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El problema del método en Descartes Por Morganne Marie Conti Para Descartes la cuestión del método es la de encontrar un conocimiento verdadero sobre la realidad. Es el método justamente lo que nos permitirá llegar al a verdad. Pero ante todo y para ello, el método debía ser fiable y no dar posibilidad de error, pues la búsqueda de un conocimiento verdadero a través de un método sometido al error seria inútil. En
la situación histórica en la que vivía Descartes el único
“conocimiento“ vigente sobre la realidad eran las teorías
de Platón y Aristóteles. Con ellas los escolásticos se lanzaban en inútiles
e interminables disputas. Cierto es que este siglo se erigía
gracias a los importantes descubrimientos de la ciencia moderna, y que
estos no tenían cabida dentro de las teorías
aristotélicas y platónicas. La necesidad de un conocimiento sobre la
realidad que pudiera servir de base a las nuevas ciencias y descubrimientos era
indispensable. Claro que Descartes quería cesar las disputas de los escolásticos,
pero su objetivo mas importante era este, el de buscar un conocimiento de la
realidad que sirviera de nueva base metafísica a la ciencia. Como
buen racionalista Descartes quiso encontrar esta “realidad” mediante un método.
Entre todos los conocimientos que podía tener Descartes
gracias a la educación que había recibido ninguno había que pareciera
mas fiable que los demás, salvo el conocimiento matemático, y en concreto la
geometría. Pues no estaba sometido al error. La cuestión es que, aunque el conocimiento matemático fuera fiable en sí mismo, no
tenia ninguna utilidad por si solo. Pero sí tenia
utilidad el método por el que se regia el conocimiento matemático. Y
aquí Descartes encontró aquello con lo que iba a comenzar su filosofía. El método
matemático era seguro por tanto la aplicación de este método a la realidad no
podía dar resultados mas seguros, con el método Descartes veía la garantía
de que todo aquello que hallara seria verdadero. Su forma de proceder de aquí
en adelante seria equivalente a la forma de proceder de un matemático. Se
puede dividir el método en cuatro reglas fundamentales mediante las cuales
“el que las siga no tomara nada faso por verdadero” jamás y terminará por
llegar a un conocimiento fiable. La primera es la regla de evidencia, esta regla
consiste en no admitir nada como verdadero si no se presenta ante mi espíritu
con total claridad y
distinción, y que no permite ningún tipo de duda. Por tanto, no admitir nada
que no se presente ante mi espíritu de manera evidente. Lo que quiere decir que
entre en mi espíritu de manera intuitiva, que mi mente lo capte de manera
inmediata porque se diferencia por ser claro y distinto. Una idea es clara
cuando podemos advertir todos los elementos que la componen y es distinta cuando
esta totalmente diferenciada de las demás y no permite que la confundamos con
otra. O bien también podemos deducir una idea, lo que al final daría el mismo
resultado porque se trataría de ver algo clara y distintamente tras toda una
serie de razonamientos. La siguiente seria la regla de análisis, cuyo proceso
es el de disolver en todos los elementos que fuera posible esa idea, de forma
que la viéramos mucho mas simple y clara. La tercera regla es la de síntesis,
con los elementos simples ya conocidos, juntarlos otra vez recomponiendo hasta
obtener conocimientos más complejos. Y finalmente la regla de enumeración,
cuyo fin seria comprobar todo el proceso seguido pasando revista uno por uno de
todos sus elementos. Con todo este proceso seria imposible equivocarse y el
conocimiento que se obtuviera al aplicar el método seria totalmente verdadero. Como
ya he dicho el objetivo filosófico principal de Descartes era el de encontrar
un conocimiento metafísico de la realidad, así que aplico este método a todo
los conocimientos que tenia para ver, tras haber desechado lo que le suponía
dudas, si le quedaba algo “claro y
distinto” que le sirviera para
reconstruir un mundo. Lo
primero que desechó Descartes tras someterlo a prueba fue el conocimiento
sensible, este a menudo nos engaña, podía verlo en la realidad diaria
y además con la hipótesis del sueño que planteó (la hipótesis de sueño
consiste en el siguiente razonamiento, ¿Cómo puedo estar seguro de que no
estoy soñando si cuando sueño las cosas por increíbles que sean me parecen
totalmente reales?). Visto de esta
forma siempre podríamos estar soñando sin saberlo. Lo
siguiente que desechó fueron las matemáticas, en un principio resistían
porque no eran engañosas, y resistían a la hipótesis del sueño porque cuando
soñamos las matemáticas siguen existiendo fuera del sueño. Pero Descartes
planteó un “genio maligno” o “deus deceptor”, es decir un genio que
hubiera puesto las matemáticas en nuestro entendimiento para engañarnos. Con
esta duda metódica Descartes tiró por tierra todo el conocimiento humano y así
encontró su primera verdad. El razonamiento se basó en, yo dudo de todo, pero
de lo que no puedo dudar es de que estoy dudando, por tanto piensa y si pienso
existo “res cogitans”. Descartes reconoció el yo como algo claro y distinto
tras desecharlo todo. Pero un yo que no es más que materia pensante. De
esta manera con el “yo” como pilar, Descartes emprendió
su propósito de construir un mundo. Con la única herramienta de la
conciencia, pues era lo único que tenia porque lo demás estaba desechado. Por
lo cual debía encontrar algo en la propia conciencia que hubiera tenido que
venir del exterior, algo que nuestra mente no hubiera sido capaz de imaginar o
crear. Examino
sus ideas, entre, las adventicias (eran las que obteníamos con los sentidos) no
había ninguna que pudiera provenir
de fuera, entre las facticias (las que creamos con nuestra imaginación) tampoco
ninguna era real, pero entre las ideas innatas (valores universales) encontró
una diferente, la de ser perfecto e infinito “Dios”. La justificación de la
existencia de Dios consiste en que, tenemos en la mente la idea de infinito,
pero nosotros somos finitos, la idea debe provenir del exterior “Dios”. Además
algo perfecto tiene que tener todas las propiedades de la perfección y es más
perfecto existir que no existir “Dios”. Y finalmente la idea de que el yo no
es contingente demuestra que no puede provenir de una cadena infinita de
elementos contingentes, debe haber una primera causa “Dios”. La
identificación de Dios se obtiene por medio del cogito y se entiende a Dios
como pura razón. La razón humana elevada al infinito. Ya con
el Yo y Dios Descartes fundamenta la existencia del mundo. Porque al ser
perfecto Dios en su infinita bondad no puede habernos engañado. De esta manera
descarta la hipótesis del Dios engañador. La existencia de dios es la garantía
de que las ideas claras y distintas son verdaderas y estas ideas son las ideas
geométricas. Descartes
construye un mundo totalmente geométrico basado en la extensión, un mundo
cuantificable, no cualitativo como era el aristotélico. Las cualidades son
producto de nuestra imaginación. Descartes encontró la base ontológica que
buscaba desde un principio “un mundo mecánico”, con la división de la
realidad en tres substancias. La res cogitans (el yo), la res infinita (Dios), y
la res extensa (el mundo). En
este, un mundo mecánico donde lo
único que puede ser conocido son las cualidades matemáticas de los objetos
(magnitud, figura, posición…). Las cosas no tienen ni finalidades ni deseos,
sus comportamientos responden a leyes naturales. Las que estaban descubriendo
Galileo, Newton… El mundo de Descartes es un mundo mecánico y las cosas en el
actúan ciegas, reguladas por leyes. La ley de inercia, la ley de dirección del
movimiento, la ley de choque y conservación. Así Dios creo el mundo y lo puso
a funcionar como si fuera un gran autómata y permanecerá así siempre que Dios
no lo destruya. Omitiendo
quizás una serie de pequeñas contradicciones que el mismo Descartes se hizo en
la elaboración de sus teorías filosóficas. Que en realidad
pudiera haber solucionado con facilidad y un poco de ingenio, pues fácilmente
los filósofos que heredaron la filosofía cartesiana les encontraron solución.
La filosofía de Descartes me parece muy buena y esta bien justificada, lo cual
es muy provechoso. Porque así justamente es más difícil el no creer en ella.
Pero encuentro, en mi opinión, un defecto inomitible. Que Descartes a través
de la razón lograra una serie de deducciones que fundamentan el mundo este
bien. Pero no creo en la razón humana ilimitada. No puede ser infinita. Por
ejemplo, no es cierto que Descartes diferenciaba como cosas totalmente separadas
y distintas en el ser humano materia física y espíritu. Si esto fuera así. Si
se dañara el cuerpo en caso de accidente, el cuerpo ya no funcionaría bien
pero la razón seguiría igual. Cosa que en la actualidad y con las
investigaciones y descubrimientos que se han hecho sobre el uso de la mente esta
claro que no es así. Si la cabeza se daña se puede perder la razón. Y es mas,
incluso sin entrar en accidentes ni casos aislados, la razón no es igual en
todos, o por lo menos el saber usarla. Y ya no por cuestiones de educación. Y
si no este ejemplo: dos personas a las que se les ha educado juntas y de la
misma manera desde niños no razonan igual, probablemente aunque ambos sean muy
capaces uno lo será más, ¿No es esto un
límite de la razón? Y en consecuencia si la razón tiene límites nada
prueba nada. Por fuerza debemos provenir de algo más poderoso e inteligente que
nosotros que nos dota de razón. Y quiero también mencionar dos detalles mas,
también a través de investigaciones científicas se ha demostrado que hacemos uso de una parte reducida de nuestro cerebro, de
nuestro razonamiento. Quien sabe a donde podríamos llegar si consiguiéramos
hacer un uso completo de él. Y la otra cosa es que Descartes rechazaba lo
cualitativo por corresponderse con los sentidos, pero. Si realmente lo
cualitativo es falso ¿Por qué ciertos “autómatas” como podrían ser un
perro, un pato… responden atener siempre las mismas cualidades ante nuestros
ojos? Son cosas sobre las que creo también debería investigarse, no
desecharlas y punto. En cualquier caso Descartes logró los objetivos de su filosofía, cesó
las disputas de los escolásticos través de un nuevo fundamento ontológico y
al mismo tiempo logro encontrar una base sólida para las nuevas ciencias
emergentes. Todo gracias a un método basado en el método más fiable que podía
existir, el método matemático. La
filosofía cartesiana se extendería a través de los siglos como una epistemología
y ontología bien fundamentadas.
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