PILES MIDIS KARAOKES SALGUIA

 

 

 

 

PILES ( Valencia )

 

                                                                               

 

 

 

 

 

El municipio de Piles, situado a 73 kilómetros al sur de Valencia, se asienta sobre un fértil llano fluvial rodeado por un cinturón de campos dedicados al cultivo de la naranja. El clima resulta plácido, proporciona inviernos suaves y primaveras deliciosas. En definitiva, un entrañable rincón mediterráneo.

 

El término de Piles está situado en la comarca de La Safor. El relieve de su suelo es completamente plano. En el este, el municipio se prolonga hacia una larga y hermosa playa con abundantes dunas, que año tras año van aumentando en número de visitantes, por ser parte fundamental de las playas vírgenes y con poca afluencia de turismo.
Hay que reconocer que el encanto de esta localidad es la falta de explotación y aglomeración turística, que permite a cualquier visitante que se acerque por allí disfrutar de unos días de calma, reposo y fiesta tradicional valenciana.

HISTORIA
El origen del actual núcleo urbano está relacionado con una alquería musulmana que perteneció al castillo del Rebollet. En 1240, Jaume I tomaba posesión del pueblo y el castillo de Bairén con la rendición de todos los lugares cercanos.
En aquel tiempo, Piles era una pequeña población junto a Beniamis y Rafesineu. Los musulmanes juraron vasallaje al Rey de los valencianos y éste se comprometió a respetar sus derechos, costumbres, fe y organización. De este modo estuvieron conviviendo durante siglos, hasta que la originaria mezquita mora se transformó en templo cristiano.
En 1519, cuando estalló la guerra de las Germanías los moriscos quedaron desamparados y los labradores que los culpaban de todos sus males, los bautizaron a la fuerza.
En 1525 Carlos I dictó un decreto por el que todos los moriscos tenían que bautizarse o irse de España. Fue entonces cuando la mezquita de Piles se convirtió en templo cristiano, y sus posesiones pasaron a la Iglesia.
En 1535 se desmembró de la Iglesia de Gandia a la que pertenecía. En 1598 un terremoto asoló el templo que tuvo, que ser reconstruido de nuevo.
En el censo de 1733 se puede comprobar que Piles cuenta con 100 casas y 530 habitantes. Piles pertenece en aquellos momentos al condado de Puñoenrostro - Anna.
Esta es la época en la que en toda la provincia se están construyendo templos: en Valencia, la Catedral Sant Felip Neri o los Santos Juanes; en Gandia, la Colegiata; en Oliva, Santa María y Sant Roc...
Los habitantes de Piles no quieren quedarse atrás, y como su templo está en mal estado, deciden construir otro nuevo y mas grande. La financiación de esta iglesia, sale de los propios pileros, que con donaciones y trabajo voluntario después de 12 años lo consiguen. Son aportaciones en especies, de lo que da la tierra: arroz, maíz, trigo, aceite, hojas de morera... y donaciones de joyas que se subastan públicamente.
Como monumentos de interés cabe destacar la Torre Guaita. En el año 1532 se presentaron algunas naves Argelinas la mando de Ben-Aydin, lugarteniente del famoso pirata y Rey de Argel Kayredin Arug, conocido por Barbaroja II, efectuando aquí en la costa de Piles un desembarco con ánimo de saquear las aldeas inmediatas. El asalto fue repelido por Francisco Gilabert de Centelles, Conde de Oliva.
El 9 de junio de 1571 moriscos bautizados de Piles y alrededores intentan fugarse. Debía asegurarse la vigilancia de la costa para evitar los asaltos de los piratas y la huida de los moriscos conversos, que significaba para los sepores una merma de dúbditos y de mano de obra.
Las Cortes de Monzón (1523) acuerdan la construcción de atalayas y obras de defensa, así como la creación de una guardia de costas.
En 1535, el rey Felipe II encarga al Virrey de Valencia Vespasiano Gonzaga Colona un estudio del litoral, para salvaguardar las costas del reino.
Esta torre fue construida en 1573, formando parte de un sistema lineal de defensa a lo largo de la costa. Tiene un diámetro exterior de 10 metros y su altura es de 13 mts. Los muros tienen un grosor en la base de 2,80 metros y en la parte alta de 1,6 mts. La puerta en arco está orientada al Norte; sobre la misma existe un grabado en piedra en el que puede leerse que fue construida durante el reinado de Felipe II.

                   


Como dato curioso la Torre está ligeramente inclinada hacia Poniente.
Desde su construcción se le destina una custodia de cuatro hombres del cuerpo de guardias de la Costa; dos vigilaban y hacían señales cuando observaban la presencia de naves sospechosas. De día con humaredas, de noche con fogatas. Otros dos hombres a caballo vigilaban por la playa.
En 1830 al crearse el Cuerpo de Carabineros del Reino, al que se le encomendó la vigilancia de la costa, se utilizó la Torre para situar en ella un puesto.
En 1986 la Torre fue restaurada por la Conselleria de Cultura de la Gen. Valenciana y registrada en el Patrimonio Histórico-Artístico.
A principios de este siglo Piles adopto la Torre como símbolo del pueblo y escudo oficial del Ayuntamiento.
Horario de visitas de la Torre: Miércoles y Viernes de 19 a 20 h.

En la costa, y cerca de esta torre, existe un pequeño y pintoresco barrio turístico. También es interesante la visita a la iglesia parroquial de Santa Bárbara, erigida en 1535.


El turismo va aumentando año tras año en la costa de Piles, principalmente por sus playas de fina arena. La playa de Piles ofrece también una amplia oferta inmobiliaria y hostelera.
Asimismo, Piles realiza todos los años su tradicional Semana Deportiva, que este año celebra su XV edición, con una participación abierta tanto a vecinos como visitantes.

Piles como buen pueblo valenciano vive y disfruta con sus fiestas, las primeras que abren el calendario festivo de la comarca de La Safor. Los vecinos de esta población honran la última semana de mayo a su patrón, Sant Felip Neri.
Pasacalles, cabalgatas, “despertaes”, “cordaes” y grandes “correfocs” –– espectáculos de fuegos artificiales –– llenan sus calles de alegría y color.
La fiesta de la Virgen del Carmen, la del Cristo, la de la juventud y, como no, el tradicional desfile de moros y cristianos, donde numerosas comparsas lucen unos impresionantes trajes de gala, son un buen ejemplo para dar el pistoletazo de salida a la mayoría de fiestas que se celebran en La Safor.