ABRAHAM OLANO

BIOGRAFÍA DE OLANO
Abraham Olano nació el 22 de Enero de 1970. Era el tercer hijo de Guillermo y Marisol. Tras Jon y Guillermo, a él le seguirían Andoni, Igor y Bakarne. Como en muchos hogares, sobre todo cuando hay tantos hijos, el dinero no sobraba. Sin embargo, la afición a la bicicleta se palpaba en la casa de los Olano Manzano. Un vecino recuerda que aunque no se permitían ningún lujo, todos tenían bicicleta.
La razón era muy simple. El padre del futuro campeón había sido corredor aficionado en su juventud. Por eso, aunque no se podían comprar bicicletas, desde niños todos los hijos tenían una gracias a la habilidad de su padre a la hora de ensamblar viejas piezas de máquinas diferentes.
A Abraham le llegó su hora a los 9 años, cuando Jon le cedió la suya porque ya le quedaba pequeña. Era una Emporium pintada en azul clarito. Desde luego no tenía nada que ver con su actual Pinarello, pero era un comienzo.
Primeros pasos en el ciclismo
En el año 1.981 se produjo uno de esos momentos que nunca se sabe hasta que punto llegan a marcar a un niño. Su padre lo recuerda de este modo: "El Mundial de ciclocrós se disputaba en Tolosa, a las puertas de casa, y allí Abraham quedó impresionado con el rostro de un corredor suizo que estaba sufriendo muchísimo. Dias después seguía comentando la cara de sufrimiento de aquel ciclista. Le quedó grabada esa imagen".
Con esos antecedentes Abraham no podía escapar a la fiebre de la bici. Se apuntó en "Oriako Txirrindulari Elkartea" (escuela de ciclismo de Oria) sin decirselo a sus padres y pronto, en la Olimpiada de Tolosa, llegó su primer triunfo. En esa época se 'entrenaba' persiguiendo el autobús de la ikastola Laskorain de Tolosa (tres km de ida y tres de vuelta).
El difícil año 92
La temporada 91 fue buena y sus directores, entre ellos José Luis Laka, el hasta 1997 segundo director del Euskadi, no paraban de hablar de su gran potencial. Sin embargo, Abraham tenía una desgracia, le habían aplicado el 'sanbenito' de que era demasiado 'culón' y que no subía nada. Eso para un amateur es poco menos que una sentencia. Muchos directores profesionales recibieron la oferta de contratarle, pero a todos les llegaba ese rumor y nadie le fichó.
Entonces apareció la oferta de un equipo nuevo, el CHCS. Los antecedentes de sus mentores no invitaban a embarcarse en el asunto, y Abraham sólo se decidió cuando se le cerraron las demás puertas. Dos meses pagándoselo todo fue lo único que recibió a cambio de su ilusión.
Con la temporada ya iniciada tuvo que recalificarse en el Kaiku, donde llegaron victorias importantes como la Vuelta al Bidasoa, una carrera en la que puertos como Jaizkibel, Aritxulegui y Aguiña son auténticos protagonistas. Fue suficiente para convencer a Miguel Moreno, quien le dio un sitio en su equipo durante el ultimo tercio de la temporada.
Abraham pagó pronto su confianza. En la Prueba Villafranca-Ordizia, otra carrera marcada por la montaña, aguantó entre los mejores hasta el último puerto, Mandubia. Allí cedió un poco a sabiendas de que podía recuperar en la bajada, su verdadera especialidad. En la meta, logró su primera victoria profesional por delante de otra joven promesa, Antonio Martin.
En 1993 llegó su fichaje por el Clas de Juan Fernández y en 1994 su primer estallido como gran corredor con su doble campeonato de España y la Vuelta a Asturias.
1995: La Confirmación
1995 era el año destinado a la confirmación y así lo fue, aunque para ello tuvo que sufrir mucho. Se preparó para hacer un buen comienzo de temporada, pero no pudo ganar nada a pesar de lograr muchos puestos de honor. Luego llegó su caída en el Criterium Internacional y su abandono en esa carrera y en la vuelta al País Vasco por las secuelas de ese golpe. A las puertas del Tour volvió a caer, en esa ocasión bajando Montserrat en la Volta, y la carrera francesa se esfumó en el horizonte. Tras recuperarse, su presente se convirtió en maratonianas sesiones en los pirineos en compañía de su esposa y de los fantasmas del Tourmalet.
Pero llegó su recompensa: consiguió 5 victorias al final de la temporada, el mundial de ruta entre ellas, y una segunda posición en la Vuelta a España. Ambas clasificaciones dieron un salto cualitativo a su vida deportiva, ya que al prestigio de portar la primera camiseta arco iris de ruta en la historia del ciclismo profesional español se le unió la certeza de que era un ciclista capaz de ganar una prueba por etapas.
1996: En la senda del éxito
Trás vencer con comodidad el Tour de Romandía
imponiendose además en las dos cronometradas, partía con la vitola de favorito el Giro de Italia. Pero en una carrera pensada para Pantani, en un recorrido elaborado a la gloria de un escalador, Abraham no pudo sobreponerse a una orografía que le era absolutamente adversa. Portó la maglia rosa durante una jornada, para cederla en la alta montaña, un terreno que no era el suyo. De haber tenido más cronometradas para hacer valer sus características la conclusión de esta historia no sería la misma.
Podía conseguir en menos de un año ser segundo en la Vuelta, tercero en el Giro, campeón del mundo y segundo o tercero en el Tour (le hubiera dejado el segundo a Rominger).
En el que pudo ser sexto Tour de Indurain, mientras que este salía muy tocado de los Alpes, Olano estaba entre los primeros dispuesto a meterse en el podium. Superó la primera etapa de los Pirineos y parecía alcanzable el ansiado puesto, pero no le dejarían ni siquiera intentarlo. Cuando era segundo en la general le mandaron a él y a su equipo pegarse una paliza mortal a principio de etapa para luego perder todo camino a Pamplona.
1997: La miel en los labios
Con una preparación casi calcada a la que realizó Miguel en sus últimos Tours, Olano cumplía milimétricamente los objetivos trazados. Brilló en Asturias, dominó a su antojo la Bicicleta Vasca y logró un extraordinario estado de forma durante la disputa del Dauphiné Liberé que perdería por una terrible caída.
Ahí pudo radicar el error, el mismo que llevara a Indurain a estrellarse en 1996. Era muy complicado mantener semejante plenitud en una carrera tan exigente como el Tour y Abraham no lo consiguió. La impotencia de Abraham fue la de todos nosotros que de todas formas acabamos felices de ver como a base de sufrimiento terminaba cuarto en París y con la crono final en el bolsillo.
La Vuelta a Burgos supuso un test fundamental para su futuro en la Vuelta a España. Brillante en las Lagunas de Neila, el bache en la escalada parecía olvidado por lo que todos le colocábamos como favorito número 1 para la ronda hispana en ausencia de los tres que le superaron en el Tour.
En menos de una semana nos despertamos del sueño de la manera más cruel. Con un abandono demasiado parecido al de Indurain un año atrás. El bache físico que pasaba el de Anoeta también significó la renuncia a una carrera tan querida para él como el Mundial de Donostia. A pesar de tanto revés, no conviene colocar en un segundo plano a Abraham antes de tiempo. Es de los que no se rinden jamás.
PALMARÉS DE OLANO
-1998: Banesto
1º Vuelta a la Rioja
1ºBicicleta vasca
1ºEt. Bicicleta vasca
1º Cto. España CRI
1º Et. Vta Galicia
1ºEt. Vta. a Burgos
1º Gen. Vta. a Burgos
1º GP Eddy Merckx CRP
1º Et. Vuelta a España
1º Vuelta a España
-1997 (Banesto)
-1993 (CLAS)
1º Metas Volantes Vuelta País Vasco
-1992 (CHCS, Gurelesa
"amateur" y Lotus Festina)
1º 49 Prueba Lazkao (amateur)
1º Gran Premio Berriatua (amateur)
1º Etapa 1 Vuelta Bidasoa (amateur)
1º Gral. Vuelta Bidasoa (amateur)
1º 55 Prueba Loinaz (amateur)
1º Metas Volantes Bicicleta Vasca
1º Clásica Internacional Villafranca
-1991 (AVSA)
"amateur"
1º Gral. Tour de Hainaut
1º Prólogo Tour de Hainout
1º Contra-reloj etapa 8 Tour de Hainout
1º XIX Gran premio Cantabria
1º Hendaya-Hernani
1º Gran permio Asteasu
1º Etapa 5 Vuelta Zamora
3º Cto. de Euskadi Contra-reloj Equipos Ruta
-1990 (SEAT ADO'92)
-1989 (Frinat - Cegasa) "amateur"
-1987 (Gure Txokoa)
"junior"
Campeón de Euskadi de Kilómetro
-1986 (Txalaparta)
"cadete"
*Subcampeón de España del Kilómetro
-1985 (Txalaparta)
"cadete"
Campeón de Guipuzcoa de Ciclo-Cross
-1983 (Oriako T.E.) "alevin"
-1982 (Oriako T. E.) "alevin"