DIALECTO
DIALECTO CHINATO

	Nuestra habla se destacaba en medio del
extremeño por un rasgo singular, el ceceo. Esa forma de
hablar atraía la atención de todos los que la oían, como
podemos ver en el libro: "Un año de vida serradillana
entre los años 1.876-1.882", en donde leemos lo
siguiente: llevábamos el que más y el que menos un
primol de forasteros. Entre éstos había dos o tres
chinatus de los más cerraús p´hablal. Sin que naide
le combiara se nos había pegau un
señoritin de Plasencia,
que no era ricu ni ná. Mientras comiendu la sandía, no
jadía más que reilsi del mó d´ablal de los chinatus. La singularidad del habla chinata frente a las
de todos sus contornos era ya un hecho notable en el
primer tercio del siglo XVII. Así se demuestra en la
Ortografía de Gonzalo Correas(1.630) y La Fuente nos
hace observar también, la diferencia del ceceo
propiamente dicho de Malpartida.

DIÁLOGO ENTRE COMADRES -Buenoj diaj tia Antoña. -Buenoj moloj de Dioj Ludia. ¿Aonde ba V. tan
temprano? -Poj mira boy a pol un comino de agua polque
quiero mazal unoj panedilloj y aluego ilme a Pladencia a
molel una maquililla. -Y tu ¿ande baj Ludía? -Poj yo boy apol doj perraj daguardiente pa
Zajinto, polque le tengo malo y tiene unoj cómitoj que
le dejchangan tuyto. -Poj dí ¿cómo no ce lo didij al méico?, no cea
que baya acel enfermeá. -No mo dobligará el didílcelo. -¡Ay tia Antoña! me boy polque no cea que
Zajinto me llame. -Baya V. con Dioj tia Antoña. -¡Ay! Ludía jar fabol. -¿Qué ce le ofrece a V.? -Poj mira Ludía, ci te baga a la tarde
badamicada, polque man dicho ca la tarde ay bayle enel
cadino y a mi no me jade gracia que baya a ezoj baylej
la mi Anicacia polque ezoj baylej dagarraoj paece que
loj mozoj laj llevan abrazaj alaj mozaj y no jaden maj
que illaj contando tuytaj laj zartaj del ejpinado, y
mira, a mi no me jido farta il a loj cadinoj pa cadalme
con un buen mozo y rico, poj no ce zijuera la mi
muchacha menuo zarmorejo me la jadían, aciej que
badamicada ici ella quiere il no la dejej tú que baya. -Mij té qué demonio de baylej, ¡cuándo mejol
eran loj que en mij tiempoj jadiamoj en la praza de
pandereta! a lo menoj tuytaj zabiamoj echal buenoj
cantarej. Mira, aora mijmo ceme biene a la majinación
uno que beraj que te diga: Jerej dun confite branco metio en una reoma zolo laj dalante fartan para cer branca paloma. -¡Ay tia Antoña que me entretiene V. mucho! -Mira mujel, como abía orvidao que tienej
prieda, poj jata otro día y que no céa ná lo de Zajinto. -Jata otro día tia Antoña y yo jadré pol il a la
talde a zu cada.

¡¡¡Vuelva al principio, legionario!!!