juancho73 escribió "Uno de los argumentos más antiguos y gastados usados por quienes son renuentes al cuidado de mascotas tiene que ver con los riesgos patológicos que se les atribuyen. Las aves (y fundamentalmente los periquitos australianos) no son precisamente la excepción. Que son ruidosos, que sus plumillas son nocivas, que sus enfermedades pueden pasar a los humanos con consecuencias fatales, son entre otras las excusas para evitar el contacto y la manutención de estos pájaros. No vamos negar que en parte puedan tener la razón. Pero también está claro que el riesgo potencial aumenta cuando el cuidador (o sea el ser humano) desconoce o no sigue unas normas básicas de aseo y cuidado de sus mascotas. Jaulas en mal estado, animales expuestos a agentes patógenos, sobrepoblación en las pajareras, limpieza poco frecuente de los hábitats, entre otros descuidos son el origen de la leyenda negra de las aves ornamentales. Sin embargo no es el ave sino el cuidador descuidado quien está labrando los quebrantos de salud de los periquitos y tal vez su propio contagio. No Obstante, en países como la Argentina el uso de aves y otros animales ayuda a la recuperación mental y física de los pacientes en un método terapeutico denominado zooterapia."
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