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 | Bienvenido
a la espléndida Copenhagen, una de
las capitales más graciosas y ricas en tradiciones del mundo |
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Copenhagen
es la capital del reino de Dinamarca,
país de sólo 43.000 km2, con una población de de 5.352.000 habitantes
según el censo de 2001, muchas islas y sólo una península (Jutlandia)
que la une al continente europeo. El Parlamento tiene mayoría
socialdemócrata y la Reina Margrette es la heredera del reino más
antiguo de Europa. Dinamarca posee el índice más bajo de natalidad de
Escandinavia y puede enorgullecerse de tener una esperanza de vida muy
alta: 72 años el hombre y 79 la mujer. La política social es inmejorable
con excelentes servicios en educación, salud y asistencia a la tercera
edad. Los daneses poseen una fuerte convicción y una decidida acción en
la preservación del medio ambiente, con una legislada protección de los
ecosistemas. Copenhage se halla situada en Selandia (la mayor de las
islas), sobre el mar Báltico, con una población de 1.400.000 habitantes.
Copenhage tiene la grandeza justa. Los daneses en general y los
habitantes de Copenhage en particular son muy afables y receptivos con
el turista. La información para el recién llegado está al alcance de la
mano con sólo visitar la estratégicamente bien ubicada oficina de
información turística, a sólo metros de la Estación Central, adonde
llegan miles de viajeros desde todos los lugares del mundo. La oficina
de turismo proporciona información actualizada sobre hoteles,
restaurantes, museos, etc., brindando información gratuita con abundante
folletería y planos de la ciudad y otros lugares de Dinamarca, en todos
los idiomas, incluido el español. Copenhage tiene una personalidad
extrovertida, hedonística y festiva dedicada al culto del sol durante el
verano; calma e introvertida durante el invierno con sus largas noches y
sus innumerables velitas encendidas que muestran a través de las
ventanas de doble vidrio, recoletos ambientes familiares, cuando la
verdadera actividad de la ciudad está puertas adentro, donde de rescatan
antiguas tradiciones vikingas. No sólo en las casas y departamentos
reciclados de viejos edificios, se observa esta costumbre netamente
nórdica, sino también en los numerosos cafés, restaurantes y lugares de
esparcimiento. Copenhage es, en síntesis, una ciudad simpática,
sonriente y acogedora. |
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Nicolás F.
Sabatini-Tres Arroyos-Argentina-2004 |
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