|
MUERTOS POR EL CAPITAL
Desde que Rodríguez Zapatero llegó a la Moncloa a lomos de
doscientos muertos, toda la actividad política de su gobierno se ha
centrado en legitimar a los terroristas de ETA, a su entorno radical
y a los nazionalistas de las diversas regiones, que son sus más
fieles aliados.
Ya hemos comentado más de una vez en estas mismas páginas que el
proyecto de Zapatero y el PSOE está meridianamente claro: destruir
España convirtiéndola en 17 microestados sometidos al poder del eje
franco-alemán, y para ello, evidentemente, necesita un ejército: la
ETA; solo de esta manera se puede comprender el rearme consentido de
la banda y de su entorno.
Puede resultar, para algunos, algo difícil de entender el por qué
de esta situación, pero si se tiene en cuenta que el PSOE ha sido
siempre una correa de transmisión de intereses foráneos la cosa se
vuelve más evidente; marxista primero, con su ciega obediencia a
Moscú, una vez desaparecida la Unión Soviética se vuelve hacia la
socialdemocracia alemana (el gran pastoreador de los trabajadores
germanos, puesta al servicio del capitalismo más brutal) y del
Partido Socialista Francés, siendo a la vez ambos países los grandes
impulsores de la Unión Europea. Este proyecto pasa, y sus autores no
lo ocultan, por la difuminación progresiva de los entes nacionales
históricos y su fraccionamiento en regiones, más o menos autónomas, pero
sometidas al poder de Bruselas. Naturalmente, en algunas naciones la
cosa se hace más deprisa y más brutalmente (España, Yugoslavia), que
en otras (Italia, Reino Unido...), pero la meta final está bien
clara: un gran mercado europeo sustituirá a las naciones históricas,
siendo gobernado por las grandes corporaciones, las que apenas mantendrán un pequeño espejismo de
nación.
El hecho de que sea España, junto con Yugoslavia, el primer país de
Europa donde este ensayo se esté llevando a cabo de una manera más
descarada, es sólo un síntoma de nuestra debilidad política, que nos
hace una presa fácil, y del espíritu mercenario de un partido (el
PSOE) que siempre estuvo contra la nación española.
Y en este macabro juego, no hay que olvidar tampoco las culpas de
la derecha que, a pesar de sus falsas protestas de virgen ofendida, está
igualmente por la labor. Más sibilinamente (estatutos light, de
momento), pero no menos decidida, va llevando a los suyos, como al
ganado, poco a poco, con suavidad, al mismo redil; la hipocresía y
el engaño han sido siempre sus armas.
Triste realidad la que nos espera a los que un día fuimos
ciudadanos y ahora ya somos tan solo esclavos de mercaderes; seremos
(somos casi ya) ganado y sólo ganado. Eso es lo que el capitalismo
multinacional necesita y sus cipayos (los partidos del sistema) le
están proporcionando en abundancia.

|
"LA ESPAÑA POR VENIR"
¡ AGOTADA LA PRIMERA EDICIÓN !
EN POCOS DÍAS DISPONIBLE YA LA SEGUNDA |
|