M.S. Se oyen los gritos de Alison) Renton Narrador:
Creo que Alison había estado chillando todo el día. Pero realmente no me había
fijado antes. (Alison se mueve por toda la casa, gritando y llorando) Renton
Narrador: Por lo que a mí respecta podría haber estado chillando toda la semana.
Llevaba días sin oir hablar a nadie. (Sick Boy se levanta) Renton Narrador:
Aunque seguro que en todo ese tiempo alguien tiene que haber dicho algo. Joder,
seguro que alguien lo habrá hecho. Sick Boy: -¿Alison?. ¡Alison!. (Corre a
por ella) Spud: (medio dormido) -¡Venga, un poco de calma!. Todo va a salir
bien. Renton Narrador: Nada más lejos de la verdad. De hecho, nada iba a salir
bien. Por el contrario, todo iba a ir mal. (Alison se agarra a Sick Boy. Suani
mira la escena. Tommy y Spud también se levantan. Sick Boy mira al cuarto
del bebé) Renton Narrador: ¿Ir mal?. Quiero decir que todo iba a ir aún peor
de lo que ya iba. (Sick Boy entra corriendo al cuarto del bebé, y Alison grita:)
Alison: -¡Nooo!. (Sick Boy contempla la cuna y se queda aterrado. El bebé
está muerto, con una cara muy pálida) Sick Boy: (con cara triste) -Dios. (Renton,
Suani y Tommy también miran al bebé, quedándose perplejos. Se oyen de fondo
los gritos y el lloro de Alison, que repite una y otra vez: “¡No!”, “¡No!”.
Renton Narrador: No era mi bebé. No era mi bebé. Don, la cría, no era mía.
De Spud, de Suani, de Sick Boy, no lo sé. Puede que Alison lo supiera. Puede
que no. Quería pensar en algo que poder decir, algo sentido, algo humano.
Sick Boy: -Di algo, Mark. (pausa) Sick Boy: (gritando) -¡Mark, di algo, cojones!,
¿Eh?. Renton: -Preparo unos chutes. (Sick Boy se queda llorando. Renton sale
de la habitación y se sienta para preparar los chutes. Alison, que estaba
llorando, le mira, y le dice): Alison: (medio llorando) -Prepárame un pico,
Rents, anda. Renton Narrador: Podía comprenderlo. Para quitarse el dolor.
(Alison va a coger una jeringuilla, pero Renton la detiene y dice): Renton:
-No, ésa no. Renton Narrador: Así que se lo preparé. Tuvo su chute. Pero sólo
después de mí, ni que decir tiene. Al menos ahora sabíamos quién era el padre.
Aquel día no sólo fue el bebé el que murió. Algo dentro de Sick Boy se perdió
y nunca más volvió. (Sick Boy aparece llorando delante de la cuna) Tema: “Sing”,
Blur (Renton, Spud y Sick Boy entran en unos grandes almacenes) Renton Narrador:
Al parecer no tenía ninguna teoría con la que explicar un momento como éste.
Ni yo tampoco. Nuestra única respuesta era seguir igual, y a la mierda con
todo. (Salen corriendo y se repite la escena del inicio de la película: los
guardias persiguen a Spud y Renton, porque Sick Boy los despista) Renton Narrador:
Acumular miseria tras miseria, apilarla sobre una cucharilla y disolverla
con una gota de bilis. Después chutarla por una vena pestosa y purulenta y
vuelta a empezar. Seguir igual: levantarse, salir, atracar, robar, putear
la gente. Lanzándonos con anhelo en pos del día en que todo saldría mal. Porque
no importa cuánto guardes para mañana o cuánto robes, nunca tienes suficiente.
No importa la frecuencia con que salgas a atracar y a joder a la gente. Siempre
tienes que levantarte y volver a hacerlo todo otra vez. (Se repite entonces
la escena del principio: un coche sale de una callejuela y atropella a Mark.
Spud pasa corriendo) Spud: -¡Nos vemos, Mark!. (Renton se levanta, va hacia
el coche, mira al conductor y se empieza a reír. Renton permanece así unos
segundos hasta que el guarda le hace un placaje) (Ahora aparecen Spud y Renton
en un tribunal. El público lo forma todos los protagonistas de Trainspotting,
incluída la madre de Spud) Juez: -Porque el hurto constituye un robo, lo cual
constituye un crimen, y a pesar de lo que ustedes puedan creer, no hay nada
como el crimen sin víctimas. La adicción a la heroína podrá explicar sus actos,
pero no los justifica. Sr. Murphy, usted es un delicuente habitual que no
siente pesar ni remordimiento. (Spud asiente como un tonto con la cabeza)
Juez: -Al condenarle a seis meses de prisión, sólo me preocupa que no pasará
mucho tiempo antes de que nos veamos de nuevo. (La madre de Spud cierra los
ojos) Juez: Sr. Renton, tengo entendido que ha ingresado usted en un programa
de rehabilitación en un intento de apartarse de la heroína. La suspensión
de su condena está condicionada a su completa colaboración con este programa.
(Renton respira aliviado) Juez: -En caso de que vuelva a comparecer ante mí
como culpable, no dudaré en imponerle una sentencia de prisión. Renton: (Vacilando)
-Gracias, señoría. Con ayuda de Dios venceré este terrible mal. (El juez le
echa una miradita de odio) (Un policía viene a llevarse a Spud, que le dá
la mano por última vez a Renton. Éste suspira aliviado de nuevo) (La escena
está ahora en un bar. En una mesa están sentados todos) Renton Narrador: ¿Qué
se podía decir?. Bueno, Begbie tenía una frase para la ocasión: Begbie: (dejando
un vaso en la mesa) -¡Sabía que ese cabrón iba a acabar jodiendo a alguien!.
(Todos se quedan callados un momento) Padre de Renton: -Bien, espero que hayas
aprendido la lección, hijo. Madre de Renton: -¡Oh hijo mío!. ¡Por un momento
pensé que iba a perderte!. ¡No me das más que problemas, pero todavía te quiero!.
(besa a Rents) Begbie: -Más te vale hacer borrón y cuenta nueva, chato. ¡Corta
con esa mierda para siempre!. Madre de Renton: -Eso es, escucha a Francis.
No dice tonterías, ¿sabes?. Begbie: -¡Joder!. ¡Claro que no!. ¡Porque tú en
el trullo no aguantabas ni dos días!. Sick Boy: -Hay cosas mejores que la
aguja, Rents. ¡Elige la vida!. (Los dos se echan una mirada y Sick le guiña
el ojo) Madre de Renton: -Me acuerdo de cuando eras un bebito. ¡Ayy, bebito
de mamá!. (Todos los de la mesa a la vez): Todos: -¡Le encanta la galletita,
bebito de mamá!. (Todos ríen) (Aparece la figura de la madre de Spud por detrás.
Todos la ven, menos Renton, que está de espaldas. Todos se quedan callados
y Renton mira a Begbie, que le hace una señal para que mire detrás de él.
Al ver a la madre, Renton se levanta) Renton: -Lo siento, señora Murphy. No
es justo que a Spud lo encierren y a mí no. (La madre se da la vuelta sin
decir nada y se va. Begbie se levanta de la silla y grita): Begbie: -¡Pues
culpa nuestra no es!. (La madre se para un momento) Begbie: -¡A tu hijo le
han encerrado por ser un puto yonkie y si eso no es culpa tuya entonces no
sé de quién es!. (La madre se va) Begbie: -¡Yo era el jodido capullo que intentaba
que lo dejara!. (Silencio) Begbie: -Traeré las putas copas. Madre de Renton:
-Sí, anda. Renton Narrador: Quise que me hubieran encerrado a mí en vez de
a Spud. (Renton se levanta de la silla y comienza a andar hacia la salida
trasera del bar) Renton Narrador: Ahí estaba, rodeado de mi familia y mis
supuestos colegas. Y jamás me había sentido tan solo. Nunca en toda mi vida.
(Renton ya ha salido por la puerta trasera) Renton Narrador: Desde que estaba
en libertad bajo fianza me metieron en el programa éste. La adicción patrocinada
por el Estado. Tres dulzonas dosis de metadona al día en lugar de caballo.
Pero nunca es suficiente. Ahora mismo no es suficiente ni de lejos. (Hay un
muro que escala subiendo por unos barriles de cerveza) Renton Narrador: Me
tomé las tres esta mañana y ahora quedan 18 horas hasta la próxima dosis.
El sudor sobre mi espalda es como una capa de escarcha. Tengo que visitar
a la madre superiora. Para un chute. (Se pone encima del muro con los brazos
abiertos en cruz) Renton Narrador: Un puto chute. Para llegar al final de
este largo y duro día. (Se tira y la siguiente escena muestra a Renton cayendo
de cuclillas en el Convento de las Madres Superioras) Renton: -¿Cuál es el
menú esta noche?. Suani: -Su plato favorito. Renton: -¡Excelente!. Suani:
-¿La mesa de siempre, señor?. Renton: -Muy agradecido. (Suani se acerca por
detrás y le quita la chaqueta a Renton) Suani: -¿Querría el señor pagar la
factura por adelantado, ah? Renton: -No, anótelo en mi cuenta. Suani: -Eh,
lamento informarle, señor, que el límite de crédito fue alcanzado y superado
hace ya algún tiempo. Renton: -Ah, bueno, siendo así... (se mete la mano en
el bolsillo y saca un billete, que Suani coge) Suani: -¡Ah, dinero contante
y sonante!. Vendrá muy bien. (Suani se levanta a prepararlo) Suani: -Todas
las precauciones son pocas tratándose de los de su ralea, señor. (Pasa el
billete por una lámpara ultravioleta para ver si es falso) Suani: Ehhh, ¿querría
el señor un entrante, un poco de pan de ajo?. Renton: (Que está preparando
el brazo para el chute apretándoselo con una cinta negra) -No, gracias, vayamos
directamente a la inyección intravenosa de drogas duras, por favor. (Renton
se golpea con la palma de la mano el brazo) Suani: (Que le ofrece a Renton
un plato con una jeringuilla) -A su gusto, señor. A su gusto. (Renton la coge.
Expulsa un poco de líquido y comienza a inyectárselo). Tema: “Just A Perfect
Day”, Lou Reed (Al terminar, Renton pone una cara de zombie y sufre una alucinación
en la que se hunde en la alfombra roja en la que estaba sentado. La cámara
enfoca la visión que tiene Rents: que está hundido en la alfombra. Entonces
ve como Suani, desde muy lejos, se agacha, le observa y le dice): Suani: -¿Quizá
querrá el señor que llame a un taxi?. (En la escena siguiente, Suani lleva
a Renton por las escaleras cogido de las piernas. Al final se muestra la misma
escena desde el punto de vista de Renton, que sigue hundido en la alfombra)
(La escena inmediatamente posterior muestra a Suani sentado en el bordillo
de una carretera, esperando que pase algún coche para recoger a Renton, que
está tirado en medio de la carretera. Es entonces cuando Suani se levanta,
haciendo a un taxi la señal para que pare. El taxi para y Suani lleva a Renton
hasta el coche. Suani deja a Mark tumbado en el asiento trasero del taxi y
le mete un billete en el bolsillo de su camisa. Cierra la puerta y se vá.
En el trayecto lo único que capta la cámara es el continuo vaivén del cuerpo
de Renton, casi inconsciente) (El taxi llega al hospital. El taxista abre
la puerta, saca a Mark del coche cogiéndolos por los hombros, y, ya en el
suelo, le saca el billete del bolsillo y le deja ahí mismo. Mark vé esta escena
desde la alfombra, como ya es habitual. Llegan entonces unos camilleros, que
lo trasladan por el pasillo del hospital hasta una sala. Mark sigue estando
hundido en la alfombra) (Mark se encuentra ahora en una sala en la que una
enfermera y una mujer le están intentando reanimar) Médico: -¡Abre los ojos!.
¡Despierta, venga, despierta!. (La mujer le da unas cuantas cachetadas, para
despertarle. Mark, como siempre, en su alfombra roja. La médico prepara una
inyección de insulina y se la inyecta a Renton, que de repente sale de su
alfombra con un gran suspiro. Su cara está totalmente pálida y el tamaño de
sus pupilas es gigantesco. Respira dando grandes bocanadas de aire) (En la
escena posterior, Renton y sus padres están saliendo del hospital hacia casa.
Renton está en el centro, mirando para abajo. La madre saca un paquete de
cigarrillos. Ofrece uno al padre, quien lo acepta, pero al ofrecérselo a Rents
éste no se mueve, y ella misma coge el cigarro, moviendo la cabeza en señal
de asco) (Ahora la cámara muestra al Padre de Mark llevando a éste en brazos
hasta su cama. La habitación está decorada por trenes. Entre los dos padres
meten a Rents en la cama. Los padres se van del cuarto y al cerrar la puerta,
echan un pestillo que tiene) Tema: “Dark And Long” (“Dark Train Mix”), Underworld
Renton Narrador: (Que se está moviendo sin parar bajo las sábanas) Aún no
tengo el mono. Pero está en camino. Eso es seguro. De momento estoy en el
limbo yonkie. (La habitación comienza a moverse) Renton Narrador: Demasiado
enfermo para dormir. Demasiado cansado para mantenerme despierto. Pero el
mono está en camino. Sudor, escalofríos, naúseas, dolor y ansia. Un estado
de necesidad como nunca antes he conocido se apoderará de mí. Está en camino.
(La habitación sigue moviéndose. De repente, suena la voz de Diane, y ésta
aparece sentada en la cama) Diane: (cantando) -Tienes ojos verdes, ojos azules,
ojos grises... Y nunca he visto antes nadie del todo como tú. No, nunca he
visto a nadie del todo como tú. (Se abre la puerta de la habitación y aparecen
los padres de Renton. La madre trae una bandeja con comida, que deja en la
mesita de noche de Mark) Madre: -Nosotros te ayudaremos, hijo. Te quedarás
aquí con nosotros hasta que estés mejor. ¡Vamos a vencerla juntos!. Renton:
(muy nervioso) -Quizá... ehh... quizá debería volver a la clínica. Madre:
-¡No!. ¡Nada de clínicas!. ¡Nada de metadona!. Sólo te ponía peor, tú mismo
lo decías. Nos mentiste, hijo. ¡A tus propios padres!. Renton: -¡Traéme unas
pastillas!. Madre: -¡No!. ¡Sales peor de eso que de la heroína!. ¡Nada de
nada!. Padre: -¡Esta vez vamos a cortar por lo sano!. Madre: -¡Te quedarás
aquí donde podamos vigilarte!. Renton: -Aprecio lo que estáis intentando hacer,
de verdad, pero... ¡Sólo necesito una dosis más!. (Los padres salen de la
habitación y echan el pestillo) Renton Narrador: -¡Traéme un último pico,
por favor!. (Gritando) ¡Necesito un puto pico más!. ¡Joder!. ¡Puta!. ¡¡Puta!!.
(Mark se mete bajo las sábanas. La cámara le enfoca de este modo. Cuando se
dá la vuelta, aparece Begbie con un cigarro en la boca también metido bajo
las sábanas) Begbie: (sonriendo) -¡Vaya!. ¡Joder, esto sí que tiene gracia!.
(se pone ahora serio) -Ya puedes sudar hasta sacarte esa mierda del cuerpo,
porque como vuelva y aún esté ahí... ¡Te la saco a patadas!. (riendo) -¿Vale?.
(Renton sale inmediatamente de debajo de las sábanas, y empieza a llorar)
Renton Narrador: -¡Dios... no... ! (Se empieza a escuchar el gagá de un bebé.
Renton mira al techo y se encuentra con que un bebé está avanzando gateando
de espaladas por el techo hacia él. Entonces se escucha el sonido de presentación
de un teleconcurso. Renton mira a la tele y ve un concurso en el que participan
sus padres) Presentador: -¡Primera pregunta!. El virus de la inmunodeficiencia
adquirida es un... Padre de Renton: -¿Retrovirus?. Presentador: -¡Retrovirus
es la respuesta correcta!. (La gente apalude. Mark se vuelve a meter bajo
las sábanas, revolviéndose. Se escucha la voz de Sick Boy) Sick Boy: -Es un
juego de perdedores, Sra. Renton. Quiero decir, no digo yo que sea inocente,
estoy muy lejos de serlo, pero... llega un momento en que tienes que volverle
la espalda a ese sinsentido y simplemente decir “no”. (Sick Boy aparece sentado
en una silla en la habitación de Mark. Detrás está la madre de Rents de pie)
Sick Boy: -Simplemente di “no”. (Ahora se oye la voz de Alison. Renton se
tapa los oídos con las dos manos y comienza a gritar) Alison : (gritando)
-¡Dios mío!. ¡Está muerta!. (El bebé continúa andando hacia Rents, que se
agarra llorando a la almohada. Suena el ruido de unas cadenas, y aparece subido
a la puerta de la habitación Spud con el traje de presidiario, golpeando con
las cadenas de las piernas la puerta. Vuelve a sonar la voz del presentador
del teleconcurso) Presentador: -Segunda pregunta: Hay un receptor del linfocito
anfitrión que se une al virus VIH. ¿De qué receptor se trata?. (Una sombra
se acerca a Rents. Es la de Tommy, que aparece como volando con una piel totalmente
blanca y con cara de enfermo) Tommy: -CD4. Padre de Renton: -¿CD4?. Presentador:
-¡Es la respuesta correcta!. (Aplausos de la gente) Tommy: -Mejor que el sexo,
Rents. Mejor que el sexo. El mejor colocón. Soy un puto adulto y puedo averiguarlo
por mí mismo. Y lo he averiguado de puta madre. (Tommy se aleja como flotando.
Aparece de nuevo el bebé) Renton: -¡No!. Presentador: -¿Es culpable... o inocente?.
Renton: (Gritando) -¡Noooooo!. ¿Por quééééé?. Madre de Renton: -¡Es nuestro
hijo! (El bebé, de espaldas, se sitúa justo encima de Renton, que grita y
se mueve sin parar. Está sudando mucho. El bebé comieza a girar la cabeza
hacia Renton, que sigue gritando y sudando. Se muestra de nuevo a Tommy alejándose
y a Spud golpeando las cadenas contra la puerta. Es entonces cuando el bebé,
que ya ha girado completamente la cabeza y está mirando a Renton, cae encima
de él. Mark entonces se vuelve loco, y se empieza a revolcarse y a gritar
en la cama) (Aparecen entonces los padres de Renton junto a su cama. Su padre
está intentando despertarle) Padre de Renton: -¡Mark!. ¡Mark!. (Renton se
despierta, pero su cama sigue perfectamente bien hecha, y él no está sudado)
Padre de Renton: -Mark, hay algo que tienes que hacer. (La escena siguiente
muestra a una enfermera que le va a hacer la prueba del SIDA a Mark. Cuando
ella le pincha, Renton emite un pequeño quejido, y ambos se miran) (En la
siguiente escena, Mark aparece en el Bingo con sus padres, pero él no se mueve
y su madre hace suscartones por él) Madre de Renton: (se levanta de la silla
exaltada) -¡Mark!. ¡Mark!. ¡Tienes bingo!. ¡Bingo!. ¡Cuánto te quiero, Mark!.
(Ahora todas las personas que están en el bingo se mueven a cámara rápida,
trayendo cervezas, hablando, repartiendo dinero... pero Mark sigue sentado
con la misma expresión siempre. Renton Narrador: Parece ser que soy el tío
más afortunado del mundo. Varios años de adicción justo en mitad de una epidemia
rodeado de muertos vivientes. Pero yo no. Yo he dado negativo. Es oficial.
Pero una vez que se desvanece el dolor, empieza la verdadera la batalla. Depresión,
aburrimiento... Te sientes tan hundido que quieres quitarte de enmedio. (En
la siguiente escena Renton está llamando a la puerta de la casa de Tommy,
que está pintada con frases como: “SIDA: plaga” o “Canalla yonkie con SIDA”)
Renton: (llamando a la puerta) -¡Tommy!. (Tommy se asoma a la ventana) Renton:
-¡Tommy, abre, soy Mark!. (Tommy le abre)) Renton: -¿Todo bien, colega?. (Tommy
se tumba en un colchón mohoso en el suelo. Su casa de Tommy está llena de
porquería) (Renton comienza a darle patadas a un balón de plástico) Renton:
(dándole al balón) -¿Sales por ahí, Tommy?. Tommy: -No. Renton: -¿Sigues en
el fútbol?. Tommy: -No. Renton: -En realidad yo tampoco. (Renton deja el balón
y se sienta al lado de Tommy) Tommy: -¿Te hiciste la prueba?. Renton: -Sí.
Tommy: -¿Limpio?. Renton: -Sí. Tommy: -Qué bien. Renton: -Lo siento, Tommy.
Tommy: -¿LLevas algo de material?. Renton: -Estoy desenganchado, tío. Tommy:
-Entonces... Subvencióname, colega. No he cobrado el paro. (Renton se levanta
y le ofrece un billete a Tommy, que lo coge. Mark se ríe. Tommy: Gracias,
Mark. Renton: -No hay problema. (Ahora aparece Renton en su cama fumando un
canuto) Renton Narrador: No hay problema. Ninguno en absoluto. Para mí no,
desde luego. Aún así es fácil ponerse filosófico cunado es otro el que tiene
mierda en lugar de sangre. (Llaman a la puerta) (Renton abre la puerta y se
encuentra a Diane) Renton: -¿Qué quieres?. Diane: -¿Te has desenganchado?.
Renton: -Sí. Diane: -¿Eso es una promesa?. Renton: -Ya que lo preguntas lo
es. Diane: -¡Cálmate!. Sólo preguntaba. (Diane se acerca a la puerta) Diane:
-¿Eso que estoy oliendo es hachís?. Renton: -No. Diane: -No me importaría
probar un poco si es. Renton: -Pues no lo es. Diane: -Pues huele a hachís.
Renton: -¡Eres muy joven!. Diane: -¿Muy joven para qué?. (Diane entra en la
casa) (En la siguiente escena, Diane y Renton están tumbados en la cama fumando)
Diane: (con el canuto) -No serás joven siempre, Mark. El mundo está cambiando.
La música está cambiando, hasta las drogas están cambiando. No puedes quedarte
aquí todo el día soñando con la heroína y con Ziggy Pop. Renton: -Es Iggy
Pop. Diane: -Lo que sea. De todas formas, el tío está muerto... Renton: -No
lo está. Tommy lo vió en una gira el año pasado. Diane: -La cuestión es que
tienes que encontrar algo nuevo. Renton Narrador: Tenía razón. Tenía que encontrar
algo nuevo. Y sólo había una manera. Tema: (Mientras suena la música, se suceden
algunas imágenes de Londres) (Renton aparece trabajando en la oficina de una
agencia inmobilaria. Coge el teléfono) Renton: -Sí, se trata de una casa victoriana
adosada maravillosamente habilitada. (Ahora se muestra a Renton enseñando
una casa a una pareja) Renton: -Idealmente situada en una calle tranquila
al lado de las tiendas y transportes de la zona. Tiene dos dormitorios y una
cocina comedor. Totalmente equipada, en perfecto estado. Muchos armarios,
todo confort. Y la tenemos a 320 libras semanales. Renton Narrador: Me adapté
sin demasiados problemas y me limitaba a ir a lo mío. A vaces, claro, pensaba
en los amiguetes, pero en lo fundamental no los echaba de menos en absoluto.
Después de todo, esta era la ciudad del pelotazo, donde cualquier imbécil
podía sacar pasta del caos. Y lo hacía, lo hacía. (Renton aparece de nuevo
en la oficina, con el teléfono. Todos están hablando y moviéndose) Renton
Narrador: La verdad es que me divertía bastante aquello. Ganancias, pérdidas,
márgenes, adquisiciones, préstamos, arrendamientos, subarrientos, subdividir,
engañar, estafar, escisiones, rupturas... (Renton cuelga el teléfono y se
levanta) Renton: -¿Quién tiene las llaves de Talget Road?. Renton Narrador:
No existía entidad alguna llamada “La Sociedad”, y aunque existiera, yo desde
luego no tenía nada que ver con ella. Por primera vez en mi vida adulta, estaba
casi satisfecho. (Cambia la escena: Rents está tumbado en la cama leyendo
una carta de Diane) Diane (voz de carta): Querido Mark, me alegro de que hayas
encontrado empleo y un lugar donde vivir. Voy bien en el colegio. No estoy
embarazada, pero gracias por tu interés. (Sick Boy aparece en la puerta del
colegio de Diane preguntando a todas las chicas si quieren trabajar para él)
Diane: Tu amigo Sick Boy me preguntó la semana pasada si quería trabajar para
él, pero le dije a dónde podía irse. Me encontré a spud, que te manda recuerdos,
o al menos creo que eso es lo que dijo. (Diane camina por la calle y encuentra
tirado a Spud en la acera, dciendo algo así como: “Yerba, plis”, pero con
voz de yonkie. (Se vuelve otra vez a la escena de Renton leyendo la carta)
Diane: Hace siglos que nadie ha visto a Tommy. Y por fin, Francis Begbie.
Ha salido mucho en la televisión esta semana, porque le busca la Policía en
relación con un atraco a mano armada en una joyería de Cosserfield. Cuídate.
Te quiere, Diane. (Llaman al timbre de Rents) (Renton se asombra, y mira de
nuevo el final de la carta. Suena de nuevo la voz de Diane) Diane: -Francis
Begbie. (La cámara muestra un dedo con un anillo llamando otra vez al timbre)
Renton: -¡Oh, no!. Tema: “Mile End”, Pulp (Aparece Begbie encima de la cama
donde está Renton. Francis le está apuntando con una pistola) Begbie: -¿Atraco
a mano armada?. ¿Con una imitación?. Pero vamos a ver: ¿Cómo coño puede ser
atraco a mano armada con una puta imitación?. (Begbie se pone la pistola en
la sien y aprieta el gatillo sin que pase nada) Begbie: ¡Es de escándalo!.
(Tira la pistola) Begbie: -Aquí, (se mete la mano en el bolsillo y saca unas
baratijas, que se las echa a Renton), mira. La mercancía. ¡Se supone que es
la puta plata de ley y no es más que una puta mierda!. ¡Hay parejitas que
invierten todas sus esperanzas de futuro en esta chatarra!. Renton: (mirando
la chatarra) -¡Es de escándalo, Frankie!. Begbie: -¡Joder, ya lo creo que
sí!. A todo esto... ¿Qué tal una sopa de bote?. ¡Me muero de gushambre!. (Begbie
se va hacia el aramrio de la cocina y tira todo a su paso. Mark mientra se
tapa la cabeza) (En la siguinte escena, Rents va a salir por la puerta del
bloque de apartamentos, cuando sale Begbie de la casa en calzones) Begbie:
-¡Eh, Renti!. Renton Narrador: Begbie se adaptó enseguida. Begbie: -Me he
quedado sin tabaco. (Tira un paquete de tabaco al suelo, y se vuelve a meter)
Renton: -Vaale. (En la siguiente escena, Renton llega de hacer la compra a
casa, pero se encuentra que la puerta está cerrada. Llama un par de veces,
pero Begbie no le abre) Renton: -¿Begbie?. (Espera un poco) Renton: -¡Frankie!.
(Begbie le abre) (Aparecen ahora Renton y Begbie durmiendo en la misma cama,
pero Begbie normal y Renton al revés, con los pies de Begbie al lado) Renton
Narrador: -Sí, el tío es un psicópata. Pero... es verdad, también es un amiguete.
Así que... ¿Qué puedes hacer?. (Los pies de Begbie se mueven y golpean a Mark
en la cara, quien los aparta de un empujón) (En la escena posteror, se ve
como Begbie tira otro paquete de tabaco a la montaña de paquetes que hay en
el pasillo del bloque) (Ahora Renton está tumbado leyendo y Begbie está viendo
en la tele carreras de caballos) Begbie: -Ey, dáte un bote hasta el garito
de las apuestas y échame una. Renton: -¿Es que no puedes ir tú?. Begbie: -Hablo
en serio, soy un fugitivo de la justicia y no puedo andar por la puta calle.
¡Vas tú!. (Begbie coge un plato con dinero y echa las monedas a Rents) Begbie:
Toma. Don Castell.Las cuatro cuarenta. Cinco libras a que gana. “Bad Boy”.
(Mientras que Renton recoge las monedas, Begbie pega un trago de cerveza,
lo escupe al suelo y dice): Begbie: -Joder, y sube alguna cerveza de paso.
(Renton se queda flipando) (En la siguiente escena, Renton vuelve de hacer
la apuesta, y desde el pasillo, va escuchando los gritos de Begbie, que está
viendo la televisión) Begbie: -¡Venga Bad Boy!. ¡Vamos machote!. (La cámara
la cara de Begbie, que empiezaa gritar) ¡Vamos!. ¡Vamos!.... ¡¡¡¡Siiiii!!!.
¡¡¡Bad Boyyyy!!!. (Renton escucha los gritos, y, resigando, se da la vuelta
para ir a cobrar la apuesta) Renton Narrador: Las apuestas estaban a 16 contra
1, y con las ganancias, salimos a celebrarlo. Tema: “For What You Dream Of”,
Bedrock (Renton y Begbie van a una discoteca. Renton está sentado en un poyete,
y Begbie está ligando con una tía. Begbie saluda a Renton y éste se ríe. Comienza
a bailar) Renton Narrador: Diane tenía razón. El mundo está cambiando. La
música está cambiando. Las drogas están cambiando. Incluso los hombres y las
mujeres están cambiando. Dentro de mil años ya no habrá tíos ni tías, sólo
gilipollas. A mí me parece de puta madre. La pena es que nadie se lo contara
a Begbie. (Aparece Begbie en un coche con la tía enrrollándose. Begbie le
está tocando el culo, y se va acercando cada vez más a... Es entonces cuando
llega, empieza a tocar y se da cuenta que es una polla. Quita la mano echando
hostias y se aparta del travesti) Begbie: -¡Joder!. ¡¡Jooder!!. Renton Narrador:
-Si quieres mi opinión somos heterosexuales por defecto. No por voluntad propia.
Depende de lo que te guste. Es todo una cuestión de estética, sin una puta
mierda que ver con la moral. (Begbie sale del coche disparado y comienza a
pegar patadas a la pared) Renton Narrador: Pero trata de explicárselo a Begbie.
(Ahora Begbie está sentado en la cama de la casa de Rents, que está apoyado
en la pared) Begbie: -¡No soy un maricón de mierda y punto final, ¿vale?.
Renton: (riendo) -¡Podría haber sido maravilloso!. (Begbie le tira la colilla
a Rents, que lo esquiva. Begbie se levanta de la cama, va a por Rents, lo
coge por la barbilla y lo pone contra la pared) Begbie: ¡Escúchame bien, pedazo
de basura yonkie!. ¡Una broma es una puta broma, pero si vuelves a mencionarlo...
(Begbie clava su navaja en la pared, entre las piernas de Rents) Begbie: -...
¡Te rajo!, ¿Entendido?. (Renton asiente, acojonado) Tema: “2:1”, Elastica
(Se muestra un dedo llamando al timbre de la puerta. Aparece entonces Sick
Boy durmiendo junto a Renton y Begbie. Mark, por supuesto, entre los pies
de ambos) Renton Narrador: Desde la última vez que le vi, Sick Boy se había
rehecho a sí mismo como chulo de putas y camello, y estaba en la ciudad, según
él, para mezclar el placer con los negocios, estableciendo contactos, tal
como me imformaba continuamente, para el gran trapicheo de jaco con el que
se haría rico algún día. (En la siguiente escena Begbie, Sick Boy y Renton
están sentados comiendo comida rápida de unas bolsas. Mientras que Begbie
y Sick Boy no paran de comer en el diálogo, Renton no prueba bocado) Sick
Boy: (señalando las patatas) -Están buenas. Renton: -¡No puedo creer que lo
hayas hecho!. Sick Boy: -¡Me dieron un buen precio!. Rents, necesito el dinero.
Renton: -¡Era mi puta tele!. Sick Boy: -¡Dios Santo!. ¡Si llego a saber que
te ibas a mosquear tanto ni me habría molestado!. ¡Además, era alquilada,
joder!. ¿No te comes eso?. (le quita un trozo de comida a Renton y se lo pone
en su bolsa) Sick Boy: -¿Tienes pasaporte?. Renton: -¿Por qué?. Sick Boy:
-Conocí a un tío... Regenta un hotel. Un burdel. ¡Mogollón de contactos!.
Tiene un negociete y vende pasaportes británicos a extranjeros. ¡Te dará una
pasta!. Renton: -¿Y por qué querría yo vender mi pasaporte?. Sick Boy: -¡Sólo
era una idea!. (En la escena siguiente Renton mete su pasaporte en caja fuerte
de correos, las de seguridad, para guardarlo) Renton Narrador: Tenía que librarme
de ellos. Sick Boy no llevó a cabo su trapicheo y no se hizo rico. En vez
de eso, él y Begbie se quedaron en mi estudio buscando cosas que robar. Decidí
meterles en el peor sitio del mundo. (Renton lleva a Begbie y Sick Boy a la
casa victoriana de Talget Road, la de antes. Al llegar, Renton se vá, y Begbie
se hace con el mejor cuarto de la casa ante la mirada de Sick Boy. (En la
siguiente escena, Renton limpia toda la basura de su casa) (Entonces se ve
al jefe de Renton llegar a la casa victoriana, acompañado de otra pareja)
Renton Narrador: Pero claro, no pagaban el alquiler, así que cuando mi jefe
encontró a dos primos desesperados dispuestos a hacerlo, era inevitable que
Sick Boy y Begbie se sintieran amenazados. (El jefe y la pareja pasean por
la casa, y al dejar atrás el armario, éste se abre, y de él salen saltando
y gritando Sick Boy y Begbie. En ese momento se congela la imagen, y termina
la canción) Renton Narrador: Yeso fue todo. Pero para entonces teníamos otro
motivo para volver: Tommy. (Un tren avanza por la vía. La cámara lo capta
desde arriba) (SE escucha a un amigo de la pandilla hablar) Amigo: (en voz
baja) -Tommy sabía que tenía el virus, pero nunca supo que tenía la enfermedad.
(Aparece toda la peña en un velatorio. Música de misa por entierro. En el
último banco hablan Renton con un amigo falso) Renton: -¿Qué fue?. ¿Neumonía
o cáncer?. Amigo: -¡No!. Toxoplasmosis. Es como... una apoplejía. Renton:
-¿Qué pasó?. Amigo. -Quería ver a Lizzy otra vez. Ella no le dejaba ni acercarse.
Así que le compró un regalo... Un gatito. Renton: -Pero lizzy le dijo dónde
meterselo. Amigo: -Exactamente. “No quiero ningún gato”, le dijo. “Vete a
tomar por culo, ¿vale?”. Así que ahí tienes a Tommy sin poder quitarse el
gato de encima. Puedes imaginarte lo que ocurrió. (El cura comienza el discursito)
Amigo: -¡No lo cuidaba!. Se cagaba y se meaba por todas partes. Tommy estaba
tirado por ahí completamente ido por el caballo o los barbitúricos. ¡Nunca
supo que podía coger la toxoplasmosis por la mierda de gato!. (En este momento,
Begbie, que estaba en el asiento banco de delante, mira para atrás con cara
de mala hostia. Rents y el amigo se callan de inmediato) (Tras una pausa,
siguen) Renton: -Yo tampoco lo sabía. ¿Qué es eso?. Amigo: -¡Es horrible que
te cagas!. ¡Son como... abcesos en el cerebro!. Renton: -¡Hostia puta!. ¿Cómo
fue?. (Se muestra de nuevo la casa de Tommy, llena de mierdas del gatito)
Amigo: -Le empezaron a dar dolores de cabeza. Así que lo único que hizo fue
meterse más caballo. Ya sabes, por el dolor. Y después tuvo una apoplejía.
¡Una puta apoplejía!. ¡Como lo oyes!. Vuelve a casa del hospital y tres semanas
después se muere. (Ahora aparece el cuerpo de Tommy en el suelo, pero sólo
de cintura para abajo. EL gatito pasea por la casa) Amigo: -Llevaba siglos
muerto antes de que los vecinos se quejaran del dolor he hicieran que la Policía
derribase la puerta. Estaba tumbado bocabajo en un charco de vómitos. El gatito
estaba bien. Cura: -Y ahora, queridos hermanos, poneos en pie. (Mientras que
el ataúd baja, se oye cantar a Spud) Spud: (cantando) -¿Crees que dejaría
que te fueras, si en mi caballo hay sitio para dos?. (Ahora aparecen Sick,
Renton, el Amigo, Lizzy, Gill y Spud, que está cantando, sentados en un bar.
Tristes) Spud: -¡Sube aquí, Tommy, no te mueras, iremos igual los dos!. De
mayores seremos soldados, los caballos serán de verdad. Me pregunto si recordaremos,
nuestra joven amistad. (En la siguiente escena, Begbie, Sick Boy, Renton y
Spud están en el Convento de las Madres Superioras. Todos están de pie menos
Spud, que está sentado en una silla) Renton: (levantando una lata de cerveza
para brindar) -¡Por Tommy!. Todos: -¡Por Tommy!. Sick Boy: (hablando con Begbie)
-¿Se lo has dicho ya?. Begbie: (negando con la cabeza) -¡Adelante!. (Begbie
se aleja un poco) Renton: -¿Qué?. (Sick Boy también se aleja) Sick Boy: -Suani
tiene un colega. Tú le conoces. ¿Miky Forrester?. Renton: -Sí. Sick Boy: -Pues...
Tiene algo de material entre las manos. Mucho material. Renton: -¿Cuánto material?.
Sick Boy: -Unos dos kilos. ¡O eso me dijo!. La semana pasada se emborrachó
en un pub al lado del muelle, donde conoció a dos marineros rusos. (Se muestra
a dos marineros rusos sonriendo con un paquete de jaco en las manos) Sick
Boy: -¡Iban por ahí cargados con la puta mercancia, para venderla in situ!.
(Ahora ahace aparición Mike Forrester, que se muestra levantándose muy nervioso
y sudando de la cama) Sick Boy: -Así que... a la mañana siguiente, ve lo que
ha hecho y se pone nervioso que te cagas. Quiere quitársela de encima. Renton:
-¿Y?. Sick Boy: -Entonces se encuentra conmigo. Y yo me ofrecí para quitársela
de encima a un precio muy razonable con la intención de colocársela por mi
cuenta a un tío que conozco. Renton: (riendo) -¿Acabamos de volver del funeral
de Tommy y vosotros estáis hablando de trapicheo de jaco?. Begbie: -¡Exacto!.
Renton: -¿Cuál fue el precio?. Sick Boy: -Cuatro de los grandes. Renton: -No
los tenéis. Sick Boy: -Nos faltan dos mil. Renton: -¡Pues que putada!. Sick
Boy: (acercándose a Renton) -Mark, todos sabemos que has estado ahorrando
en Londres. Renton: -Lo siento, muchachos, yo no tengo dos de los grandes.
Begbie: (acercándose también) -¡Joder que si los tienes!. ¡He visto tu saldo!.
Renton: -¡Me cago en la hostia!. Begbie: -¡Dos mil ciento treinta y tres libras!.
Renton: -Dos kilos. ¿Cuánto son?. ¿Diez años?. Mike Forrester, marineros rusos...
¿Qué cojones os habéis metido, chicos?. Spud, tú ya has estado en la cárcel.
¿Te gusta tanto que quieres volver?. Spud: (en la silla) -Sólo quiero el dinero,
Mark. Begbie: -¡Ningún cabrón irá a la cárcel si todo el mundo mantiene la
puta boca cerrada!. Tema: “A Final Hit”, Letfield (Renton está sentado en
el suelo preparándose un chute. Delante de él, de pie, están Mike Forrester,
Begbie, Sick Boy y Spud, que le miran para ver si el jaco es bueno) Renton
Narrador: Había muchas posibilidades rondándome la cabeza acerca de lo que
podía ocurrir en Londres. Cosas de las que no quería hablar con nadie. Ideas
que más me valía guardarme. Lo que nadie me dijo era que cuando compráramos
el jaco algún afortunado tendría que probarlo. (Begbie está observando la
reacción de Renton) Renton Narrador: Begbie no se fiaba de Spud, y Sick Boy
andaba con cuidado últimamente. Así que me aremangé, me atravesé la vena,
e hice lo que había que hacer. Renton: -Es bueno. (Pone cara de éxtasis) -¡Ohh,
está de puta madre!. (Cambio de escena: un autobús de línea que circula por
la noche hacia Londres. Dentro están todos nuestros amigos) Renton Narrador:
Sí, ese subidón estuvo bien. Me prometí otro antes de llegar a Londres. Uno,
y tal, por los viejos tiempos. (Primero aparece Begbie sentado en uno de los
asientos, con una botella en la mano y con la otra agarrando la bolsa de deporte
en que llevan el jaco. Está muy preocupado, mirando hacia atrás todo el tiempo)
Renton Narrador: Sólo para joder a Begbie. Esto era su pesadilla. (Una cámara
detrás del espejo del baño del autocar muestra cómo entran Renton, que se
quiere preparar un pico, Sick Boy, que saca la lengua y se la mira en el espejo,
y Spud, que se pone sus gigantes gafas “pastis”) Renton Narrador: El trapicheo
más chungo de toda una vida de trapicheos chungos, perpetrado en compañía
de tres de los inútiles más colgados y menos fiables de la ciudad. Yo sabía
lo que pensaba: el más mínimo problema en Londres y nos dejaría tirados. De
un modo u otro tenía que hacerlo. (Otra vez se muestra a Begbie totalmente
acojoando con la bolsa) Renton Narrador: Si le cogían con una bolsa llena
de jaco, además de la mierda ésa del atraco a mano armada, le iban a caer
entre quince y veinte años. Begbie era duro, pero no tan duro que no se cagara
ante esa perspectiva. (Vuelve la escena del baño: Renton está sentado y ya
tiene preparado casi el chute) Renton Narrador: Éste tenía que ser mi chute
final. Pero... seamos claros: hay chutes finales y chutes finales. ¿De qué
clase sería este?. (De nuevo Begbie, que está sentado al lado de Sick Boy.
Begbie le da un toque con la mano para llamarle) Begbie: -¿Has traído las
cartas?. Sick Boy: -¿Qué?. Begbie: -¡Las cartas, lo último que te dije fue
que te acordaras de las cartas!. Sick Boy: -Pues no las tengo. Begbie: -¡Esto
sin cartas es un puto aburrimiento!. Sick Boy: -¡Lo siento!. Begbie: (da un
trago a la botella) -¡Un poco tarde, joder!. Sick Boy: -¡Haberlas traído tú!.
Begbie: (gritando) -¡Hostias!. ¡Te dije que las trajeras tú, pringao!. (Se
produce una pausa en la que aparece en un sillón Spud borracho y poniendo
caras) Sick Boy: (muy acojonado y en voz bajita) -¡Joder!. (Renton sale del
baño del bus con cara de placer y encendiéndose un cigarro. Sick Boy y Begbie
miran para atrás para verle) (El autobús ya ha llegado a Londres. En la siguiente
escena, Sick Boy, Begbie, Renton y Spud cruzan la calle, cada uno con una
bolsa, y entran a un edificio. Allí les está esperando un tío con bigote)
Hombre: -Estos son tus amigos, ¿no?. Sick Boy: -Son los tíos de los que te
hablé. Hombre: -Vale. Sick Boy: -¿Está aquí?. Hombre: -Sí, está aquí. ¿No
os habrán seguido, eh?. Begbie: -No nos han seguido. Hombre: -Vale. (El tío
entra en la habitación. Le siguen Sick Boy, Renton, Spud, y por último Begbie.
En la habitación hay dos hombres más: uno bastante bien vestido y sentado
junto a una ventana, y otro con pinta de yonkie sentado en una silla) (El
hombre elegante se levanta y se acerca a Begbie, que tiene la bolsa con el
jaco) Begbie: -¿Todo bien?. Negociante: -Sí. (Mientras Begbie saca el caballo
de la bolsa, el negociante mira a Renton, Spud y Sick Boy de arriba a abajo)
Renton Narrador: Nos caló inmediatamente como lo que éramos: manguis de poca
monta con un gran negocio entre manos. (El negociante pesa las dos bolsas
de heroína en una báscula de precisión) Negociante: -Disculpen, caballeros.
(Coge una bolsa de heroína y se mete con el yonkie a una habitación para probar
la calidad del jaco) (Renton mira por la ventana a la calle y se sienta. Spud
se queda junto a la puerta con sus gafas puestas. Begbie saca un cigarro,
y Sick Boy le pide otro. Begbie se lo echa, pero cuando se va a encender el
suyo, Sick Boy no encuentra un mechero, así que se acerca a Begbie para que
se lo encienda) (El negociante sale de la habitación y se sienta en la cama,
mirando a Begbie y Sick Boy) Negociante: -Bien, ¿cuánto quieren por esto?.
Begbie: -Veintemil. Negociante: (riéndose) -No creo que valga mucho más de
quincemil. Renton Narrador: Para él esto era un coñazo. No tenía necesidad
de negociar. ¿Qué cojones íbamos a hacer con ella si no nos la compraba?,
¿venderla por la calle?. ¡No me jodas!. Begbie: -Pues diecinueve. Negociante:
-Lo siento muchísimo, pero no puedo llegar a diecinueve. Begbie: -Entonces
dieciseis mil, ¡cojones!. Negociante: (riendo) -De acuerdo. Son dieciseis
mil, cojones. (EL tío abre su maleta y va sacando fajos de dinero) Negociante:
-Estoo... caballeros, son fajos de dos mil libras. Ahí van 2... 4... 6...
(Le va dando el dinero a Begbie y a Sick Boy) Renton Narrador: Nos conformamos
con dieciseismil libras. Llevaba mucho más en la maleta, pero eso era mejor
que nada. (El tío mete el jaco en la maleta, la cierra, y se levanta para
irse) Negociante: -Muchísimas gracias, caballeros. Sólo quiero añadir que
ha sido un verdadero placer regatear con ustedes. Begbie: (riendo) -¡Joder!.
¡Ya te digo!. (El negociante sale de la habitación) Hombre del bigote: -¿Todo
bien?. Sick Boy: -Sí. (Se va también) Tema: “Statusque”, (Spud, Sick Boy,
Begbie y Renton se abrazan y se ríen, gritando por la pasta que acaban de
pillar) Begbie: -¡Cojonudo!. Renton Narrador: Durante un instante fue realmente
estupendo. Como si estuviéramos en el mismo barco. Como si significara algo.
(Ahora los cuatro están en la mesa de un bar descojonándose. La bolsa está
en el centro de su mesa) Sick Boy: -Bueno, Spud, ¿No tienes ninguna gran inversión
en el horizonte?. Renton: -¿No vas a comprarte una islita al sol?. Begbie:
-¿Por cuatro mil putas libras?. ¡Una palmera, un par de piedras y un cagadero!.
(Todos se descojonan) Spud: -No lo sé, tío. Voy a comprarle algo a mi vieja,
creo. Algo de spitz del bueno... Después ligarme a una chica. Sacarla por
ahí, tratarla bien... Begbie: -¿Y follártela a pelo?. (Se ríen otra vez) Spud:
-¡No, tío, yo... amor verdadero, amor verdadero!. Pero esta noche me apetecería
de verdad algo de sexo con una princesa judía... Begbie: (riéndose) -¡Serás
capullo!. Spud: -... ¡O una católica!. Begbie: -¡Para gastártelo en una guarrila
podrías dármelo a mí!. (se vuelven a reír) Begbie: (a Sick Boy) -Venga, trae
una ronda. Sick Boy: -Yo ya he traído una. Spud: -Yo traje la última. Renton:
-Te toca, Frankie. Begbie: -¡Vale!. ¿Lo mismo?. (Sick Boy se levanta y se
pone entre Spud y Renton) Sick Boy: -Bueno, me voy a mear, y cuando vuelva,
ese dinero seguirá aquí, ¿vale?. Renton: -¡En cuanto vuelvas la espalda nos
abrimos!. Sick Boy: -¡Y saldré escopeteado detrás vuestro!. Begbie: -¡Nunca
nos cogerías, mamonazo!. (Begbie se levanta para ir a por la ronda) Begbie:
-Por cierto, nos vemos cuando vuelva. Renton: -¡Me habré pirao con el dinero!.
(Begbie se da la vuelta y, con cara de odio, dice): Begbie: -Y te mato. Renton:
-¡Sé que lo harías, Frankie! ; Sé que lo harías. (Renton se queda en la mesa
con Spud y empieza a fijarse en la bolsa con el dinero) Renton: (a Spud) -¿Te
apuntas?. Spud: -¿Qué?. Renton: (señalndo la bolsa con la mirada) -¿Nos vamos?.
Spud: -¿Lo dices en serio?. (Se produce una pausa de unos 10 segundos en el
que Rents se lo piensa) Renton: -¡No sé, no sé!. ¿A ti que te parece?. (Spud
pone cara de no estar de acuerdo con el plan de Rents) (Vuelve Sick Boy) Sick
Boy: -¿Qué, seguís aquí?. (se sienta) Renton: -¡No íbamos a dejar tirado a
un amiguete!. Sick Boy: -¿Por qué no?. Yo lo haría. (Renton se queda mirando
a Sick Boy un rato, sorprendido) Sick Boy: -¿Y Frankie?. (Begbie lleva cuatro
birras en las manos, pero un gordo se mueve y la cerveza cae al traje de Begbie)
Begbie: (muy cabreado) -¡Hostia puta!. Gordo: -Lo siento, colega. Begbie:
-¡Me has jodido el traje, maricón de mierda!. Gordo: -Lo siento, ha sido sin
querer. Begbie: -¡Con lo siento no se me va a secar, cacho cabrón!. (Spud
se levanta de la mesa) Spud: -¡Tranquilo, Frankie, ya te ha dicho que lo siente!.
Begbie: -¡No es bastante, gordo cabrón!. Gordo: -¡Que te follen!. ¡Si no sabes
beber no bebas!. ¡A mamarla!. (Para la música del bar. Begbie deja caer al
suelo tres de las jarras, que se rompen. Rompe la que le queda en cara del
gordo. Éste se lleva las manos a la cara. Begbie lo empuja contra la barra,
y el gordo cae al suelo. Begbie le empieza a dar patadas en la cara, y se
prepara para sacar la navaja del bolsillo trasero de su pantalón. Spud y Sick
Boy se levantan y van a por Begbie para intentar pararle) Spud: -¡Frankie,
tío!. ¡No lo hagas!. (Spud tiene tan mala suerte que al intentar parar a Begbie,
éste le raja la palma de la mano al sacar la navaja) Spud: -¡Ahhh!. ¡Hostia
putaa!. Sick Boy: -¡Vale, Frankie, cojonudo!. Spud: -¡Me ha rajado, tío!.
Begbie: -¡Estabas en medio, joder!. Begbie apunta con su navaja a las demás
personas del bar): Begbie: -¿Alguien más quiere meterse por en medio?. (Señalando
a uno, que se aparta) ¿Tú?. (Señalando a otro) ¿Tú?. (Pausa) Begbie: -¡Eh,
Renti!. ¡Acércame un puto cigarro!. Sick Boy: -¡Deberíamos irno, Frankie!.
Spud: (que sangra a borbotones y se agarra la mano) -¡Tengo que ir al hospital!.
Begbie: -¡Tú no vas a ir a ningún puto hospital y tú te quedas ahí!. (Renton
está sentado en la mesa de espaldas a lo que sucede) Begbie: -¡Tú, acércame
un puto cigarro!. (Renton se levanta para dáselo) Begbie: -Y la bolsa. (Renton
se da la vuelta y coge la bolsa. Se acerca a Begbie, y le ofrece el cigarro,
pero Begbie no se mueve. Renton se lo enciende, dá una calada y se lo pasa.
Begbie dá otra calada, traga el humo y se lo echa a la cara de Renton, quien
se jode) Tema: “Born Slippy”, Underworld (Renton y los otros tres están durmiendo
en una habitación. Él y Begbie duermen en la cama, y Spud y Sick Boy en unos
sacos en el suelo. Begbie tiene entre sus manos la bolsa de dinero. Renton
es el único que no duerme. Tras comerse un poco las uñas, se levanta de la
cama sin hacer ruido, se pone sus zapatos y se va hacia el lavabo. Enciende
una bombilla, abre el grifo y llena un vaso de agua. Tras bebérsela, se mira
al espejo y apaga la bombilla. Se acerca a Begbie, que está roncando. Con
mucho cuidado, Renton le mueve los brazos y consigue quitarle la bolsa. Pasa
por encima del saco de Sick Boy y va hacia la puerta. Tras ponerse una chaqueta,
se da cuenta que Spud le está mirando. Spud hace un gesto de negación a Renton,
pero éste lo ignora y abre la puerta. Va avanzando por la calle) Renton Narrador:
Me lo he justificado a mí mismo de todas las maneras: que no era para tanto,
sólo una pequeña traición, o que nuestras vidas habían ido por caminos cada
vez más distintos, ese tipo de cosas. Pero afrontémoslo: les di el palo a
mis supuestos colegas. A mí Begbie me importaba una mierda. Y Sick Boy...
él habría hecho lo mismo, si se le hubiera ocurrido primero. (Renton deja
un fajo de billetes en una taquilla de correos) Renton Narrador: -En cuanto
a Spud... bueno, vale, lo sentí por Spud. Él nunca hizo daño a nadie. (Renton
cierra la taquilla, y en la siguiente escena Begbie se está cargando la habitación
entera. Begbie: -¡Hijo de putaa!. (Tira la mesa contra la pared) -¡Lo matoo!.
(Spud y Sick Boy mientras esperan sentados fuera. Vienen dos policías) Policía:
-¡Dejen paso!. (Sick y Spud se levantan y se van) Policía: (llamando a la
puerta) -¡Abra!. ¡Abra ahora mismo!. Begbie: ¡Hijo de puta!. ¡Hijo de putaaa!.
(Renton aparece andando por un puente. Se va acercando hacia la cámara) Renton
Narrador: ¿Entonces, porqué lo hice?. Podría ofreceros un millón de respuestas,
todas falsas. Lo cierto es que soy una mala persona. Pero eso va a cambiar.
Yo voy a cambiar. Es la última vez que hago algo así. Ahora voy a reformarme
y dejar esto atrás. (A medida que la cara de Rents se acerca a la cámara,
se va desenfocando su imgen) Renton Narrador: ¡Estoy deseándolo!. Voy a ser
igual que vosotros. El trabajo, la familia, el televisor grande que te cagas,
la lavadora, el coche, el equipo de Compact Disc y el abrelatas eléctrico,
buena salud, colesterol bajo, seguro dental, hipoteca, piso piloto, ropa deportiva,
traje de marca, bricolage, teleconcursos, comida basura, niños, paseos por
el parque, jornada de nueve a cinco, jugar bien al golf, lavar el coche, jerseys
elegantes, navidades en familia, planes de pensiones, desgravación fiscal...
Ir tirando, mirando hacia delante, hasta el día en que la palme.
(Spud
mira la taquilla y encuentra el fajo que le dejó Renton. Lo coge y se pone
contento que te cagas)
Tema: “Closet Romantic”, Damon Albarn (Títulos de crédito) By Francis Begbie.
Granada, 8-7-00