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APROXIMACIÓN
Con un todo terreno y adecuadas condiciones meteorológicas,
podemos aproximarnos casi hasta su entrada. No obstante, si no se
dispone de este medio de locomoción, también se puede acceder
a la sima caminando durante una hora.
Dejando los coches al final de la pista que sale del pueblo
de Astrana, seguimos el camino que parte de este punto y que nos llevará
entre los Mazos hasta bordear la gran depresión de " Llana la Cueva".
Pasada ésta, tomaremos la primera desviación hacia
la izquierda, siguiéndola hasta una nueva bifurcación en la que
nos dirigiremos hacia el pico Tejes.
Este camino, empinado en sus comienzos, se suaviza posteriormente
por espacio de cien metros, al final de los cuales, nos desviaremos nuevamente
hacia la izquierda, lo que nos situará en el límite de un
gran lapiaz que bordearemos por la derecha. Andando unos cuarenta
metros más encontramos el gran bloque que cubre el pozo de entrada
y que da nombre a la sima.
HISTORIA
Tras su descubrimiento y topografía por el grupo de espeleología
SEII de Madrid, (reseña bibliográfica), la sima ha servido
como lugar de prácticas de espeleosocorro y de iniciación
y perfeccionamiento de la técnica de los miembros pertenecientes
a distintos grupos espeleológicos. Por este motivo, nuestro grupo
ha realizado varias incursiones al interior de la misma.
Durante nuestra primera visita, al llegar al final de la 2ª
rampa, a unos 220 m de profundidad, descubrimos una ventana por la que
lanzamos varias piedras que no descendieron más allá de cuatro metros,
sin embargo, la tardanza en escuchar el sonido del choque con el fondo
de la última que lanzamos, nos hizo gritar:
- ¡EUREKA!.¡ Hemos encontrado
un nuevo pozo ! -
En ese instante pensamos que posiblemente hubiese una repisa a
pocos metros de la abertura y a continuación un pozo de unos 40
m. Si los cálculos no fallaban, nos podríamos encontrar muy
próximos a alcanzar la máxima profundidad de la sima. No
obstante, todas estas ideas no dejaron de ser meras conjeturas. La exploración
tuvo que posponerse pues el acceso a la ventana requería la instalación
de un pasamanos y el realizarlo nos llevaría más tiempo
del previsto inicialmente para la visita a la sima.
Sin embargo, transcurrieron muchos meses hasta que se volvió
a retomar la exploración en el punto donde la habíamos dejado.
Este retraso se debió, en unas ocasiones, al apretado calendario
de actividades que por aquel entonces teníamos, y en otras a causas
externas, fundamentalmente de tipo meteorológico.
Debido a la intensidad de las precipitaciones que sufrimos en
las dos primeras salidas, decidimos recuperar el material que habíamos
dejado pasada la gatera, y posponer la investigación hasta el verano.
En Junio, en una primera incursión se instaló el
pasamanos pendiente, y descendimos por el pozo descubriendo un segundo
pozo.
En la siguiente visita, bajamos el segundo pozo y se progresó
algunos metros por un meandro.
A finales de Julio, y coincidiendo con nuestros amigos del grupo
de espeleología WOM de Bélgica, decidimos hacer en un sólo
día un fuerte ataque: mientras nosotros descendíamos hasta
el final de la sima, "los belgas" instalarían el pozo paralelo.
Los resultados no podrían haber sido mejores. La exploración
por parte de WOM, descubre un pozo de considerables dimensiones, con una
longitud cercana a los 100 m, existiendo además una ventana en su
principio que daba acceso a otro pozo. Por nuestra parte se descubre
en el meandro otro pozo de 12 m y que se alcanzaba una profundidad
de -340 m, llegando en ese punto a una zona impenetrable.
DESCRIPCIÓN
Para una mejor identificación, hemos dado los siguientes
nombres a algunas zonas de la sima:
-Pozo paralelo: Vía WOM.
-Descenso normal hasta galería horizontal: Vía SEII.
-Descenso hasta máxima profundidad explorada: Vía SECJA.
Nota 1: La descripción de la galería
y de algunos pozos que no pertenecen a los nuevos
descubrimientos, vienen perfectamente reflejadas en la reseña bibliográfica.
Si descendemos por el P.43 m, es aconsejable instalar una cuerda
en la escalada que da acceso al siguiente pozo (P.18 m). Descendido este
último, bajamos por una pequeña rampa y a la izquierda encontramos
un P.10 m. Tras la gatera, descendemos el siguiente pozo, también de 10
m, y continuamos, ahora ascendiendo, por el meandro hasta dar con la cabecera
de un P.9 m, muy estrecho en su principio. Toda esta zona, hasta llegar
al P.28 m, es un meandro desfondado. Aproximadamente a la mitad del
descenso de dicho pozo, encontramos dos posibles continuaciones: la Vía
WOM y la Vía SEII.
Nota 2: El acceso a la Vía SEII es de mayores
dimensiones que el de la Vía WOM.
Descripción Vía WOM:
Con un spit y un anclaje natural, se inicia la cabecera de este
pozo. Tras 4 m, el primer fraccionamiento (2 spits), salida bastante estrecha.
Tras 30 m se encuentra una repisa (2 spits). Es en esta zona encontramos
las mayores dimensiones de la vía, existiendo además otro
pozo paralelo, que converge con el primero en su base; en realidad el pozo
se encuentra dividido en dos verticales por una pared. El siguiente spit
se sitúa 24 m más abajo, y seguidamente, tras una tirada
de 26 m, nos encontramos un spit viejo que suponemos perteneciente al P.
16 m situado a -186 m. La cabecera de éste es muy estrecha.
Nota 3: El final de esta vía coincide con un pequeño
meandro que da acceso a las galerías de abajo tras pasar la segunda
rampa.
Descripción Vía SEII:
Al pozo de 28 m, le sigue uno de 47 m y otro de 19 m. Tras este
último, continuamos andando hasta llegar a un ensanchamiento, donde
nos encontraremos con un pozo de 7 m y una desviación a la derecha.
Ascendiendo unos metros sobre la cabecera de dicho pozo, nos situamos en
una gran sala que descendemos hasta llegar al suelo de la misma.
Nota 4: Es aconsejable el empleo de la cuerda tanto para el
ascenso como para el descenso.
Descripción Vía SECJA:
Continuando a la derecha en la sala anteriormente citada, pasamos
por debajo de unos bloques, hasta situarnos en el principio de la " Rampa
1 ". En realidad se trata de un meandro que termina desfondándose
en un pozo de 60 m.
Nota 5: Es imprescindible el empleo de una cuerda para
acceder a dicha rampa.
Pasando por encima de este pozo y continuando por la galería,
llegamos a la siguiente rampa. Mucho menos empinada que la anterior, y
tras un breve recorrido, finaliza en un pozo de 21 m.
Nota 6: En ella también es aconsejable el empleo de cuerda.
Antes de llegar a la cabecera de este último, y desviándonos
a la derecha, se inicia la vía SECJA.
El acceso a la misma, se realiza a través de un pasamanos
instalado en la pared derecha de un pequeño pozo, que suponemos
comunica con el anterior. A continuación bajamos hasta una repisa.
Enfrente de ella, dos spits en paralelo, nos permiten la instalación
de un anclaje en Y, para descender en volado, 40 m de otro pozo, de paredes
negras y verticales. Una vez abajo, proseguimos por una pequeña
galería desfondada, que da paso a la siguiente vertical. De mayores
dimensiones que el anterior, este último, se encuentra fraccionado
en su mitad. Una vez descendido, nos encontramos con un meandro, que viniendo
desde la izquierda, se hace impenetrable. Si continuamos por el lugar más
evidente y tras un paso estrecho, nos encontramos en el principio del meandro
JODÍO. Proseguimos por su parte superior, hasta llegar a una bifurcación.
Si descendemos y seguimos por la derecha, el meandro se hace impenetrable.
Por el contrario, si cogemos el meandro de la izquierda por la parte más
alta, podemos proseguir cuarenta penosos metros hasta encontrarnos a nuestra
izquierda la llegada de un pozo de mayores dimensiones que el anteriormente
descendido. Continuando por la parte superior, de nuevo a la izquierda
surge un aporte de agua. Seguidamente, un ensanchamiento, y tras varios
metros hay dos posibilidades:
1ª - Descender hasta la base del meandro por un P.12 m.
2ª - Continuar por la parte superior, por espacio de unos
treinta metros, superando de nuevo ensanchamientos muy expuestos hasta
que se hace imposible su continuación.
La progresión por la parte inferior del meandro, siguiendo
la primera posibilidad, presenta aún mayor dificultad que la segunda.
Es necesario un ascenso y descenso constante, en la búsqueda de zonas relativamente
más anchas, llegando, tras salvar algunos resaltes, a un lugar impenetrable.
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