|
LLAMANDO A LAS PUERTAS DEL CIELO
Por ALFONSO PUJOL
ARGUMENTO
Howard Spence (Sam Shepard)ha visto días mejores. Ha actuado en muchos westerns, pero ahora vive de su gloria pasada.
Después de una noche de juerga salvaje, Howard abandona el set donde está grabando su última película y se dirige hacia la pradera abierta, como si fuera uno de los héroes a los que ha dado vida tan a menudo. Buscando refugio en la casa de su madre, descubre que puede tener un hijo en alguna parte. La noticia la recibe como un rayo de esperanza de que su vida no ha sido toda en vano y se prepara para ir en su búsqueda.
En su viaje se encuentra con Doreen (Jessica Lange), una mujer a la que amó tiempo atrás, y a Earl (Gabriel Mann), un joven cantante que no necesita un padre. Pero para complicar las cosas está también Sky (Sarah Polley), que podría ser su hija de otra relación, y Sutter, que está buscando a Howard para llevarlo de nuevo al set de rodaje de la película. |
LO MEJOR DE LA PELÍCULA
- Sarah Polley (Sky)y su jarron azul. Lo más enigmático y atrayente del film. Ojo al diálogo final de la actriz con Shepard (Howard): impresionante.
- Jessica Lange (Doreen) discutiendo con Shepard sobre el pasado y el futuro. Dos frases memorables aparecen en la charla.
- Un comienzo esperanzador. |
LO PEOR DE LA PELÍCULA
- Parece como si a Wenders la historia se la fuera de las manos hacia el final de la película.
- El personaje de la novia del hijo de Howard (Sam Shepard) a ratos brillante, pero la mayor parte del tiempo lamentablemente ridículo. |
ESCENAS RESALTABLES
- Sarah Polley (Sky) y Shepard (Howard)en una escena final.
- Jessica Lange (Doreen) y Shepard discutiendo en la calle.
- Toda la primera hora de film. |
CONCLUSIÓN
Desde "Paris-Texas", no me había enfrentado a un nuevo trabajo de Wim Wenders. Si bien, la susodicha obra de culto dejó a un servidor un tanto frío, este nuevo "culebrón" ambientado en los Estados Unidos más tejanos, sin ser un trabajo del todo completo, se ve con agrado y posee por lo menos, un par de interpretaciones memorables.
La historia es muy simple: actor de westerns en ciernes intenta poner rumbo a su vida y la tarea no le resulta nada fácil. Wim Wenders sabe fundir imágenes y música con absoluta maestría. A su vez, incluye elementos enigmáticos que hacen que el espectador siga la historia con asombro y cierta tensión. Pero hacia el final del film (exceptuando el precioso plano de Sarah Polley hablando de su vida), la película se torna inverosímil y el director comienza a jugar con el espectador.
Si esto mismo siempre he criticado al cine de David Lynch, igualmente lo critico en el de Wenders. No se puede jugar así con el espectador. Pero por lo menos, Wenders, igual de ido que Lynch, no llega a los límites de abstracción a los que llega éste e intercala entre cada escena surrealista un diálogo cuerdo con el que poder acercarnos más a los personajes.
Y esa es la gran pega de este film: la lejanía de los personajes. Wenders se esfuerza, pero los personajes aparecen distantes, como separados, no hay química entre ellos y las historias llegan al espectador como si de historias muy lejanas y ajenas se tratasen. Por lo demas, el director nos regala un par de diálogos acertados, unos cuantos planos preciosos y una historia que, aún desaprovechada, da que pensar. Podría haber llegado mucho más lejos, pero el esfuerzo se agradece. |
WEB OFICIAL:www.dontcomeknockingmovie.com
Por ALFONSO PUJOL
|