Nos enfrentamos ante otro ambicioso proyecto de la factoría Disney-Pixar con todos los ingredientes de siempre: aventuras, amor, historia de superación y amistad, pero trasladados esta vez al mundo de las carreras estadounidenses y al recuerdo de la legendaria Ruta 66. Técnicamente el acabado es espectacular y argumentalmente también.
Dos hilos argumentales convergen en el film. Por un lado, la historia de superación de un arrogante coche novato pero ambicioso llamado Rayo McQueen y su transformación de la arrogancia a la modestia. Por otro lado, la historia de un pueblo casi abandonado, poblado por unos cuantos coches de todo tipo. Esta segunda historia refleja el paso de un pueblo de ser centro de glorias durante la época de la Ruta 66 a ser un pueblo olvidado al abrirse cerca la autopista haciendo que ya no fluyan visitantes y clientes por el pueblo como antaño. Y para mi gusto, es este segundo hilo argumental el más interesante y el más elaborado en lo que a personajes y situaciones interesantes se refiere.
Se trata de una especie de pueblo fantasma al que han ido a parar coches de lo más variopinto con un misterioso pasado a sus espaldas buscando paz y tranquilidad, como si de un oasis curativo se tratase. A este pueblo llega Rayo McQueen tras un aparatoso accidente. Así Rayo se convierte en una especie de "Doctor en Alaska" atrapado en un pueblo dejado de la mano de Dios que al principio será su prisión pero al final será su salvación.
Hablando ahora de la caracterización de los coches, podemos decir en líneas generales que podría ser mejorable. Hay coches muy bien modelados, de mucho protagonismo en el film. Pero en cambio, hay otros que apenas son objeto de planos y cuya caracterización es muy floja. Esto no pasaba en films como Monstruos s.a o Toy Story. Pero con todo, resaltan el divertido coche grúa (una especie de Dory en Buscando a Nemo), el juez del pueblo (clave para el desenlace de la pelicula) y el coche femenino, el personaje más interesante para mi gusto: una ex-abogada agresiva que huye de los rascacielos al pueblo perdido para cambiar de vida.
Por tanto, "Cars" ofrece una historia interesante, una historia de humildad, compañerismo y respeto. Como siempre, hará disfrutar tanto a niños como a mayores, pero me da a mí que serán los mayores los que más partido sacarán a la historia y al trasfondo argumental. |