Cuaderno de bitácora ( o diario de nuestras rutas unas vez hechas )
En esta nueva sección iré reflejando algunas de las circunstancias, anécdotas, tropiezos, etc de las rutas que vayamos haciendo. Son vivencias personales, sin ánimo de incordiar a nadie. De todas formas vayan por delante mis más sinceras excusas si alguien se siente aludido, reflejado, calificado, olvidado...
Rambla arriba...rambla abajo ( la ídem de Alcotas )
Éramos quasi legión: J.Carlos, Dº Fernando, Celia, Pepa, Manuela y su hija Paula, Vicente ( el de siempre) y Vicente ( el nuevo ) al que damos la más cordial de las bienvenidas.¡ Ah, se me olvidaba! y Paco Aupi... sí, el mismo.
Dejamos los coches en la cosmopolita aldea de Alcotas y tomamos el GR-7, que por la zona goza de deficiente señalización. ¡Anda que no bajamos felices la cuesta de las perdices!. Sin embargo, la mayoría de nosotros sospechaba que en estricta aplicación de los principios naturales, todo lo que baja....sube. pero ¡ nada!, baja que te baja hasta la mimísima rambla. Fue el día de los referendums: ¿Por el Gr o por el Pr?, " Vox populi vox Dei ". Allá que nos fuimos rambla abajo.
El caminar cansino por la grava. Desniveles cada más pronunciados hasta que oooooooooooooh, mírala allí estaba ,alta, robusta, bien plantada...la presa de Alc... ¡no! no era la de Alcalá. Era la de Alcotas.
Mea culpa, mea culpa. Las prisa por escalarla, me hicieron pegarme el batacazo del día, cayendo de hinojos ( o sea de rodillas menisqueras ) sobre puntiagudas piedras. Naná, naná, naná..... los servicios sanitarios ( o sea Vicente) acudieron al rescate. Diagnóstico: susto mayúsculo sin más consecuencias.
Visto lo visto, optamos por almorzar al solete ( Manolo, te extrañamos mucho sobre todo por la bota botera ) y descansamos un poco.
Tras reanudar la marcha, buscábamos la unión de Pr y Gr que no llegaba nunca. Al final, la inevitable y presentida poza volvió a hacer que el personal se pronunciara. Se impuso la sensatez y dando media vuelta remontamos, remontamos, remontamos....la rambla hasta llegar de nuevo a los coches.
Cinco horitas y casi 19 kms nos reconciliaron con nosotros mismos antes de los ciao, ciao y hasta la próxima.
¡ Si lo sé, no vengo! ( Pina de Montalgrao ) ¡Vaya día!. Empezamos nada más pasar Viver a pifiar la ruta. Nos metimos por un camino de cabras, lleno de baches y revueltas, cuando habríamos podido llegar a Pina por la CV 35 la mar de bien.
Llegados a la Plaza Mayor ( es un decir) tuvimos que recabar información de un propio, que con la mayor de las gentilezas ( es otro decir) nos indicó que..." todos los caminos llevan a Roma" ¡Premio!.
A continuación, gracias a nuevas informaciones, consultas al mapa, utilización del GPS y la señalética verde y grana, encontramos la seguida, que no era otra que ¡ pa.... rriba!. Tanta técnica para esto.
Contentos y felices, enfilamos el bosque y sube que te sube, vuelta a sube que te sube.... llegamos a la cumbre.
Almuerzo, descanso y regocijo momentáneo con la bota. Consulta al forestal y ... ¡Oh decepción!.El sendero hacia el Mas de Noguera perdido por los incendios. Bajamos por la pista y como buenos incrédulos, nos empeñamos una y otra vez en descubrir senderos que nos aproximaron a nuestro objetivo. ¡Na de na!. Las zarzas, aliagas y otros pinchones nos hacían desistir una y otra vez del intento. Al final, cansados de tantos sinsabores emprendimos el regreso por el mismo camino que a la ida.
Como la ruta nos quedó cortita, la prolongamos hasta la Ermita de Gracia, donde descansamos un rato y desde la que volvimos al pueblo.
Para gracia, la pérdida irreparable que sufrió la cámara digital ( es un decir) del que suscribe. Toca que toca, ¡zas! " No hay archivos que visualizar". Pena, penita, pena. Se dice el pecado, no el pecador.
Como decíamos en el título, "Si lo sé no vengo". Menos mal que Manolete se arrancó por bulería, bulería y se pagó unas cervezas con las que quedó saldada una antigua deuda lingüística que tenía contraída.
Vall digna y senda digna... ( Simat a Barx)
Fue una ruta atípica. Empezamos con pèrdida de las chicas ( Manuela & Paula). Al momento llegó el mensajero ciclista que nos entretuvo hasta que llegaron y después de preguntar a los paisanos pudimos enfilar una preciosa senda que nos llevó a la Font del Cicerer. Un corto paseo nos condujo a la Visteta donde almorzamos tranquilamente. El regreso por el mismo camino hasta Simat.
La segunda parte la dedicamos a visitar el monasterio de la Valldigna ¡una gozada!.
La nómina de los asistentes ( todos y todas):
Agustín que estaba missing desde hacía semanas
Vicente, Manolo, Fernando, Manuela, Paula, Mónica, Celia...
Un castillo muy real: montes de Olocau Las 7.30 serían dadas, cuando entre la penumbra del amanecer, nos fuimos juntando en la gasolinera de L'Eliana. El frío era intenso... ( no, no es el comienzo de un triller peliculero, es el pistoletazo inicial de nuestras sabatinas rutas).
Comprobado: nuestras salidas favorecen las relaciones de family: madre e hija ( Manuela y Paula) se incorporaron a la salida ¡ welcome, bienvenues, benvingudes !.A este paso, haremos bueno el dicho de "Familia que anda unida, permanece unida".
En Olocau, busca que te busca a Manolo y Fernando. Escondiditos en un bareto, tomándose un café calentito, mientras el resto del personal pasaba frío.
Por fin, emprendemos la marcha, sube que te sube, hasta el collado del castillo. Hubo que refrenar a las féminas nuevas, pues ya querían subir a las almenas. Las tranquilizamos y empezamos el lento, lentísimo discurrir por una senda apenas esbozada en la densa vegetación ( ¡uf! cómo va hoy la narrativa ). La suerte es que no había helado.De cuando en cuando, el que suscribe lanzaba al aire su inconfundible hipo-huracanado grito, terror de cazadores, pues unos amenazantes carteles, nos advertían que si nos soltaban un tiro, a protestar al maestro armero.
Indemnes e incólumes llegamos a L'Olla y almuercito con vinete, solecito y chocolate ( del dulce, no del otro).
La vuelta, tranquila y llanita hasta que llegamos a la bajada de Marines donde una concurrida caravana de féminas senderistas de ocasión, recabaron de nosotros información para llegar a Olocau. Informadas al respecto de las diferentes posibilidades, optaron por la más difícil o sea ir a la ventura. Las encomendamos al Señor y chano chano, nos llegamos a la plaza de Marines. Allí, recuperamos nuestra salud con la ingesta de las sabrosísimas aguas , que según el cartel lo curaban todo.
El regreso, un tramo por carretera y el fortísimo repechón que nos llevó de nuevo al castillo y a Olocau.
A destacar la continua asimilación de miel a causa de los bajones, que hacía la chica Paula. Menos mal que su mamá estaba siempre al quite.
Por todo ello, otorgamos a Manuela el romerito distintivo de amor maternal por sus cuidados.
¡Ah se me olvidaba!. El personal: Juan Carlos, Pepa, Manolo, Fernando y Juan Alvaro no dieron mucho que hablar. Quizás individualizaríamos la traicionera manera de sacar fotos del último, al que conminamos amistosamente a que no hiciera uso ilícito de las fotos obtenidas ,so pena de multa grave y sanción montañera.
Pronto, a las 14 h, despedida y cierre.
La Buena Leche: por Tuéjar
El título no es ninguna procacidad. Hace referencia al nombre que recibe el pico que subimos el sábado 14 de febrero. El día, frío, más que frío gélido. A las 8.30 ya estábamos enfilando la Rambla de Arquela buscando un frondosa chopera que no aparecía por ningún sitio. Hay que hacer constar que no había señalización y que las indicaciones escritas eran interpretadas por quien suscribe, que a esas horas de la mañana y con el "marujo" que hacía, no estaba para muchas gaitas.
Por fin encontramos la seguida, que estuvo amenizada todo el rato por la chispa de la vida ( colgantes de Coca Cola, que no fueron retirados por alguna excursión anterior y que contaminaban visualmente el paisaje). Sube que te sube, fuimos disfrutando de unas vistas magníficas y unos paseos por el bosque realmente extraordinarios. Tanta belleza pasó inevitablemente su factura. El guía se despistó y rápidamente fuimos perdiendo cota hasta que resultó evidente que la Buena Leche, empezaba a agriarse, pues no encontrábamos la ruta adecuada. Asumido el despiste, pensamos que los duelos con pan son menos, y nos dispusimos a almorzar al solecito, amenizados con el paso de la bota ( no es un nuevo baile, es Manolo que muy amable va de uno a otro/a, pasando el botón ).
Repuestas nuestras fuerzas, aplicamos la norma de oro de Paco:" Si te pierdes no te quejes, vuelve hasta donde la pifiaste". De vuelta, allá en lo alto vislumbramos la Caseta Forestal, objetivo de nuestras pesquisas y tras remontar bravíamente un repechón, Marcos, el father de Mónica, cual émulo del de Triana exclamó: ¡Pista! y mírala, mírala, allí estaba, perdiéndose hacia la cumbre la dichosa pista fruto de nuestros desvelos y sinsabores. Las fotos de rigor y la contemplación del paisaje nos ocuparon algunos minutos, breves, pues rápidamente emprendimos el regreso por una zigzagueante pista que tras muchas vueltas y revueltas nos condujo de nuevo a la Rambla de Arquela, desde la que regresamos a los coches, pasando antes a ver brevemente la nevera y las cuevas de pinturas rupestres. A las 2, besos y abrazos del personal y hasta la vista.
Todos se portaron de maravilla, incluida N.Q.Y.A.C. lo que indica que el personal se va refinando, pues la amabilidad, las buenas maneras y el vocabulario políticamente correcto fueron la norma a lo largo de la excursión.
Mención especial para Micronense, el perrillo de Vicent, que demostró estar más en forma que nadie. Nos sentimos seguros caminando a su lado: ¡Es una garantía!.
¡Santiago y Cierro España!: De Serra al Mirador del Cierro
¡Por fin!, después de varias semanas de "apechugue" montañero, tuvimos una tranquila marcha por las cercanías de Serra. Tenemos que dar la bienvenida, después de mucho tiempo a Mª José, que repuesta de sus problemas de visión, disfrutaba muchísimo localizando en la lejanía, objetivos nunca vistos antes.¡Nos alegramos mucho de que estés tan bien chica!.
También habrá que concederles una lauda de aprovechamiento a Mónica y Vicente, quienes seguramente muy pronto se convertirán en miembros del "subgrupo duro", pues su asistencia semana tras semana es proverbial.
El título de la ruta viene dada por una "ligera" discusión toponómica entre un servidor y Manolo.¡Nano!, lamento decirte que el nombre oficial de la cumbre que hemos coronado tras arduos esfuerzos es......................¡ Cierro o Sierro!. quedando lo de Oronet para los amiguetes ciclistas, andarines y otros ocasionales visitantes de la zona que sube al Garbí.
La ruta transcurrió con absoluta normalidad. A las 11 ya estábamos almorzados y de regreso a La Prunera. El buen sentido hizo que alargásemos la excursión hasta el refugio Peñafort, justo en la subida de Rebalssadors.
Extraordinario y frenético capirotazo al motorista, que tras ser sorprendido "in fraganti" descendiendo por medio del campo, todavía se atrevió a proclamar al serrano viento, que "...él era de los que respetaban el monte". Lamentamos que en ese momento no hubiera alguien del SEPRONA con ganas de sentar la mano. Seguramente hubiéramos aplaudido la acción.
La vuelta la hicimos por un tramo del GR.10: el Barranco de San Antonio, que despertó la admiración del personal. Nos hizo quedar con un muy buen sabor de boca.
A las 2 todos en casa comiendo tan tranquilos.
En busca del morisco perdido: El despoblado del Jinquer en Espadán
La ruta era extraordinaria: Algimia de Almonacid, collado de Villamalur, Cuatro Camnios, El Jinquer y regreso.
A las 7.30 de la mañana ya estábamos saludándonos en L'Eliana J.Carlos, Celia, Pepa y Agustín ( éste con una cara de sueño....). Al llegar a Segorbe, segundo punto de encuentro nos encontramos con la sorpresa de que nos habían cambiado la carretera y el resto de la gente no estaba en el punto convenido. Menos mal que la intuición nos hizo avanzar un km y los encontramos hartos de esperar en la segunda rotonda Manolo, Fernando y Mónica & Papá.
Hemos descubierto un efecto secundario en nuestras excursiones: fomentan las relaciones familiares. Hace un par de semanas, vinieron Raquel y su novio, hoy han venido Mónica y su padre Marcos al que damos la más cordial de las bienvenidas.
¡Hala! senda arriba hacia el Rápita. Pasamos por la Fuente Alcodori y sube que te sube llegamos al Collado de Villamalur. Allí, de mala manera sentados dimos cuenta del almuerzo amenizado por los paseos de Manolo, que iba y venía ofreciendo a "tutti quanti" la bota, cosa que agradecimos efusivamente.
Tras unos momentos de duda, enfilamos la pista que nos llevó a la Nevera de Cuatro Caminos, magnífica estructura que desafiando los vientos, se alza como testimonio de un pasado glorioso...¡Toma ya!.
Volviendo sobre nuestros pasos N.Q.Y.A.C nos sorprendió con el nuevo deporte que hace furor en su pueblo: lanzamiento de huesos de aceituna con la boca, en el que sus paisanos ha alcanzado ¡la plusmarca mundial!. La felicitamos admirados del nivel deportivo que manifiestan los de Cieza, cuna natal de nuestra amiga.
Sin más trámite descendimos hacia el bosque de castaños y el despoblado morisco del Jinquer. Las ruinas evocadoras del lugar nos mantuvieron encandilados durante un rato ( o quizás era el cansancio acumulado y el que nos esperaba...).
El regreso: largo...pesado...muy pesado....nos devolvió al Collado donde Agustín - padre amantísimo - recogió unas cortezas de corcho para el belén de su hija. Chano, chano, llegamos a las 3 al coche y tras los adioses respectivos, cada uno a su nido.
El personal se portó muy bien, quitando algún que otro palabro, por lo que el apartado de Capirotes se declara desierto.
Luchando contra el viento: montes de Sot de Chera
Solamente cuatro intrépidos excursionistas se decidieron a recorrer los montes de Chera: la advertencia previa hizo su efecto: Vicente, Juan Alvaro, Mónica y el que suscribe. Para empezar a hacer boca, nada más dejar el coche, emprendimos una fuerte subida de tres km, que nos obligó- dado el gran viento que hacía- a imitar a los ciclistas y formar en abanico, protegiéndonos unos a otros. para compensar el esfuerzo, el paisaje grandioso, fue ofreciéndonos nuevas perspectivas: nos sentíamos como las águilas: mirador del Morroncillo, Salto de la Mora, Barranco de la Hoz, pantano del Buseo, Pico Ropé, el monte Arrac ....La verdad es que poco a poco, llegamos al "techo" de la ruta: Collado Mangranero, desde el que iniciamos el larguísimo, larguísimo descenso hasta el punto de partida.
Fue una ruta un tanto atípica, motivada por diferentes circunstancias. A saber:
a.-El tener que agradecer a un solícito cazador- sí cazador- las constantes muestras de interés, tanto por nuestro camino, como por las circunstancias de nuestra marcha. Un pin de agradecimiento, teniendo en cuenta que sus congéneres, suelen mirarnos con cara de perro cuando nos encuentran por "sus" territorios de caza.
b.-La inquietante y constante presencia a lo largo de nuestra ruta ,de un misterioso coche que a juzgar por su matrícula: 6666 ( sí le sobra un 6, ya lo sabemos), cualquiera diría que tenía subterráneas connotaciones. El hecho despertó comentarios diversos entre el respetable.
c.-La superposición de deportes. Alguien de nuestro grupo, de quien no diremos el nombre, no contento con practicar el senderismo de altura, se decidió por un nuevo deporte de riesgo : el paquing, consistente como su nombre indica, en meterse de manera continuada con las habilidades conductoras de quien suscribe, cuestionando su derecho a beber agua cuando lo deseara , haciendo consideraciones sobre el coche en el que había venido tan cómodamente sentado....Cuando, como merecida penitencia a su inapropiada conducta, estaba a punto de regresar andando hasta Valencia, la benevolencia y bondad que caracterizan a quien relata, hicieron que se le permitiera acceder a una plaza en el coche comunal.
A destacar el buen comportamiento de Vicente y Mónica algo ya proverbial en ellos.
Una merecida siesta arrullada por la interesantísima historia del I.N.I. nos permitió llegar- algo tarde- a L'Eliana
Un viaje con Chispa o El Buen Samaritano: El Cavalló de l'Olivera en la Concordia
Normalmente tengo claro al final de cada ruta el título que voy a darle a la crónica del Cuaderno de Bitácora. Pero en esta ocasión, me mueve la duda: dos temas se disputan la primacía. ¿Qué hacer?.
¡Qué decir de la dulzura de Chispa, el perrillo de Vicent el Botànic que nos alegró la mañana con sus idas y venidas, con sus agudos grititos de pena cuando alguien se alejaba o se retrasaba! ¡ Qué decir de su delicadeza al comer, escogiendo con cuidado los trocitos de jamón o mandarina, y despreciando olímpicamente el pan seco.
¡Qué decir del change of look de nuestro querido amigo Vicente!.Acostumbrados a sus comentarios marcadamente machistas, se nos ha revelado como el Buen Samaritano de la parábola. Su ayuda desinteresada a Francisca, acompañándola en casi todo el trayecto, llevándole la mochila, cediéndole su propio bastón, ...¡Qué enternecedor! .¡Nunca acabamos de conocer a las personas!.
Por todo ello, y aunque su imagen se resienta, le creemos merecedor del distintivo de Ayudador en Dificultad Extrema y le conferimos el mayor de los grados posibles.
Como podéis ver, la jornada dio mucho de si. En primer lugar fuimos legión: Fernando, Manolo, Agustín, Pepa, Vicent, Vicente, Raquel y tres nuevos en esta plaza: Salva, al que se le iban los ojos tras cada ruido motero que escuchábamos, Cristina y Francisca.
Dado el buen comportamiento de "todo" el personal, declaramos desierta la sección de Capirotazos Campestres en la cresta.
Lamentamos que el debut de los nuevos fuera en una etapa tan larga ( casi 23 kms, según Vicente ).
Confiamos en que no se nos tiren atrás y vuelvan a honrarnos con su compañía.
Como puede observarse, las incidencias de la jornada estuvieron más en en el paisanaje que en paisaje, lo que indica lo bien planificado que estaba todo ( ¡hala, párrafo de autobombo, que para eso escribo la crónica !).
Celia and friends: La Murta II
El sábado 19 de diciembre tuvimos la última salida del 2003. La ruta pasará a la Historia :
NO
-Porque tuviéramos un tiempo espléndido: en pleno diciembre manguita corta.
-Porque la sierra estuviera pletórica de toda clase de plantas ( aprobado general en la diferenciación de la murta y el llentiscle).
-Porque contáramos con la presencia primicial de Víctor, al que dimos la más cordial bienvenida.
-Porque tanto Vicente como Mónica tuvieran un comportamiento ejemplar
-Porque coronáramos. eso sí, con cierto esfuerzo, tanto el Pas del Pobre, como la Cruz del Cardenal.
-Porque descubriéramos una ruta inédita siguiendo el acueducto que llevaba agua al monasterio
-Porque el que suscribe, siguiendo la costumbre. no coronara la abrupta cumbre del Cardenal
-Porque nuestro grupo inscribiera para la posteridad el nombre del que suscribe en el montañero registro al pie de la Cruz del Cardenal ( hecho que agradezco en lo que vale )
-Porque hiciéramos proselitismo montañero repartiendo folletos de senderismo entre las personas que nos fuimos encontrando.
SINO
- Porque N.Q.Y.A.C nos deparó una mañana inolvidable.
-Porque elevó nuestros espíritus cuando en plena subida al Cardenal, una profunda pregunta filosófica resonó entre los mirtos ( en vernáculo murta)...¡Bueno! ¿ Por qué decimos que la excepción confirma la regla?.
-Porque haciendo alarde de sus conocimientos de merchandising navideño nos dejó mudos de asombro sobre cómo adquirir jamones de pata negra vía Internet.
-Porque ya al final de la caminata con la espontaneidad que le caracteriza realizó una exclamación que el decoro y mi acendrado sentido del rubor me impide mencionar.
-Porque nos hizo valorar el privilegio que disfrutamos por tenerla como compañera de sendas y caminatas.
¡Nuestras rutas sin ella serían tan anodinas...!
Concluida la ruta, los cálidos parabienes navideños nos despidieron hasta el próximo año ( tranquilos... sólo faltan unos días).
Sirva esta crónica de cordial felicitación a todos cuantos honran con sus asistencia ( aunque sea ocasional)
este grupo de senderismo.
¡ Nos ganamos el jornal! Soneja - Pico del Águila
Los 25 km de la Senda de los Jornaleros, nos depararon una ruta muy atractiva- según opiniones del personal - que nos permitió atravesar parajes muy frondosos y de rotunda nomenclatura: Los Titonares, Barranco Melón, Cerro Gordo, La Peñascona.... A lo largo del trayecto disfrutamos de unas vistas fantásticas: el mar, Peñaescabia, Peñagolosa, La Salada con sus antenas ( ésto último se aceptó por fe en quien suscribe ) , así como un rosario de pueblos: Segorbe, Altura, Sot, Caudiel...
Vamos ,que el viaje resultó la mar de instructivo. Además fue fresquito, pues el aire soplaba por todas las ventanas y venía un pelín frío. Menos mal que el célebre baile de la bota amenizó la fiesta gastronómica del almuerzo, aunque fue entonces cuando empezó a desatarse un "extraño" nivel de exigencia impropio de nuestras rutas... ¡Qué fría está la piedra! exclamó una. ¡Las nueces no son de California! exclamó otro.. El resto del personal asistimos estupefactos a tamaña demostración de nivel VIP. Menos mal que la continua subida se encargó de hacer enmudecer al respetable y pudimos remontar la cadena montañosa sin más comentarios.
Laudas y capirotes:
Albricias, agasajos y ramos de bienvenida a Mª Carmen que por primera ( y esperamos no última) vez se incorporó a nuestro selecto grupo. Esperamos las aportaciones que su buena disposición presagian.
Pin de buen hacer y prudencia a Manolo por su cordial y agradecido caminar, silencioso, amigable y sin ninguna manifestación a las que nos tenía acostumbrados.
Picotazo aguileño en toda la cresta "ex equo"( o sea para los dos ) a Agustín y Vicente por los continuos comentarios del más puro estilo machista, dirigidos a la Sección Femenina ( los mayores sabrán por qué lo pongo con mayúscula).En su descargo hay que hacer constar que después quisieron arreglarlo expresando sentimientos de aproximación al personal femenino, ¡ya, ya.!
Titoncito montañero con distinto verde colectivo a todas las chicas por su prudencia en las respuestas al furibundo ataque que sufrieron por quienes ya sabemos.
¿Pensabais que por ir delante a una cierta distancia ,no me enteraba de lo que decíais ?.
Como siempre Dº Fernando... un caballero: silencioso, cabal, corredoiro...
A las 14.30 los coches y cada mochuelo a su olivo.
Caminando entre nubes: el valle de Andilla
Lo siento, pero hoy la crónica me saldrá melancólica. No lo puedo evitar. El otoño tiene un no sé qué, un tono amarillento, una suavidad en el paisaje... ¡Qué le vamos a hacer!.
Como siempre, la amenaza de lluvia tiró para atrás a los menos dispuestos a afrontar riesgos. De toda manera nos juntamos un buen grupo, claramente diferenciado: hombres y mujeres.
Damos la bienvenida más cordial a una nueva senderista: Raquel. El resto... los habituales: Agustín, Manolo, Dº Fernando, Mónica y N.Q.Y. A Celia. La mañana no pudo empezar más fresquita ,unos 6º Celsius que hicieron ponerse los guantes a más de uno.
La bajada a la cárcava del río Andilla fue sublime: tonos marrones, anaranjados contrastando con otros ocres y amarillentos... Foto por aquí, poneros allá, ahí junto a la Cruz del Ahorcado...
El almuerzo ¡ señorial! ( y no lo digo sólo porque lo hiciéramos en la Fuente del Señor). Mesa, techo, fuente, contenedores... ¡Ah! y la bota de Manolo que no paró de dar vueltas.
Rodenazo en tono rojizo a Raquel por aprovechar el almuerzo para cantar las excelencias de los diferentes modelos de Renaut, haciendo gala de su espíritu comercial.
La subida hasta el Collado de la Salada nos introdujo en un mar de nubes, que nos fueron engullendo uno a uno. La verdad es que la marcha resultó algo fantasmagórica ( adjetivo dedicado a Celia ). Los sonidos se amortiguaban. las botas se mojaban y el fresquete subía de tono, haciendo que quien más quien menos se abrigara con lo que tenía.
El regreso lo hicimos por el GR.7 hasta Ermita Bardés. Nada que destacar si exceptuamos los infructuosos intentos telefónicos de Pepa, que muerta de envidia, intentó contactar con el grupo un par de veces.
13 kms y cuatro horas de marcha, nos dejaron de nuevo en la plaza de Andilla y de allí...¡ Cada mochuelo a su olivo !
De molinos y robles: Ares del Maestre
Seguramente pasará mucho tiempo antes de que olvidemos la ruta por Ares. Fue como en los viejos tiempos: Agustín y el que suscribe mano a mano. El día empezó frío, muy frío. A las 10 cuando empezamos a andar, la temperatura rozaba los 2 grados térmicos, con un fuerte viento que casi tumbaba de espaldas, o tiraba de morros según te diera. Una vez recabada la información, empezamos el descenso al barranco.
Primera sorpresa: ante nosotros dos cabras monteses, asustadas por nuestra presencia, emprendieron veloz huída saltando con facilidad por la peñas. Por una preciosa senda empedrada, fuimos bajando vuelta tras vuelta hasta llegar al complejo hidráulico de los molinos. Estos son cinco, cada uno de ellos con su correspondiente balsa de regulación y comunicados unos con otros. El paisaje era impresionante. los caudales de agua ensordecían el ambiente. Parecía que se escuchaban todavía los gritos de los molineros diciendo ¡Agua vaaaaaa!.
El regreso lo hicimos por un camino diferente, guiados por las señales de la ruta que consistían en placas metálicas fijadas a la roca.
La mañana todavía no había acabado. Nos dirigimos por un tramo de GR.7 hacia un preciosa fuente y una nevera, las cuales visitamos antes de recalar en el restaurante. Allí frente a un hermoso fuego de leña ( ya dijimos que el frío pelaba) dimos buena cuenta de una comida recia ( olla de Ares, chuletas y cuajada natural).
Parecía que el día ya había dado de si todo lo que podía, pero.... faltaba lo mejor.
A unos 7 km de Ares llegamos a la entrada del Barranc dels Horts hacia las 4.30 de la tarde. Empezamos a recorrer la zona entre preciosos ejemplares de robles. ¡Lástima que todavía no estuvieran amarillos!. La tarde declinaba, pero todavía no habíamos conseguido llegar ante el gigante del bosque. Sube que te sube, los últimos rayos del Sol nos indicaban que quizás no conseguiríamos nuestro objetivo.
¡Por fin!. La fuente y un caminillo nos llevaron a los pies del patriarca. Enorme, venerable. Hicimos la prueba: seis hombres no conseguían darle la vuelta. Fue un momento glorioso. Las hojas destellaban con un amarillo acaramelado mientras el viento nos zarandeaba de lo lindo. Rápidamente tuvimos que romper el hechizo y volver sobre nuestros pasos, pues nos esperaban casi 4 km, ya en penumbras hasta el coche.
A las 8 de la noche, ya en L' Eliana dimos por finalizada una ruta que seguramente tardaremos mucho tiempo en olvidar.
Paso de Cuerna... mojada : Yátova - Pantano de Forata
La mañana empezó fresquita y con amenaza de lluvia ( como para hacer buenos los pronósticos de J. Carlos ). Íbamos un poco por fe en las señales,- que por cierto eran grandísimas- que poco a poco nos fueron llevando hacia el pantano.
La ruta fue un tanto "espitada", sobre todo por quien suscribe, pues las nubes amenazaban pasarnos por agua. El grupo, relajado y tranquilo, de cháchara y fuertes risas. De tanto en tanto, sin darnos apenas cuenta, los "paramilitares", asomaban la gaita al borde del camino. Un protocolario "buenos días" se intercambiaba con sus torvas miradas, mientras sus perros : guau- guau nos seguían un trecho.
Llegados al embalse, el almuerzo amenizado con el baile de la bota- gracias Manolo - nos reparó fuerzas. El regreso por la larga pista fue amenizado con intentos de hacer volver sobre sus pasos al grupo de cabeza. No se consiguió, pues la gente ya no se fía un pelo, sobre todo cuando se trata de deshacer camino ya hecho.
Cerca del final de la ruta, la lluvia por fin empezó a caer, pero de forma suave y melancólica ( recuérdese que estamos en otoño ).
A destacar la armonía y "buen rollito" del grupo, al que de manera corporativa otorgamos un Montrotón verde oliva con distintivo pantanil.
Capirote rondil a Paco por llevarnos de turismo - ¡a esas horas quién lo desea!- por Buñol y sus accidentados accesos , lo que aumentó en 20 minutos el regreso.
Andando bajo la lluvia
Eso es lo que debieron pensar todos los hombres y mujeres de poca fe, que anhelando salir de excursión, se quedaron en sus casas por miedo a las lluvias televisivamente anunciadas.
Por ello, empezamos por otorgar nublados y tempestuosos capirotes a los que excusaron su asistencia por aquello de que a lo mejor llovía.
Por contra, debemos otorgar y otorgamos una lauda de bienvenida a Vicente, quien por primera vez se incorpora al grupo.
Bueno, vayamos a la crónica de la excursión. Al ser nada mas que dos, no tuvimos que discutir mucho sobre qué ruta íbamos a tomar. Decidimos hacer el barranco de Vallfiguera en las cercanías de Chulilla.
La verdad es que la jornada dio comienzo con un sol espléndido que nos acompañó en casi todo el trayecto. Nos dimos el gusto de almorzar contemplando el pantano de Loriguilla. Soportamos las miradas "quasi asesinas" de unos cazadores ( ya se sabe que les espantamos la caza ,claro). Disfrutamos de las vistas incomparables de Chulilla entre los cinglos. Perdimos las señales un par de veces( en disculpa de moi debo decir que el itinerario está muy mal señalizado )...
Como podéis ver la verdad es que no nos aburrimos. A las 2 ya estábamos en el coche camino de casa.
Al final, como para dar argumentos a los ausentes (¡ qué cruel soy! ) vimos unas nubes que amenazaban tormenta para las próximas horas :¿quizás a media tarde...?
De la Magaña... ¡ña de ña! ( Altura-Cueva Santa)
Los asiduos seguidores de mi web sabrán que teníamos prevista la ruta de la senda Magaña. Pero Paco propone y.....las circunstancias disponen. En primer lugar sólo se presentaron a la mañanera y magañera convocatoria Mónica y nuestra querida y admirada Celia. Ambas dos estaban flojas de marcha y no íbamos a hacerlas subir a la Cueva Santa...Así que dando una vez muestras de mi versatilidad y rapidez de reflejos, nos fuimos a dar un paseíto de 25 km por la Vía Verde de Ojos Negros entre Navajas y Viver.
El día gris y lluvioso nos dio algún remojón. Si embargo a la hora del almuerzo encontramos una destilería de esencia de lavanda que nos brindó su generoso techo. Rodeados de fragancias y de las historias de un pastor que por allí pasaba, entretuvimos la espera hasta que dejó de llover.
Reparadas las fuerzas, atravesamos el casco antiguo de Jérica y nos llegamos a ver las Cuevas del Sargal al pie de Viver. La vuelta por el mismo camino sólo nos deparó el entretenimiento de ir alcanzando cada dos kms a una panda familiar de ciclistas domingueros, que paraban hasta en los charcos.
Como buenos samaritanos, dimos conversación a un solitario caminante con el que compartimos el último trecho del camino.
Laudas y capirotes:
Parece mentira que yendo sólo tres personas, haya capirotes para dos de ellas.
Chubascazo azulado a Mónica por olvidarse el susodicho artilugio para la lluvia un día lluvioso. Nos obligó a recorrer toda Jérica hasta encontrar uno que encima no pagó.
Lauda de amigable compañerismo a N.Q.Y.A. Celia por soltarse el monedero y socorrer a una amiga en un difícil trance.
Lamentamos comunicar que nuestros esfuerzos por trasmitir corrección lingüística es un esfuerzo baldío ante determinadas personas.
Dejo al lector/ el adivinar a quién me refiero.
La ruta de nunca acabar o la senda del "altozano"( Puzol a San Espíritu)
Vapuleado y transido de dolor de pies y meniscos, emprendo la narración de la crónica del día, que fue cruel, cruel, cruel.¡Imaginaros si sobre la pantalla sale eso, cómo fue en la realidad.
Saludos y `parabienes en el aparcamiento del Casino. La primera en la frente. Tuvimos que adentrarnos por- en palabras de Manolo- el Matto Grosso, ¡Qué comienzo de GR.10! ¡Para volverse a casa!. Por si eso fuera poco, pronto empezó el canchal, pedregal o cuesta con 100000000000000 de piedras por lo menos. Añadido de emoción: panales de abejas dormiditas, que seguramente estarían bien despiertas al regreso.
Bueno, con tales argumentos, sube que te sube hasta llegar al Claro de Luna ( nada que ver con Bethowen). Una vez allí, primer despiste de los muchos de la jornada. Menos mal, que los indios subieron a ver si había camino. De repente nos vimos a... ¡José!. No sé si sabréis que vino un para de veces con nosotros y pensé que no lo veríamos más. El hombre había hecho tarde al encuentro y vino monte a través ¡Very imprudent!.¡ Hala, a rodear las Peñas de Guaita". Por fín encontramos una somera zona de sombra en lo alto del "altozano" y comimos en secano porque el señor M..... no sacó la bota( dijo que la culpa fue nuestra por no pedirla ja, ja, ja).
Repuestas las fuerzas nos llegamos al Paso de los Borregos y enfilando el GR10 decidimos llegarnos al monasterio con el fin de repostar agua ( el calor era terrible). Cuando nos cruzamos con una pista ancha... ¡segundo despiste!. Pensábamos seguirla hasta rodear las Peñas pero... ¡se nos acabó! ¡si, se nos acabó!. Descenso de urgencia por un derrumbadero hasta la carretera asfaltada y por fín llegamos a la Fuente de la Vidrera, donde bebimos hasta hartarnos y nos refrescamos la mar de bien.
El regreso, cansino, largo, muy pendiente, interminable, caluroso... nos llegó de nuevo al Claro de Luna y por el barranco ( pasando en silencio por los panales) llegamos al inicio de la excursión tras recorrer 23 kms y sobre las 15 h.
Parabienes , laudas y capirotes
Otorgamos la cañita de bambú con distintivo y punta fina a José por evitarnos, bueno, evitarme un km amarguito de regreso al coche, al ofrecerse muy amablemente a acercarme al aparcamiento del mío.
Capirotazo "ex equo" al señor Manolo por:
a: No sacar la bota de vino. ¡Hay otras maneras de ahorrar, hombre!
b. Su pertinaz obcecación lingüística, que le conducirá a una penitencia muy fresquita a la primera ocasión.
(La amistad que le profesamos, así como la prudencia que nos caracteriza, nos impiden divulgar otras circunstancias que concurrieron en dicha persona y que le harían entrar en el Guinnes de los capirotes ).
A destacar que el resto del personal: J. Carlos y Fernando mantuvieron una forma física admirable ( cosa nada rara por cierto).
size="4">El puente sobre el río... ¡Guai!( Cañones del Turia en Benageber)
Por fín empezó la temporada. Hartos de calor y con ganas de marcha, enfilamos el cañón del Turia que nos sorprendió con sus impresionantes paisajes. ¡Cómo se nos notan las vacaciones!. charla distendida, paso suave, paraditas para hacer fotos...
A veces, en vez de excursión parecía sesión fotográfica:
-¡Poneos en el puente!
-¡ A ver, junto a la cascada con el agua!
-¡Corre, corre, que se dispara el automático ( esas, las de Álvaro y su trípode)
La verdad es que el personal se portó la mar de bien, excepto...Agustín al que de ahora en adelante llamaremos "el movedizo"( los asistentes ya saben por qué ).
La marcha fue muy relajada y nos libramos de la lluvia por los pelos.
A lamentar la pérdida del bastón por parte de Paco ( el muy manta no quiso volver a buscarlo, quiere comprarse otro nuevo).
Laudas y capirotes:
Moreta de honor con distintivo ecológico a D. Fernando por su selecta recogida de moras e higos que se llevó a casa en "tupervare" de plástico.
Puentazo balanceante para Agustín por asustar al personal ( moviendo desaforadamente el puente colgante de madera).
Coscorrón en la cresta a Manolo por su mala costumbre- que parece convertirse en hábito- por no traer la bota de vino.
Como siempre, Pepa y Juan Carlos fueron un dechado de virtud montañera muy de agradecer.
¡Vaya final de temporada!
Habrá que empezar con los capirotes. La verdad es que el final de temporada ha sido bastante deslucido. ¿De quién fue la culpa?. Evidentemente del organizador. En su descargo debe argumentar que diferentes circunstancias: familiares, vacionales, de salud, etc, hicieron que fueran cambiando sobre la marcha los diferentes planes previstos. ¡I am sorry! ¡Excuse moi! ¡ Ho sent molt! ¡Lo siento !.
Si Dios quiere a principios de septiembre retomaremos las salidas y la primera que haremos será la "no caminada" de Benageber. Entonces me podréis tirar de las orejas y decirme todas las perrerías del mundo ¡Me las mereceré!.
A la tercera fue la vencida: de Anna a Chelva
Creo que nuca hemos hecho tantos cambios de planes. En principio íbamos a ir a la zona de Anna, pero informaciones de última hora nos hicieron cambiar de ruta, pues la sequía había hecho mella en la zona y estaba todo muy seco.
Cambiamos a la zona de Calles. Un recorrido por el cañón del Turia hasta la Puente Alta hacía presagiar un refrescante recorrido junto a las tranquilas aguas...¡Yaaaaa!. Resulta que habían hecho una suelta del líquido elemento en el pantano de Benagéber y no pudimos atravesar uno de los numerosos vados del río. Vuelta hacia atrás y la versatilidad del que suscribe se puso a prueba. ¿Qué hacer? ¿Dónde ir?. La respuesta rápida y concisa: ¡Subiremos al Remedio!.
Oteamos el horizonte y allí estaba, Sus 1008 de altitud nos desafiaban altivos. Dejamos los coches en la Fuente de la Gitana y ¡para arriba!. Pues mira por dónde fue una de las rutas más placenteras que hemos tenido. Al llegar al ermitorio, una fuente de agua fresquísima, un lavadero para refrescarnos los pies, una buena sombra,etc,etc hicieron que nos congratuláramos de la decisión. De propina, por la carretera nos llegamos hasta la cumbre de las antenas donde las fotos de rigor pusieron fin a la subida. Por cierto que la ascensión estuvo amenizada por un completo cursillo de relaciones comerciales internacionales a cargo de ¿ quién?. Efectivamente de nuestra querida y admirada Celia. El resto del personal: Pepa, Simón, José ( nuevo en la plaza) y moi, asistimos mudos de admiración a tamaña demostración de marketin, intercambio crediticio y legislación mundial.
La vuelta por el mismo camino ( y nuevos refresquitos) nos llevó sin novedad a los coches.
PD. El personal cada vez se comporta mejor y no se pueden adjudicar capirotazos senderiles.
Tea for three (subida al Espadán)
Lo de te para tres viene porque fuimos sólo tres los que nos aventuramos ( es un decir) por la sierra camino del pico Espadán: J.Carlos, nuestra querida Celia y el que suscribe. Fue una de esas rutas plácidas, sin sobresaltos ( ¡ya era hora!)pues incluso tuvimos tiempo de rememorar nuestros recuerdos infantiles, lo que hizo asomar una furtiva lágrima en nuestros ojos ( entre nosostros os diré que las lágrimas las produjo el concierto a dúo que entonaron J. Carlos y Celia a causa de la alergia.). La verdad es que el campo estaba precioso: todo eran flores y más flores., pólenes y más pólenes .Como podéis observar el relato es bastante bucólico, pero es que fue así. Y para terminar de redondear la faena, a las 12:45 ya estábamos en el coche a punto de regresar.¡Todo un récord!.Sin más que contar ...
¡Ah!
¡Se me olvidaba!
-Cariñoso recuerdo montañero a Manolo que en el lecho del dolor suspirará , ¡ay! por los sábados que todavía le quedan.
-Distintivo espadanero verde y grana a Pepa por su cariñoso telefonazo cuando estábamos en la cumbre, lo cual tan sólo indica su noble proceder.
El río que nos lleva....... a ninguna parte (o la venganza del Morenito)
El día empezó perfecto. Después de unas lluvias intensas, el cielo azul y la montaña limpia invitaban a una ruta corta, suave, sin sorpresas, pero...
Así podría empezar la crónica de una mañana aciaga. Llegamos al Morenito, fuente umbría con cascada y todo y de repente todas las previsiones cambiaron. ¡Mirad una senda que sube! dijo alguien. Y allá que se fueron todos. Nos encontramos un barranquete que sigue que seguirás nos fue metiendo entre montes y revueltas. Unos iban delante en plan de descubierta, otros murmuraban por lo bajo. ¡No sabíamos que dicho barranco preparaba su venganza. Empezaron a menudear las "culadas" entre el regocijo del personal ( los que no se habían caído claro). Primero fue Manolo, después Pepa, a continuación Paco ( silencio sepulcral ¿sus meniscos? ¡bien gracias) e inmediatamente en el mismo sitio y con un afán imitativo Celia, nuestra querida y admirada Celia dió con sus glúteos ( eufemismo dedicado) en el suelo.
El caso es que el barranco, que pronto empezó a llenarse de agua no nos llevó a ningún sitio, así que emprendimos el regreso. No sabíamos que lo peor estaba por llegar. De nuevo en la fuente del Morenito, ¡clas! Manolo que se cae y nadie se ríe. Todos presentimos que se había hecho daño. La suerte es que al estar a pie de pista pudimos poner en marcha el Plan B "FRIEND´S RESCUE . Dejamos a Pepa en plan de buena samaritana y los demás continuamos hasta Gestalgar desde donde ya en coche Juan Carlos acudió en auxilio de Manolo y pudimos regresar a casa. Por supuesto que tuvimos que renunciar a la ruta primigenia que daba comienzo en la dichosa fuente del Morenito ¡Otra vez será!
Laudas y capirotes:
Laudamus a Manolo por traer la bota y en solidaridad con su esguince.
Laudamus a todo el grupo: J.Carlos,Agustín,Pepa y Celia por poner en marcha lo mejor de si mismos y minimizar al máximo el inidente.
Capirotazo peñamarianero a Paco por hacer cambios sobre la marcha.¡mantente en el guión tío!
PD. Entre tanta desgracia, la nota simpática y .festiva la puso Celia, nuestra admirada Celia con sus constantes alusiones a los baños desinhibidos en fuentes montañeras, alusiones que fueron jaleadas ( exclusivamente a nivel verbal ¡eh!) por algunos de los asistentes.
El día que perdimos.....
¡No seáis mal pensados!. Se trata del día que perdimos "un PR". Aunque suene raro así fue. La idea era hacer la ruta de Titaguas a La Caballera por el PR 22O y volver por el PR41. ¡Ja!. El caso es que una vez coronado el Alto de la Balsa, no hubo manera de encontrar la seguida. Nos desplegamos en guerrilla, enviamos mensajeros por sendas diferentes ¡na de na!. Al final deprisa y corriendo- es un decir- elaboramos una ruta alternativa que fue el seguir una pista. El caso es que la cosa nos salió bien y pudimos completar el recorrido: largo, largo, largo ( batimos récord: 24.390 m) regresando a Titaguas cerca de las tres de la tarde
Laudas y capirotes:
Juncanillazo en el cogote a Manolo por hacernos bajar- y subir a la Fuente de la Juncanilla por no llevar agua¡ Eso no se hace hombre!( Y encima no se trajo la bota)
Distintivo senderil a María- nueva en esta plaza- por aguantar la marcha de Machineman durante toda la jornada.
¡Ah, se me olvidadaba!.Bienvenida amigable a los hijos pródigos Fernando y Vicent.El resto de los asistentes: Mª José, Mónica, Pepa J.Carlos y la mujer de Fernando, se portaron bien y fueron buenos.
Esos Ojos Negros
Yo vendo unos ojos negros
Quien me los quiere comprar?
Los vendo por embusteros,
Porque me han pagado mal.
No, no se trata de la célebre canción de los 60. El título viene sugerido porque cerramos ¡por fin! la vía verde de Ojos Negros. Solamente fuimos 4: núcleo duro + J. Carlos ( creo que deberíamos considerarlo ya del N.D. por lo asiduo que se está volviendo).
Hicimos el tramo Barracas- Las Masadas Blancas, pero como el paseo era muy plácido,loalargamos hasta el embalse, mejor embalsito de Camarillas en las cercanías de Torás. Para ponerle un poco de sal al trayecto, nos internamos en un barranco, bueno barranquito, que nos llevó de nuevo a la vía verde. Sin nada más que contar llegamos a las Masadas. Lo único destacable, aparte de las constantes quedadas atrás de Agustín ( que iba algo escorado por los trasnoches) es que por primera vez utilizamos el sistema de dos coches, que resultó fantástico, pues a la vuelta se agradeció el hacer en 8 minutos lo que nos había costado andando unas 4 horas. La vuelta bien. gracias.
En busca del pino perdido: Náquera-Pi del Salt-Mola de Segart
El día empezó la mar de tranquilo. Sólo tres: Juan Carlos, Manolo y un servidor se atrevieron a ir a Náquera. La verdad es que la culpa la tuvo el servidor de web que me impidió colgar en la página la excursión. Bueno, a lo que íbamos. Al llegar nos encontramos a Manolo que había fichado a uno que pasaba por allí: José de Catarroja. La ruta era un paseiío ligero: unos 9 kms de ida y vuelta. Olvidamos la máxima de que "No deixes mai vora vella per novella" y al querer hacer la vuelta más cómoda, ¡Chaaaas! nos despistamos como monas. Todo era preguntar: al Seprona, a los forestales, a los ciclistas, a los llauros...¡Nada! Al final hicimos más kilómetros que un cartero y el paseo se convirtió en ¡21 kms! y los que subieron a l Mola de Segart 23, aunque Manolo iba sumando kms sin parar. A todo esto, el dichoso pino referencial no aparecía por ninguna parte. Menos mal que al final, la visión de las canteras nos sirvieron de guía para el regreso a Náquera.
Laudas y capirotes:
Molazo en el coco a Paco por cambiar el itinerario cierto por un regreso tan problemático
Pino saltero con distintivo rubio a Manolo por la graciosa invitación a una cerveza al final de la ruta. ¡Nos supo a gloria!.
Chivatazo a la señora esposa de Juan Carlos: Se bajó la Mola de Segart en cinco minutos, ignoro el "modus operandis"
Sospecha: No creo que el tal José vuelva a venir con nosotros.
Siguiendo al escupitajo verde: Valle de la Casella en Alzira
No, no se trata de un "remaque" de la película de Woody Allen "En busca del escarabajo verde". Es ni más ni menos que una nueva aportación de nuestra querida compañera y amiga Celia. La ruta prevista iba por el fondo del barranco de la Casella. lLa verdad es que íbamos un tanto despistados, pues nos faltaba la información adecuada ( negativo para Paco por no haberse informado bien). De repente: ¡Aquí hay una especie de escupitajo verde! exclamó Celia. Alborozo en la comitiva, el tal escupitajo era un débil señal que tiempo atrás alguien había ido pintando como ayuda a los senderistas despistados. Gracias a ellas, llegamos al Pla del Barber y pudimos seguir nuestra marcha más tranquilos. Lamentar el abandono de Miquel & family que a medio barranco se volvieron atrás. La excursión se alargó hasta que llegamos al mirador de la fuente Sangonera encima de la Vall de Tavernes. El regreso largo, largo, largo, compensado un poco con la visión de unos ciervos que triscaban en una especie de reserva cinegética de ICONA. Destacar el fantasmagórico aspecto que tenía el valle con grandes dosis de niebla remontando las laderas.¡Qué poético!
Las veinticuatro que eran siete ( montes de la Concordia)
En primer lugar, habrá que aclarar el enigmático título que acompaña la presente anotación en el cuaderno. Hicimos una ruta que partiendo del mas del Frare, pasaba por las bodegas de Torres. Como no, recuerdo R.I.P a la bota de Manolo que faltó en acto de servicio y a la que nuevamente echamos en falta..¡Manolo, otra nueva please!.Bueno, la ruta pasaba por varias aldeas abandonadas, una de ellas llamada las Veinticuatro. Cuando llegamos, sólo contamos 6 o 7. Sin embargo, pasará a la Historia, porque allí, almorzando, y después del susto que nos dio un tractor - no amarillo- tuvo lugar una sesión de "terapia de grupo" sobre los amores y desamores, amenizada con una retahíla de refranes ( algunos de ellos autóctonos como el de Pau: " Qui està sol, sembla un musol"). Posturas enfrentadas, sin llegar la sangre a la rambla y al final la conclusión: cada uno cuenta de la feria según le va.
Sin embargo,¡ tachiiiiiiiiiiin!, destacó con luz propia nuestra querida amiga...¡Celia! a quien con todo el cariño senderista del que somos capaces, debemos otorgar y otorgamos el uñero de oro con distintivo callito verbenero por sus aportaciones coloquiales entre las que destacamos una a título de ejemplo, por el impacto que causó en el pobre Paco que ante su pregunta..." ¿Cuántos kms dice el podólogo que hemos hecho?" se miró aterrado el cinturón por ver dónde llevaba colgado a semejante polizón.
Disquisiciones lingüísticas aparte, debidas evidentemente al cansancio acumulado de tanta cuesta, proseguimos viaje, con una propina: la llegada a la masía de Abanillas dónde pudimos disfrutar de una visión de nuestro pasado etnológico. Vimos a unos " pareteros" arreglando unos bancales de piedra seca a la antigua usanza, o sea a pelo, rompiendo y cargando las enormes piedras. Nuestro querido amigo Agustín, se dio el punto de dar una lección a aquellas personas de cómo se trabajaba con el mazo ( de lo que tenemos pruebas gráficas que verán la luz en su momento).
Reconocimientos
CD campero con distintivo verde bosque a nuestro compañero Juan Alvaro por su detalle repartiendo"a tutti quanti" ceditos( sin la r ¡eh!) con las mejores fotos de la temporada
Diploma de aprovechamiento con distintivo blanco y amarillo al señor Fernando por sus progresos en el seguimiento de señales( aunque todavía demuestra poca confianza en sí mismo)
Ni que decir tiene, que ante la trascendencia de la fecha, por el camino celebramos el "Día de la mujer senderista", manifestando a nuestras compañeras: Celia, Mónica y Mª José, nuestras más sentidas felicitaciones.
Sin más, volvimos sobre nuestros pasos y tras 18 kms finalizamos la ruta sin incidencia alguna.
La espinita clavada: "Las fuentes de Gátova"
Había una vez... Así empezó la historia de la espinita que tenía clavada Pepa en su alma montañera. Nunca había conseguido llegar a la Masía de Uñoz. Una y otra excursión, algo: barranco, prisas, distancia, le impidieron ver la dichosa masía( preciosa por cierto).¡Por fin llegó el gran día. !. Aprovechando la ruta de las fuentes, nos acercamos a almorzar en la Fuente del Oro en las cercanías de la masía y Pepa pudo arrancarse "la espinita" y respirar tranquila.
Con la amenaza de la lluvia tuvimos una buena ruta por las diferentes fuentes del término de Gátova. Fuimos pasando de una a otra hasta recorrernos nuestros buenos 15 kms , sin incidencia alguna.
Laudas y capirotes:
Laudeamus a Manolo por su asistencia ( más bien por la de su bota.)
Picotazo de águila en toda la cresta a Juan Carlos por sus alegres imprudencias. No puede resistirse a tirarse a tumba abierta por las cuestas abajo. La bajada hacia Gátova, catalogada de nivel 3 de dificultad la recorrió en breves segundos, dejándonos con el ¡ay, qué batacazo se va a dar! ( amenizado con un horrible grito de no sabemos quién, que nos hizo temer lo peor).
Reconvención boteril a Celia por estrenar sobre la marcha su calzado montañero. Tuvo suerte y no le salieron ampollas. ¡Chica, las domas antes de las excursiones!.
Bienvenidas amigables a Dioni ( sin el "el") y a Mª Jesús que se incorporaron por primera vez al grupo.
Bueno, como Alvaro y Agustín son muy normales...¡ pues no les decimos nada.!.
Volvimos a marcar récord, esta vez de tiempo: a las 2 estábamos ya en casa.
No envié mis naves a luchar contra los elementos ( Felipe II ): Sierra de Irta
Podemos parafrasear perfectamente al Rey Prudente ( o Sanguinario según otros), cuando exclamó la famosa frase al enterarse de la derrota de lsu Armada Invencible. A nosotros nos ha pasado lo mismo. Primero fue el frío: aguantamos. Después el viento: salimos. Pero ahora es el agua: no pudimos salir. Además nuestras huestes están cada vez más mermadas. Sólo permanecieron fieles: Pepa y Pau. ¡Honor y gloria!. Vamos a dejar lo de Irta para la primavera ya que es una pena renunciar a una ruta tan bonita.
Aviso a navegantes: ¡Sacudiros la comodidad del sábado! ¡La montaña os espera!
The power of the wind ( Alrededores de Sot de Chera )
¿Sería la fuerza del viento?,¿el frío? ¿Qui lo sa!. El caso es que parece que la gente se está volviendo un poco "comodona" y en esta ruta fuimos 5 los que disfrutamos del Parque Geológico de Chera: Pepa, Mónica, dos nuevos en esta plaza Miquel y José Luís y moi.
Nos planteamos tres subrutas:
*El Morrón con sus vistas panorámicas,la font del Fetge y el pico de las Antenas donde almorzamos. Por cierto, diaclasa en la testa a José Luís por ponernos el ay en el cuerpo al andar por los bordes del precipicio.
*La subida y entrada claro, a la cueva del Morrón donde se ocultaba el personal de Chera cuando se olían peligro.
*El recorrido río arriba hasta el paraje de las Fuentes con sus aguas cristalinas y fresquitas que nos impidieron llegar al final del desfiladero.¡Qué le vamos a hacer!
¡SALVE AQUILA MORTIS!. La nota triste la puso el hallazgo de una hermosa águila culebrera que encontramos junto al camino. Le debieron pegar un tiro no hacía mucho rato, pues estaba prácticamente caliente todavía. ¡Desaprensivos!.
El regreso sin problemas, aunque hubo un conato de incendio pues nos encontramos a la Guardia Civil ( ¡susto, pues servidor no llevaba la documentación e iba conduciendo!) y a los bomberos, a los que informamos debidamente del camino que debían tomar para llegar a Cherales.
Como se ve el día estuvo movidito.¡Menos mal que salimos a relajarnos!
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2 x 1 + Lectio magistri ( El valle de la Murta en Alzira) xml:namespace prefix = o />
El título puede parecer un poco críptico, pero para los que tuvimos la suerte de ir a la Murta, adquiere un significado clarísimo. Por fin hemos ampliado nuestros horizontes. Nos planteamos una ruta de reconocimiento de las montañas de Alzira. A las 8.30 ya estábamos en la caseta de los guardas forestales cuando ¡ sorpresa!, se nos unió Vicent conocido por el grupo como el botànic. Y aquí viene la explicación del segundo término de la fórmula de arriba. Nos dio una lección magistral con toda clase de explicaciones sobre la flora del valle. Nos hizo ver la diferencia entre lentisco y murta, nos fue enumerando todas las plantas que veíamos y además nos sirvió de guía por las 3, ¡sí 3! rutas que hicimos. A saber:
.Subida al Pas del Pobre
.Subida a la Cruz del Cardenal ( bueno, yo me quedé a unos metros) ya sabéis mis problemas con el Sr Vértigo.
.Recorrido por el camino del Pla de Vinyetes hasta la entrada del Parque Natural
¿Entendéis ahora el primer término de la expresión?.
¿Y quiénes fueron los afortunados?: Pau, Pepa, Juan y un servidor.
Recompensas y capones:
.Flor de murta con distintivo verde a Vicent por sus explicaciones
.Murtazo en el pescuezo a Pau y Juan por ir a su bola y dejar atrás a los compis.
Y encima Juan se puso a fumar: ¡Menos cigarritos Juanito!.
Por cierto Juan, haremos una colecta para enviarte al oftalmólogo. ¡Mira que confundir un cordón de bota con una serpiente!.
Bromas aparte, la verdad es que lo pasamos estupendamente, recorrimos todo el valle, disfrutamos de un día magnífico y.... perdonaremos las prisas de Juan por la botellita de vino que trajo( nada peleón)y que nos pasamos en el almuerzo a la vista del monasterio de la Murta. ¡¡¡¡Prometemos volver!!! ..............................................................................................................................................
El núcleo duro se va de marcha ( montañera) : Soneja- Pico del Aguila
No sé si fueron las previsiones meteorológicas adversas o los turroncillos y polvorones navideños, pero el caso es que a la primera salida del años sólo acudió el N.D.P.A.P o sea: el núcleo duro con Pepa, Agustín y Paco. Fue como en los viejos tiempos, los tres solitos anda que te andarás.¡Ah y otra cosa!, los que no fueron se perdieron la degustación- abundante por cierto- de "pata negra". Y dicho sea de paso, el asunto no se recupera y no habrá una segunda oportunidad de probarlo. ¡Qué le vamos a hacer!.
Manolo, ¿por qué no viniste?. Te echamos mucho de menos... por la bota de vinete ¡claro!.
Bueno seamos serios y a la narración. La ruta fue muy bonita. Fue lo que dimos en llamar "senda de los jornaleros", pues era un antiguo camino de herradura que seguían los habitantes del valle del Palancia cuando iban a echar unos jornales a los campos de Líria. Por cierto, ¡¡¡¡¡¡¡ BATIMOS RÉCORD !!!!!!!!!. 6 HORAS DE CAMINO Y 24 KMS.
Vimos de todo: un Rambo vestido de camuflaje que cazaba tordos y otro que intentaba cazar perdices a pedradas.
Vaya, que lo pasamos la mar de bien, aunque el comienzo fue a 2 grados bajo de cero, terminamos la excursión arremangados y con calor.
(Apunte: no tuvimos ni una sola dificultad que ya es decir)
............................................................................................. ¿Dónde está Wally ? ( cuevas Colomera y Vizcaíno en Bugarra)
Parece que nuestro sino es no encontrar lo que vamos buscando. Todo empezó cuando- aunque estamos de vacaciones- Agustín tuvo mono de monte y organizamos una salida fácil y cercana. Por los alrededores de Bugarra existen unas cuantas rutas que gracias a un regalo navideño conozco. Allá que nos fuimos y anda que te andarás, nos pasamos la mañana entera buscando las dichosas cuevas. Recorrimos medio término de Bugarra, oteamos el horizonte, preguntamos a los cazadores... ¡ni por esas!. Eso sí, tuvimos un día magnífico y recorrimos nuestros 12 0 14 kms: ¡el que no se consuela es porque no quiere!.Al final un bucólico paseo por la orillas del Turia sirvió de colofón a la excursión.
Para Pepa: ¿recuerdas la subida que hicimos por esta zona?.Bueno pues la repetimos, pero de bajada. El bastón y grandes dosis de cuidado hicieron que pudiera contarlo.
¿Habrá una tercera...?
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Sábado fangoso ( de Buñol al Charco Negro)
La última salida del año la hicimos por una ruta preciosa, o "pesadosa". Una subida larga, larga, larga nos llevó al Alto de San Jorge. Una vez allí, bajada hacia el Charco Negro, que bautizaremos como "Charco incógnitus" pues no hubo manera de encontrarlo. Eso sí, nos pusimos de barro hasta las narices. Menos mal que una casita con piscina, bueno balsa, nos sirvió de solaz y descanso. El buen criterio nos debió hacer subir de nuevo la cuesta, pero seguimos por el fondo del barranco, más y más barro, hasta una presa que nos fue el Finisterre de la ruta. Espíritus aventureros( las chicas nuevas, claro) quisieron seguir, pero... el buen criterio ( de todos, eh) se impuso y nos volvimos chano, chano, por el mismo camino, llevándonos más y más barro. Una vez arriba tuvimos la suerte de demostrarnos a nosotros mismos que habíamos hecho bien en no seguir por la rambla. Desde la altura vimos toda suerte de barrancas, hoyos, pozos, etc que nos hubieran fastidiado el día.
Para los que se "paparon" las cervezas en la Fuente de San Luís: otra vez ¡esperadnos please!