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EL DÍA DEL
BLUSA (25 de Julio)
El día de Santiago, en Vitoria se venden ajos, en "ristras" o
manojos con, típicamente, 50 cabezas. En dicho día se venden
prácticamente todos los ajos que se consumen en la ciudad (200.000
habitantes) durante todo el año.
Los "blusas" son (o
más bien fueron) una
figura esencial de las fiestas: grupos de amigos que se reunían para ir
juntos a las corridas de toros. Para evitar mancharse, comenzaron a
utilizar la típicas blusas que utilizaban los trabajadores.
Posteriormente el vestuario se "vasquizó" para hacerlo a
semejanza de los agricultores y pastores vascos: boina vasca
(prácticamente en desuso) , camisa blanca, "blusa", pañuelo
en el cuello rojo o azul (que se utilizaba para asi evitar sudar el
cuello de la camisa), pantalones sujetos con una faja, y
"abarcas" -unos zapatos de piel gruesa, que se atan con
cuerdas a la pierna-. Los blusas celebran en dicho
día una "carrera de burros".
Por desgracia, la
politización de las fiestas ha acabado con esta "institución",
ahora en manos de los batasunos, que han tomado el poder en la mayoría
de las cuadrillas, aprovechándose del miedo de la gente a discrepar.
Como prueba: homenajes a la ikurriña, a los presos de ETA, el día de
la amnistía... todos ellos organizados por la comisión de blusas.
Curioso en una ciudad donde los batasunos reciben menos
del 6% de los votos.
FIESTAS
DE LA BLANCA (4 DE AGOSTO)
El dia 4 todo comienza con
la "Bajada de Celedon".
Hasta 1957 las fiestas
comenzaban con el disparo de un cohete (el chupinazo) y el rezo de las
Visperas a la Virgen Blanca, seguida de un Rosario por las calles de la
ciudad con unos faroles iluminados que representan cada uno de los
misterios.
En 1957 un grupo de amigos
decidieron "hacer algo diferente" y crearon la bajada de Celedón,
con una analogía entre los aldeanos de los alrededores de Vitoria, que
se acercaban a la ciudad para celebrar las fiestas. Se barajo la idea de
hacerlo con un paracaidista pero, descartado esto por las dificultades técnicas,
se hizo con un muñeco que baja desde la torre de una Iglesia hasta la
Plaza.
A pesar de ello, durante los
primeros años, alguna que otra vez la cuerda se rompió y el
aldeano de Zalduendo acabó con sus ilustres posaderas en el suelo.
EL CHUPINAZO:
A las 6 de la tarde en punto
el Alcalde dispara el chupinazo y Celedón comienza su descenso. Hasta
hace unos pocos años era normal que todo el mundo encendiera un
cigarro-puro, incluso las mujeres. Era fascinante ver sobrevolar sobre
la gente una nube de humo azulado procedente de los 30000 puros o mas
que se encendían al mismo tiempo... Ahora las costumbres han cambiado y
, desde hace unos años, lo que se hace es descorchar botellas de Cava (champagne) y rociar a
todo aquel que se encuentra cerca...
En el centro de la
plaza se coloca habitualmente el ya habitual comando de batasunos venidos de
fuera con el fin de hacerse ver y montar su
"numerito": pancartas en favor de la amnistía de los presos
terroristas colgadas de globos, o cualquier otro sistema para
"hacerse ver". Igualmente habituales son los abucheos,
silbidos y gritos de "fuera, fuera" que les dirige el resto de
la plaza.
(ver crónica de
El Mundo del 5 de Agosto de 1998)
Aquellos que no desean ver
sus cuerpos remojados por en cava, y encender su puro sin problemas,
optan por situarse en la parte trasera de la plaza y en la plaza del
General Loma y calles adyacentes.
Tras bajar el "celedón de trapo" desde el campanario de la
torre de San Miguel hasta un balcón en la plaza de la Virgen Blanca,
éste es sustituido por un "celedón en carne y hueso" (desde
hace muchos años el popular Iñaki Landa) quien recorre como puede la
abarrotada plaza hasta el balcón de la Iglesia de San Miguel y se
dirige a los vitorianos, que cantan sin cesar la canción:
"Celedón,
ha hecho una casa nueva,
Celedón,
con ventana y balcón"
ROSARIO DE LA AURORA
El día 5, a las 7 de la
mañana, comienza el Rosario de la Aurora, un rosario que recorre las
calles de Vitoria y que termina en una Misa al aire libre. A pesar de lo
intempestivo de la hora es un acto multitudinario, al que asisten muchas
familias y trasnochadores . Después comienzan la
jornada desayunando el tradicional chocolate con churros.
LAS DIANAS:
Todas las mañanas,
las charangas recorren las calles de Vitoria para despertar a los más
dormilones, con más buena voluntad que efecto, pues al buen dormilón
no hay charanga que le levante... y al buen juerguista que no ha
dormido...tampoco.
ACTOS FESTIVOS:
Prácticamente en cada plaza del centro, y en los lugares más
concurridos, hay infinidad de actos culturales y lúdicos (ver programa
de fiestas). A las 11
de la noche, diariamente, hay un espectáculo de fuegos artificiales
desde el Monte de la Tortilla (Mendizabala), junto a las barracas. ...Y
TODO LO BUENO SE ACABA (9 DE AGOSTO)
La noche del 9 de Agosto los Vitorianos se dirigen con pesar (o con
alivio) para despedirse de Celedón, quien a las doce de la noche subirá
otra vez al campanario. Durante ese trayecto se desanudan todos el
pañuelo y despiden al símbolo de la fiesta... y ya queda menos para el
próximo 4 de Agosto.
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