LA MATANZA DE TEXAS

 


 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 








ACTUALCINE.COM

Nuevos Clásicos.

Películas para la Eternidad.

LA MATANZA DE TEXAS
por Rogelio Pujol


¿Quién no ha oído hablar alguna vez de ese villano de cine de terror que usa como arma (no de defensa sino de ofensa) una sierra mecánica llamado Leatherface (Cara de Cuero)? Este monstruo, y su familia, son los encargados de convertir el plácido viaje de cinco jóvenes en una auténtica pesadilla. Se alcanza en este hito del cine de terror, que ha pasado a ser clasificado entre los más curtidos en el grupo de los llamados "Clásicos modernos", las más altas cotas de sadismo filmadas (si no se menta el subgénero), que, toma su truculencia del hecho de que sus imágenes muestran acontecimientos supuestamente reales. Se dice que en los primeros pases del film, la gente salía despavorida de las salas, incapaz de soportar lo que estaban viendo.

Se apunta en el corto metraje del film la cualidad del director para dar el tono justo a cada una de las secuencias. En ninguna de las escenas truculentas (y son pocas pero las suficientes) cae en el tono exagerado de cualquier película del género. Indaga en primer lugar en las relaciones afectivas de los jóvenes (para que luego sus muertes sean aún si cabe más dolorosas para el espectador), crea un aire expectante durante la primera mitad del film, en el ambiente seco de las carreteras secundarias, mezclando el calor del verano, la monotonía del paisaje y la suciedad y corrupción de la Norteamérica profunda. Todo esto desemboca donde tenía que acabar, en un trepidante final, una fotografía hinchada y un desquiciante uso de la música.

Muchos aún no se percatan, pero lo que realmente hace de esta película una de las más insoportables en su visionado es la banda sonora y el sonido (amplificado) de la sierra mecánica. Esta técnica queda remarcada en la famosa persecución por el bosque de zarzas y en el minuto final de la película, donde un irritado e impotente Leatherface agita a un lado y otro su preciada sierra, viendo como su gorrino (aquí las víctimas son trinchadas como tales debido a la antigua vocación de la familia de mataderos) se le escapa de las manos.

Es curioso pero nada sobra y nada falta en esta película. Dura lo justo, tiene contadas pero eficaces escenas de pánico y diálogos entrecortados, diálogos superfluos pero que aportan a la película ese toque de locura necesario para adentrarse en lo que cuenta. ¿Hay transfondo? No, no lo hay. ¿Tiene por tanto sentido este tipo de películas? Al hacerse esta pregunta, uno está obligado a recurrir al hándicap más famoso del cine. Esta narración tiene sentido en cuanto a que, aunque no queramos reconocerlo, a todos más o menos nos gusta experimentar sensaciones de agobio, más que nada para romper con el día a día, para quebrantar las horas de sueño, para olvidar nuestras malaventuranzas y para pensar, si cabe, que el mal se puede encontrar donde uno menos se lo espera.

Aquí, en este film, el mal se plantea en dos polos: la familia de lunáticos que recuerda viejos tiempos de trabajo y el papel de marginado social que queda impreso en el personaje de Leatherface, como fruto de la perversión de estereotipos de la sociedad norteamericana.

LO MEJOR:

- Como ya he comentado, el uso sumamente eficaz de la banda sonora, y el montaje sincopado.
- El momento en que uno de los chicos se dirige fuera de la casa en busca de su amiga que le está esperando fuera, y detrás de él sale de una puerta Leatherface (todo esto sin música alguna). Acto seguido, toma su mazo y lo impacta de modo brutal sobre su cabeza. Este momento de shock cinematográfico (perfecto ángulo de cámara) no se ha vuelto a repetir con esta misma destreza.
- Leatherface visto como la personificación del más salvaje instinto humano.
- La actuación de Marilyn Burns (uno no puedo olvidar la cara de histeria que adquiere su rostro montada en el camión, viendo desaparecer a su torturador, escapando del infierno)
- Sobre todo y ante todo, la persecución por el bosque.


LO PEOR:

- Que, sin la banda sonora, la película no sería la misma.
- La cantidad de horrendas secuelas que continuaron su estela.
- La muerte de la primera chica. Una escena insoportable desde muchos puntos de vista.
- Que algunos la consideren innecesaria.


CURIOSIDADES
:
-La película estuvo prohibido en Noruega (se estrenó sin censuras en 1997), Suecia (hasta 1984, pero luego censurado hasta 2001), Chile (hasta 1978), Irlanda y Alemania.

-El director logró convencer para aceptar a los papeles a una gran mayoría de estudiantes en la Universidad de Texas.

- Con tan solo un presupuesto de 140.000 dólares, el film logro recaudar 35 millones de dólares.

-En un principio no se optó por el título de "La matanza de Texas" hasta casi su estreno. La cosa se inclinaba más tanto "Leatherface" como "Headcheese".



Rogelio Pujol



TÍTULO: LA MATANZA DE TEXAS
TÍTULO
ORIGINAL:THE TEXAS CHAINSAW MASSACRE

PAÍS : USA
AÑO:1974
GÉNERO: TERROR
DURACIÓN:83
min

DIRECTOR:

FILMOGRAFÍA SELECTA
TOB HOPPER
-Cocodrilo (2000)
-Apartamento maldito (1999)
-Alianza macabra(1995)
-Bolsa de cadáveres (1993)
-Invasores de Marte (1986)
-La matanza de Texas II (1986)
-Fuerza vital(1985)
-Poltergeist (1982)
-La casa de los horrores(1981)
-El misterio de Salem’s Lot, (1979)
-Trampa mortal(1976)

INTÉRPRETES
FILMOGRAFÍA SELECTA

Marilyn Burns
(Sally Hardesty)
Allen Danziger
(Jerry)
Paul A. Partain
(Franklin Hardesty)

William Vail
(Kirk)
Teri McMinn
(Pam)
Edwin Neal
(The Hitchhiker)
Jim Siedow
( Drayton Sawyer)
Gunnar Hansen
(Leatherface/Bubba Sawyer, Jr.)
John Dugan
(Grandfather Sawyer)
Robert Courtin
William Creamer
John Henry Faulk
Jerry Green
Ed Guinn
Joe Bill Hogan

PRODUCCIÓN:
Tobe Hooper

MÚSICA:

Tobe Hooper
Wayne Bell


GUIÓN:
Kim Henkel
Tobe Hooper



MONTAJE
:
Larry Carroll
Sallye Richardson


FOTOGRAFÍA

Daniel Pearl

DIRECCIÓN ARTÍSTICA:
Robert A. Burns